Panóptico
Es altamente posible que entre el jueves y viernes de la semana que hoy inicia, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) desahogue las impugnaciones del PAN, PRD y Panal contra la declaración de validez de la elección de gobernador de Michoacán.Desde el 26 de enero por la tarde, los recursos de inconformidad fueron turnados al magistrado Flavio Galván Rivera para que elabore el proyecto de sentencia y lo someta a discusión, análisis y votación en sesión plenaria ante los demás integrantes del TEPJF.Galván Rivera es reconocido dentro y fuera del país como uno de los más importantes tratadistas de derecho electoral y procesal electoral en México.Fue el 20 de enero de 1976 cuando obtuvo el título de licenciado en derecho por la UNAM, con la tesis “El Registro Público de la Propiedad y la protección a terceros adquirentes de buena fe”.Dos décadas después, alcanza el grado de doctor con la tesis intitulada “Derecho Procesal Electoral Mexicano”.En los siguientes seis años continúa ampliando sus conocimientos en la materia y en 2002 se gradúa como maestro, con la tesis “El concubinato en el vigente Derecho Mexicano”.Su ascendente carrera académica y laboral alcanza el clímax en noviembre de 2006, cuando es electo presidente del TEPJF.Sin embargo, no todo es gloria o éxito: en la primera semana de agosto de 2007 renuncia envuelto en un escándalo de corrupción.De acuerdo con versiones periodísticas, Galván Rivera habría incurrido en supuestos favores con la intención de beneficiar a su coordinadora de asesores, Norma Inés Aguilar León, en el proceso de adquisición de un edificio para la sede alterna de dicho organismo electoral.El escándalo no pasó a mayores. Sin embargo, el magistrado renunció a la presidencia de TEPJF ante la desconfianza de sus pares y sólo se quedó como un miembro más de dicho órgano.Sobre el trabajo de Galván Rivera estarán puestos los ojos de millones de michoacanos, porque del sentido de su proyecto de sentencia emanará, sin duda alguna, un fallo que marcará, para bien o para mal, el rumbo político del estado en los próximos años.***Nada terso se avizora el proceso en el Partido de la Revolución Democrática para elegir candidatos a la Cámara de Diputados y el Senado.No son pocos los cuadros y militantes que en Michoacán dudan de la transparencia y la equidad en la contienda interna en marcha.De acuerdo con decisiones cupulares, será con una encuesta y consensos entre las diferentes corrientes como se seleccionará a los candidatos a curules y escaños federales para los comicios del primer domingo de julio próximo.En el Distrito 03 Electoral Federal, por ejemplo, hay nueve precandidatos, pero la mayoría de ellos no confía hasta hoy en que dichos mecanismos permitan el tránsito hacia una candidatura de unidad y, en consecuencia, competitiva.Llama la atención de que en este periodo de precampaña gran parte de dichos prospectos perredistas brillen por su ausencia.Se sabe de sus ambiciones porque realizaron su registro, pero en los municipios que comprenden el distrito electoral 03 -Angangueo, Aporo, Charo, Indaparapeo, Juárez, Jungapeo, Ocampo, Susupuato, Tiquicheo de Nicolás Romero, Tuxpan, Tuzantla, Tzitzio y Zitácuaro- muy poco trabajo han hecho hasta ahora.Contra todo pronóstico, es el empresario mueblero Martín Reigosa quien más ha realizado proselitismo en varias de esas demarcaciones, amén de que en Zitácuaro, sobre todo, su presencia es a través de la pinta de bardas en la zona urbana y medios de comunicación impresos.Mientras Adrián López Solís y Sergio Vergara realizan tímidos esfuerzos, Reigosa se reúne con ciudadanos con y sin partido, además de que busca en el Distrito Federal y Morelia el apoyo de líderes de expresiones al interior del PRD.El proceso de selección de candidatos perredistas también encara la apatía, el desánimo de cuadros y militantes.En los últimos días quiso dársele más representatividad y legitimidad a los trabajos, al mencionarse que se incorporarían como precandidatos otros importantes perredistas, entre ellos Omar Ávila.Identificado con la corriente que lidera Enrique Bautista Villegas, Ávila dijo a este espacio que está dedicado por completo a sus negocios y que ningún interés tiene en ser candidato de su partido a una curul federal.Será entre el 15 y 18 de febrero cuando la agrupación negriamarilla defina a su prospectos a ambas las cámaras Baja y Alta del Congreso de la Unión, pero cada día toman fuerza los llamados de no pocos militantes para que a esas posiciones lleguen “caras nuevas” .