Perfiles
EL CAPRICHO DE UN LÍDER. El dirigente de los trabajadores municipales, Eloy Sánchez, se propuso inducir a sus representados a estallar una huelga contra el gobierno municipal y lo logró ayer y ahí están las banderas roji-negras y semiparalizados los servicios públicos. Y sostengo lo de “un capricho” y aquí está la muestra: previo a la asamblea de ayer, la Comisión Revisora, (nombrada por los trabajadores como responsable directa de las negociaciones), además de los dirigentes del Sindicato, sostuvieron un encuentro con el alcalde y varios de sus funcionarios.
La que sería la última negociación a propuesta del alcalde, se inició sin la presencia del secretario general, Eloy Sánchez, quien se dio el lujo de llegar 20 minutos después a la sala de cabildo, lugar de la reunión. El alcalde introdujo el encuentro buscando explicar los problemas financieros como causa de ofrecer un 3.5 por ciento de aumento directo al salario más 1.2 por ciento a prestaciones, oferta que sostuvo la administración hasta el día de ayer antes del encuentro. Fue ahí que les ofreció un 5 por ciento de aumento y expuso otras dos opciones: mil pesos por trabajador o bien, aumentar 30 pesos a la despensa. “Y no más”, fijó Arquímides Oseguera.
Justo entonces hizo su arribo el secretario general, Eloy Sánchez. Justo entonces tomó la palabra Jesús Lázaro Carabez, miembro de la comisión revisora y como tal, de su propia voz salió un compromiso y una contrapropuesta: “para evitar la huelga, agregue 500 pesos por trabajador por única vez”, y recalcó: “el 5por ciento de aumento, 30 pesos a la despensa y los 500 pesos y con eso no hay huelga”. Se abrió un compás de espera de cuando mucho tres minutos, en los que el alcalde consultó con su tesorero y dijo; “ya está, dejaremos de cumplir algunos compromisos de hacer algunas obras pero nos interesa a todos evitar una suspensión de labores para no afectar a la sociedad”, rebuscó el alcalde aceptando la contrapropuesta. Se entendía entonces que ahí mismo se cerraba el ciclo de las negociaciones y del conflicto mismo. Sin embargo, nadie contaba con que habría intervención del secretario general y con ella cambiaría el giro de lo comprometido. “Señor presidente, las cosas no están arregladas y si usted quiere que evitemos la huelga, que sea el 5 por ciento de aumento, 40 pesos a la despensa y mil pesos para cada trabajador”, condicionó Eloy Sánchez López. Silencio total en la sala. Fue el alcalde el que rompió el silencio y se mantuvo en lo comprometido hasta antes de la tardía llegada del dirigente. Este servidor abordó a Jesús Lázaro, auto de la propuesta y del compromiso “conciliador”. ¿Cómo los deja su líder? Fue la pregunta ante el miembro de la comisión revisora. “No lo entiendo, pero lo dicho por mí es el consenso al que llegamos entre los comisionados”, respondió Lázaro Carabez. Minutos más tarde, de nuevo se cuestionó al dirigente Eloy Sánchez. ¿Qué pasó con la contrapropuesta de Jesús Lázaro? “Es que yo soy el secretario general y mi palabra tiene más valor”, dijo con soberbia el líder sindical. Ya en la asamblea, el mismo Eloy Sánchez apuró a inducir los ánimos de sus representados en favor de suspender labores.
“En lo personal no me convence el aumento que ofrece la administración y desde el gobierno de Mariano Ortega nos han impuesto el 5 por ciento de aumento y con el actual alcalde es lo mismo, y para romper ese tope solamente será con la huelga, pero ustedes tienen la última palabra”, dijo al espirante a un cargo de elección popular por el PRI. Con eso ya estaba dicha la respuesta de por lo menos la mayoría de los 543 sindicalizados. Tibia fue la intervención de los comisionados a las negociaciones, que una vez desplazados por el dirigente, “ya está dicho todo compañeros, ustedes deben decidir conscientes de lo que esto implica”, dijo Jesús Lázaro sin nunca reconocer que fue él quien expuso la contrapropuesta económica que luego fue a dar al piso por el capricho de su dirigente. Hay dos ineludibles verdades en este conflicto: que los trabajadores ahora en huelga rechazaron la mejor propuesta económica de todos los sindicatos de la burocracia en la entidad y que, lamentablemente, son víctimas de las discrepancias que ayer salieron a flote entre sus dirigentes gremiales. HASTA LA VISTA