Perfiles
LA TORMENTA QUE VIENE. No nos hemos repuesto de las intensas lluvias cuando ya se ve venir otra tormenta, aunque esta vez será de carácter político y que arrojará a los michoacanos consecuencias no fáciles de predecir. El gobernador con licencia, Fausto Vallejo, advirtió su interés por regresar al cargo que le confirió la mayoría de michoacanos y del que se ausentó por problemas de salud. Durante su ausencia, la sola mención de don Fausto arrancaba rechinidos de dientes en los círculos políticos de todos colores y sabores, pero más estridentes en el PAN y PRD. Ahora, con la advertencia de su regreso, en la voz propia del gobernador constitucional, se han abierto los frentes opositores que defienden intereses extra legales, por decir lo menos. El argumento es su “desconfianza” a la recuperación física de don Fausto Vallejo. Ese estandarte busca encubrir intereses y acuerdos políticos partidistas convenidos con el gobernador interino Jesús Reyna y que alcanzan a diputados y grupos tricolores. Saben que legalmente no pueden impedir el retorno de don Fausto Vallejo a ejercer el poder que le confirió la mayoría de michoacanos en las urnas. Otra cosa distinta es sí la salud del gobernador está plena para el desempeño de sus funciones, y otra más, quizás la que requiere de mayor análisis, si al Estado, y al PRI, le conviene el retorno del gobernador. En el marco de las circunstancias, se podría decir que el papel de Jesús Reyna como interino no está para descalificarlo. Y sin embargo, el regreso de Don Fausto implicaría abrir otro paréntesis en el quehacer político y administrativo del gobierno. Jesús Reyna hizo lo que consideró tener que hacer para aplicar su propio estilo de gobernar, Don Fausto tendría que hacer lo propio puesto que durante su ausencia hubo cambios en su equipo de trabajo que había formado al inicio de su administración. Pero no serán cambios de personas en puestos de gobierno lo que realmente preocupan a quienes se oponen a su retorno. ¿Qué causa recelo en los diputados y cúpulas del PAN y PRD? Sin duda los acuerdos alcanzados con Jesús Reyna para facilitarle su papel de interino. Por el momento será difícil desnudar esos arreglos, pero saldrán a flote una vez que se cumpla la advertencia de don Fausto, y eso podría ocurrir esta misma semana. La determinación final se tomará en Los Pinos, aunque quizás a estas alturas ya la saben los más directamente involucrados. LOS RIESGOS DE ABRIR LA BOCA. El diputado federal por este Distrito, Rodimiro Barrera, no se anduvo por las ramas y de plano se declaró en favor que Don Fausto retome la gubernatura. Sin dejar lugar a dudas así se refirió a la prensa el pasado viernes, poco antes de iniciar la distribución de cuatro mil despensas para damnificados de este municipio y cuya actividad inició en Playa Azul, en el domicilio de Miguel Sánchez. Dice Barrera Estrada que en ausencia de don Fausto se dejaron de cumplir promesas de campaña y compromisos con autoridades de algunos municipios. En lo particular, creo que es el momento en el que los políticos, funcionarios y sobre todo alcaldes y particularmente del PRI, debieran ser muy mesurados al expresar sus reacciones ante el posible regreso de don Fausto. ¿Por qué? Porque sí ello se confirma, lo más seguro es que se recorra el escalafón con Jesús Reyna como Secretario de Gobierno y no sería muy cómodo para aquellos que lo descalificaron. Finalmente, el retorno o no de Don Fausto, no se habrá de medir por esas simpatías, que para el caso las expresó la sociedad en el pasado proceso electoral. USO POLITICO DE DAMNIFICADOS. Habrá que reiterar que por fortuna, en favor de nuestro municipio en particular, las lluvias no causaron tragedias mayores. No se sabe hasta ahora de emergencias de salud producto del lluvioso clima. Los mayores daños materiales se concentraron en la infraestructura carretera, y desde luego, en el mal estado de las calles y avenidas de la ciudad y sus tenencias. En esos aspectos todos por igual somos afectados, y desde luego las autoridades deben tomar cartas de inmediato para atender la contingencia. Pero quiero referirme en la “sensible” actitud asumida por políticos de todos los partidos. Cada uno diseñó a su modo y a su interés la forma y los lugares para hacer entrega de apoyos reflejados en despensas. Los repartos no tuvieron orden ni bases claras sobre quienes requerían apoyos. Hubo claras muestras partidistas, lo que desnuda los propósitos políticos de quienes quisieron verse “solidarios”. Creo hubieran logrado mejor calificación, con sus respectivos créditos desde luego, el entregar sus pilas de despensas, por cierto, con muchísimos rollos de papel sanitario, ponerlos en los centros de acopio oficiales, quienes sí tenían la información de quienes y cuantas familias requerían con apremio recibir apoyos. HASTA LA VISTA