***Ahora que viene la renovación del Poder Legislativo federal no está de más citar algunas estadísticas sobre el desempeño de diputados y senadores, para ver hasta qué punto la mala fama que tienen entre la ciudadanía es legítima.Ahí van los siguientes datos, tomados de María Amparo Casar, en la revista Nexos de noviembre de 2011: - En el año 2010 se destinaron más de nueve mil 500 millones de pesos al Poder Legislativo. De ellos, cuatro mil 754 millones de pesos fueron para la Cámara de Diputados, tres mil 570 para la de Senadores y mil 227 para la Auditoría Superior de la Federación. Los estados gastaron otros nueve mil 500 millones de pesos en sus respectivas legislaturas locales.-Después de Brasil, México tiene a los legisladores mejor pagados. Tomando tan sólo el salario nominal, un diputado mexicano gana 12 mil 310 dólares, casi el doble de la media que un legislador de América Latina. Las diferencias se hacen mucho más pronunciadas cuando se toman en cuenta prestaciones como el fondo de retiro, los seguros médicos y de vida y las subvenciones discrecionales que la mayoría de los otros Parlamentos no otorgan a sus legisladores‘Al añadir estas prestaciones el salario de un legislador mexicano se eleva a 218 mil 449 pesos o 17 mil 800 dólares, salario superior al de los diputados estadunidenses que tienen un salario de 14 mil 500 dólares y al de países europeos parlamentarios como España, Gran Bretaña o Alemania cuyos legisladores reciben respectivamente siete mil 11, siete mil 858 y 11 mil dólares.-Medir el desempeño de los legisladores es complicado. A diferencia de lo que se conoce como presupuesto por resultados en otras entidades, en el caso del Congreso es difícil aplicar la fórmula. ¿Cómo medir los resultados del trabajo de los legisladores? ¿Cuál es el producto?: el de la representación, el de la legislación, el de actuar como contrapeso a los otros poderes.-La eficacia debiera medirse en función de la contribución que el trabajo legislativo hace al bienestar de un país y quizá al aprecio que por él muestra la ciudadanía. No obstante, la propia Cámara de Diputados, en sus reportes para la Cuenta Pública, liga el presupuesto con la estadística de las actividades legislativas, las cuales incluyen desde el número de sesiones e iniciativas hasta los acuerdos y ratificaciones. -Para la Cuenta Pública 2010 la Cámara de Diputados reporta un total de tres mil 109 “acciones legislativas” entre iniciativas, proposiciones, excitativas, dictámenes de iniciativas y permisos, independientemente de si fueron atendidos o no. Si se divide esta cifra entre el gasto total de la Cámara resulta que cada “producto” tuvo un costo de un millón 600 mil pesos.-El panorama cambia si tomamos como unidad de medida las reformas y adiciones al marco jurídico. La Secretaría de Servicios Parlamentarios reporta la producción de 137 nuevas leyes, reformas y decretos en 2010. Si se toma éste como el universo total de productos legislativos durante 2010, cada uno habría tenido un costo de 35 millones 900 mil pesos. Otras cifras más actualizadas las acaba de entregar la asociación civil Reporte Legislativo. Esta es parte de su primera entrega:-“En la cámaras de diputados hay 2 mil 094 iniciativas rezagadas, de las 2 mil 392 presentadas en los dos primeros años de la LXI legislatura.-Entre febrero y abril de 2011, la cámara baja sólo atendió el 42.2% de los asuntos programados, y en la alta, la cifra fue de 56.3%.-La asistencia promedio de los diputados a las sesiones es de 85.7% y la de los senadores, de 58.2%.-En la Cámara de Diputados, cuyo pleno sesiona los mismos días, la sesión más corta duró sólo 45 minutos y la más larga 7 horas con 14 minutos. El promedio: 4.42 horas por sesión.-Entre los asuntos que cada cámara programa y los que atiende, hay una gran diferencia numérica. Los diputados dejaron pendientes 42.2% de los asuntos que planearon atender entre febrero y abril de 2011. Esto significa que sólo atendieron mil 770 de los 4 mil 197 programados.-En el caso de los senadores, el porcentaje de asuntos atendidos aumenta a 56.3%, pero su cantidad de asuntos programados es menor. Sólo 2 mil 501, de los cuales se atendieron mil 407.