Perfiles
Maestros paristas. Los maestros democráticos en paro se justifican por no acudir a las aulas. Son muchas las banderas que vienen enarbolando desde su formación como magisterio disidente: es histórica la mescla de sus luchas, antes la principal era contra Elba Esther Gordillo, le siguieron la entrega de uniformes y útiles escolares, aumento de sueldos y muchos etcéteras. Sin duda mucho han logrado y sin duda han coadyuvado en beneficio de los padres de familia y los alumnos. Presa la dirigente magisterial, siguen empeñados contra la Reforma Educativa, igual porque el gobierno siga otorgando las plazas automáticas a los normalistas, igual contra la Reforma Laboral y ahora se agregan contra la Reforma Energética.
Pero los costos han sido altos en perjuicio de la calidad educativa. Desde luego que ellos ven efectos contrarios con sus paros de labores. El pasado lunes, hubo la oportunidad de estar frente a un grupo de maestros voceros de los democráticos. Los cuestionamientos fueron duros, secos, y de su parte solo justificaciones que en sus expresiones son más que eso, es decir, se dicen convencidos de lo justo de su movimiento y además de comprensión, piden que la sociedad los arrope con su apoyo. Se cuestiona el porqué de los paros de labores, pero ellos culpan al gobierno de ser el responsable por no cumplirles sus demandas. ¿Qué se siente y cómo entender que cobran sin trabajar? Se les lanza en seco la pregunta. “Es que sí trabajamos, no en las aulas pero sí hacemos trabajos pedagógicos, foros, debates, análisis y muchas otras cosas”, responden. Sumando. ¿Cuántos días suman ya sin laborar considerando que en cada ciclo escolar hacen paros? No hay respuesta, pero si justificaciones.
“Eso no tiene sentido, lo importante es el por qué luchamos, lo importante es lo que defendemos, que no privaticen la educación porque eso quiere el gobierno para favorecer a la educación privada donde robotizan a los niños para servirle al sistema”. Pero no han respondido que se siente cobrar sin trabajar y es un tema que los padres de familia se cuestionan porque no hay otros más que ustedes que cobran sin estar frente a grupo, cobran sin cumplir la profesión que escogieron, se les insiste a los voceros. Incómodos por la insistencia, una maestra se avienta en la respuesta. “Quiero que sepa que sí desquitamos el sueldo y lo resumo en cuatro acciones; viajes a la capital del país para participar en tomas en el senado, marchas y plantones en el Distrito Federal o en la capital del estado, gestiones para conseguir beneficios para las escuelas y las actividades pedagógicas que organizamos entre los compañeros”, resume la vocera de los democráticos. Y remata por si hiciera falta: “Y eso no es fácil, eso nos representan riesgos a nuestra integridad física y esos viajes los costeamos del sueldo porque el gobierno no nos da viáticos, y a esas actividades invitamos a los padres de familia para que sepan que no es fácil y se den cuenta de lo que hacemos”, reta la profesora. El dirigente de esa fracción también expuso lo suyo: “nuestra lucha es ideológica contra el sistema capitalista que toma programas educativos desechados de otros países donde no han dado resultados, además somos sindicalistas y tenemos derecho a la huelga”, justifica el dirigente. “Perdone maestro, ustedes no hacen huelgas porque no hay trámite legal de por medio, ustedes hacen paros pero sin dejar de recibir su sueldo y eso es como recibir subsidio de la sociedad que resulta afectada” se le cuestiona al dirigente.
Y sin embargo, luego de ver las imágenes de las acciones llevadas a cabo en el Distrito Federal, tienen razón, no es fácil su lucha, tienen razón, exponen su integridad física y la de muchos otros, ahora ya se entiende mejor porqué los padres de familia se han alejado de respaldarles. Pero se insiste en que no hay razón para dejar sin clases a sus alumnos y más aún, no se justifica que cobren sin cumplir con la función para lo que fueron preparados en Normales subsidiadas por la sociedad. Ahora está más claro el fondo de su lucha: plazas automáticas y sueldos garantizados sin tener que trabajar. A ese paso nunca llegaremos al país de las Mil Maravillas por el que los mismos paristas juran luchar, y claro, con sueldos cubiertos. HASTA LA VISTA