Perfiles
PREDESTAPES. A más de un año y medio del proceso electoral, ya tenemos a tres personajes con el rostro descubierto que en su momento buscarán abanderar a sus respectivos partidos políticos. Salvador Vega Casillas, actual Senador plurinominal por el PAN, confirmó a quien esto escribe que quiere ser candidato a la gubernatura. Al interior del PAN Vega es más conocido como “El Gallo”, y justo eso quiere ser para el panismo. David Zamudio Gutiérrez, ya fue alcalde por el PRI y sí alguien tenía dudas de que quiere repetir, el empresario las despejó ayer en el programa Hablemos Todos, en los micrófonos que controla Rogelio Ortega en la cadena Radio Rama. Por el PRD, y aunque no lo ha dicho abiertamente, está más que puesta para competir por la alcalde la diputada Silvia Estrada. Las dudas las dejó de lado su pupilo político y desde el sábado secretario general del CDM del PRD, Edgar Castro. “Nuestro partido y nuestro municipio están listos para llevar al poder municipal a una mujer”, en clara referencia a la legisladora, que a su vez es la dirigente del Grupo Parlamentario del Sol Azteca en el Congreso local. Si bien esos “destapes” pueden generar polémica en los respectivos partidos políticos de los que son miembros los “anticipados”, me parece que es bueno para la militancia partidista, y para la misma sociedad. ¿Por qué? Porque en estos tres casos en particular se trata de personajes que han tenido y tienen vida pública y porque su pasado se convierte en el presente de ellos, pero llevan en sí mismos lo que puede ser el futuro de la sociedad. Sin embargo, los destapados no tienen asegurado el pase de sus proyectos inmediatos en sus partidos políticos. Es normal que surjan improvisados que aunque poco o nada tengan que aportar en la política, cuentan con la libertad de entrometerse con distintos fines. Por ejemplo, Vega Casillas no le será sencillo convertirse en candidato a gobernador por el PAN. Ahí está presente la fuerza del calderonismo en el que la “Cocoa” Calderón no da su brazo a torcer. Pero hay otros panistas que creen tener fuerza y méritos para insistir vestir de azul esta entidad que apenas rescató el PRI del perredismo. Ahí están pues la Cocoa, Salvador López Orduña, Benigno Quezada, entre otros. Cierto, hasta el momento “Chava” Vega parece llevar la delantera. Tampoco el ex alcalde Zamudio puede dar por hecho que tiene la candidatura a la alcaldía, o como dijo ayer él mismo, podría ser para la diputación, ya sea local o federal. Silvia Estrada está en la misma condición, con la importante ventaja de que puede administrar la diputación que ostenta, y como lo viene haciendo, sembrar lo que más puede en el municipio, sin descuidar el Distrito Electoral Federal, que también es una ‘Y’ en el trayecto. Los destapes anticipados tienen otros riesgos: los costos de crecer al interior, y el cuidado de no “meter la pata” con sensibles yerros que la sociedad no perdona. En política todo cuenta, deben tenerlo muy presente. ALCALDE Y CHAVA VEGA. Previo al evento del Senador Salvador Vega, ambos comieron y dialogaron en el negocio de la familia del panista. Alcalde perredista y el Senador por el PAN convinieron en intentar conformar una delegación pluripartidista y empresarial para acudir juntos a tocar puertas del gobierno federal. En lo particular aplaudo la disponibilidad de ambos para concretar la idea. Habrá que ver que dice al respecto el diputado federal por el PRI, Rodimiro Barrera, y la legisladora local por el PRD, Silvia Estrada, y desde luego, ver que piensan de esto los empresarios del puerto. ¿De qué se trata? De que el grupo con representación de todos colores y tamaños y por igual los empresarios, juntos reclamen la atención del gobierno federal para atender la problemática del puerto, especialmente del municipio. Yo veo un efecto positivo en este proyecto porque nadie de las partes recibirá raja política sí mismo, o bien, gobierno, legisladores, la autoridad local y los empresarios, se estarían distribuyendo los beneficios políticos por la gestión. Salvador Vega fue Subsecretario y luego Secretario de Estado en el sexenio pasado, lo que quiere decir que sabe la combinación para acceder a donde se tienen las respuestas. De paso, el legislador por el PRI, Rodimiro Barrera, estaría desahogando sus propias presiones ante sus promesas incumplidas, y por cuanto a la diputada local, del PRD, estaría aprendiendo el camino a seguir para en caso de escalar más alto y finalmente, el alcalde, lograría el propósito de resolver añejas demandas en su municipio, y los empresarios, estarán satisfechos por coadyuvar en afianzar la economía de la región. De no haber logros, aunque yo sería optimista, cada uno estaría abonando a la convivencia política sin importar siglas. EL PRIETITO EN EL PRD. La plana mayor de ese partido vino al puerto a tomarle protesta formal a la nueva dirigencia. Víctor Báez, Fidel Calderón, Raúl Morón, Silvia Estrada, el alcalde Arquímides Oseguera y su esposa, entre otros de jerarquía partidista. Discursos en todos los sentidos, pero eso sí, todos, con el ingrediente reprobatorio al actual gobierno estatal del PRI y más aún, por las nuevas cifras de la herencia de Leonel Godoy a Michoacán manifestada en deudas. Justo a la medida el recule del actual gobierno de los 38 mil millones contra los 25 mil millones de ahora. Razón les sobra al perredismo, y vaya que lo exprimen bien. Y sin embargo, el prietito del evento lo fue el ex alcalde, ex senador, ex diputado federal, y aspirante de siempre a lo que sea, Antonio Soto Sánchez. El mismo discurso, los mismos movimientos, las mismas formas sigue mostrando este experto en las artes de la oratoria, pero de ya tan conocido, que hace bostezar a sus oyentes. Toño Soto se convirtió en la debilidad del sol azteca y de seguir siendo el prietito en el arroz. HASTA LA VISTA