Pemex, última, muy última llamada
Uruapan, Michoacán, 7 de diciembre del 2013
En principio, debatir con quién flagrantemente miente y nos quiere defraudar, es ser estúpidos.
La propuesta de Reforma Energética del Gobierno de la República tiene como introducción: “I.- Los objetivos de la reforma: La iniciativa que el Ejecutivo Federal somete a la consideración del Congreso de la Unión propone que el artículo 27 de la Constitución vuelva a decir lo que el Presidente Lázaro Cárdenas dejó escrito, palabra por palabra. Para desarrollar la industria petrolera bajo la rectoría del Estado. Asimismo, se promueve el desarrollo de un sistema eléctrico nacional basado en principios técnicos y económicos, bajo la conducción del Estado.”
Manipulador y mentiroso, en mi opinión, el planteamiento del Ejecutivo Federal, me explico: Primero; citar como referente al difunto Tata Cárdenas, es colgarse en forma oportunista del prestigio ajeno, tratando de manipular la opinión de un pueblo desinformado y patriotero para obtener apoyo ciudadano para “su” propuesta. Clarifico mi afirmación citando un tuit de @kikesma que nos describe como pueblo: “Me dice preocupado -México va vs Brasil, y le digo -¿Sabes que entregarán nuestro petróleo?, y me contesta.: -¿A poco?”… Triste pero verdad, como pueblo estamos jodidos por la falta de interés en asuntos nacionales y por no tener una cultura ciudadana crítica e informada. Por ello señalo que la propuesta de reforma energética del Ejecutivo Federal, por lo expresado, es manipuladora, pero también defino que es mentirosa y cito dos fuentes; primero el diario oficial del 9 de noviembre de 1940, todavía siendo Presidente el General Lázaro Cárdenas: “…Tratándose del petróleo y de los carburos de hidrógeno, sólidos, líquidos o gaseosos, no se expedirán concesiones y la Ley Reglamentaria respectiva determinará la forma en que la Nación llevará a cabo las explotaciones de esos productos” y continua la redacción actual en nuestra Carta Magna: “…Corresponde exclusivamente a la Nación generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica que tenga por objeto la prestación de servicio público. En esta materia no se otorgarán concesiones a los particulares y la Nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines.” Ahora cito de la página de Carmen Aristegui del sábado 7 de noviembre del presente: “…Según The Wall Street Journal, “altos representantes del gobierno (federal) y miembros importantes del conservador Partido Acción Nacional se encuentran en negociaciones avanzadas para sellar un acuerdo que permitiría al Estado mexicano compartir la producción petrolera así como conceder contratos de licencia diseñados para acceder a depósitos de gas de esquisto y crudo en aguas profundas”. No se necesita ser experto para concluir que: citar como “argumento”, que no lo es, al General Lázaro Cárdenas, es un truco sucio e infantil del Gobierno Federal para confundir y buscar aprobación ciudadana y que la exhibida que les dio el diario gringo, pone en evidencia lo que ya previene el Jefe Diego; que el diablo estará en la escritura de las leyes secundarias y sus reglamentos, los que, ya dados los cambios constitucionales, podrán redactarse con las “interpretaciones” adecuadas para satisfacer los requerimientos de certeza de nuestros futuros “socios” extranjeros, en detrimento del interés nacional.
En debate de café, con mis amigos Roberto y Luis, con tino me señalaban la necesidad de reformar a Pemex y al sector energético, posición que sin duda comparto; no es posible tener una industria energética que sea puntal de la economía y de la soberanía energética de México, si esta es copada por poderes ilegítimos como el sindicalismo corrupto y corruptor o depredada por funcionarios lenones, ladrones, méndigos e hijos de su chin… mother. Pero una cosa es reformar y modernizar a Pemex, incluidos cambios en la administración para renovarla y que desarrolle tecnología y cambios en su régimen de aportación fiscal para no llevarla a la quiebra, y otra muy diferente “negociar” una Reforma Energética que abre las puertas al capital extranjero y a intereses de gobiernos extranjeros en detrimento de la soberanía nacional y del justo derecho del pueblo de México a usufructuar las riquezas nacionales en su beneficio y no en beneficio de “inversionistas” particulares. Hoy no mentiría si describo al PAN como el partido de la gente decente, con congresistas indecentes como el PRI, salvo honrosas excepciones; por eso señalo a los señores diputados y senadores que cobran como representantes del pueblo: en este tema, al margen de sus intereses personales, de grupo, de pandilla y de partido, piensen en su compromiso como mexicanos y actúen con generosidad en función del bien de la República y voten por México no modificando la Constitución. Este reclamo, por los tiempos y prisas que manifiestan sus líderes camarales por la presión del Ejecutivo (que en lo oscurito no respeta separación de poderes), es la última llamada a sus conciencias como ciudadanos mexicanos y como servidores que protestaron servir a la Patria, no a su bolsillo y no a su partido; ¡Así de sencillo!
Santiago Heyser Beltrán
Escritor y soñador