Perfiles
¿OTRO INTERINATO? No debiera sorprender la postura de senadores del PAN que plantean la desaparición de poderes en el estado dando paso a otro gobernador interino. Y digo que no es sorpresa porque ya se veía venir ese reclamo con la agudización de la inseguridad en algunos municipios y desde luego, por el desgobierno que se observa ante la proliferación de “Guardias o Policías Comunitarias” en varios puntos de la geografía estatal y a esto hay que sumarle las acciones de grupos sociales que son o se dicen normalistas.
Lejos de reducirse los problemas de inseguridad en la entidad, se tiene la idea de que el interinato abonó al desgobierno. Se podrá leer como oportunismo político el tema que ponen sobre la mesa los senadores del PAN. Puede incluso que su demanda tenga ese fundamento. Pero no se podrá negar que el argumento de los panistas representa es el sentir de buena aparte de la sociedad del estado.
Pero la problemática que está padeciendo Michoacán no se resuelve sustituyendo al gobernador actual. En lo particular, creo que más que la desaparición de poderes en el estado, los albiazules están retando al gobierno federal a que meta las manos al estado y ponga orden policial. Otra lectura al reclamo de los panistas, que tampoco está descabellada, es una mera advertencia de lo que estaría por venir y que no tendría reversa si no se inyecta calma a la desesperanza de varios sectores económicos y sociales del estado. Tal vez los panistas quieren demostrar que el gobernador interino se quedó solo tan luego resultar electo.
De paso, los panistas quieren evidenciar que el gobernador interino se quedó solo entre la problemática, y que quienes lo apoyaron, están engolosinados porque lograron salvar sus verdaderos intereses, que en el fondo, son muy ajenos a la búsqueda de solución de los conflictos que el Estado arrastra de mucho tiempo atrás. La verdad es que a estas alturas ya no se sabe cuál es el mayor problema que aqueja a Michoacán. Con Fausto Vallejo dominó la percepción de que el problema mayor era el desfonde económico y que las abultadas deudas heredadas del perredismo eran el nudo mayor para refinanciar las arcas estatales. Hoy está nublado el futuro inmediato de la entidad. El gobierno sigue sin recursos, pero ahora hay que sumarle también el abuso y excesos de maestros y normalistas, que podría decirse que son problemas circunstanciales motivados por causas políticas. Pero parece no es así.
Estos sectores tienen bien claro la profundidad de la crisis de inseguridad y le apuestan a sacarle raja calculando que el gobierno interino está atrapado y tendrá que ceder a sus chantajes. Quizás los grupos armados, ya sean cárteles, Guardias o Policías Comunitarias estén buscando aprovechar la misma coyuntura que los maestros y normalistas aplicando el dicho de que “a río revuelto”. No es menor presión para el estado los reclamos de la sociedad y de los sectores económicos que ven afectados sus intereses y por ello alzan la voz reclamando desgobierno. Y sin embargo, parece que todo mundo está consciente de que al final todo mundo saldrá perdiendo, pero que saldrán ganando los que pierdan menos y esa es la apuesta de su ganancia sobre los demás. ¿Quién ganaría con la desaparición de poderes? No serán los panistas, ni los perredistas y mucho menos los priístas. Sin duda el perdedor seguiría siendo Michoacán y los michoacanos.
Por la distracción, se fortalecerían los sectores más radicales que son los mismos los que tienen convulsionada a la entidad con sus desmanes, abusos y absurdas exigencias. ¿Qué haría otro gobernante? Estaría condenado a lo mismo que el actual gobernador interino, pero más debilitado de origen. En lo particular, me quedo con la idea de que los panistas que plantean la desaparición de poderes, buscan forzar a que el gobierno estatal y federal, asuman de una vez su responsabilidad de someter a la ley a los insurrectos. Y quizás resulte atinada su estrategia. De entrada, seguro tendrán muchos aplausos. HASTA LA VISTA..