México-China: el balance
La visita del Presidente Chino Xi Jinping a México sin duda alguna arroja un balance positivo y lejos de toda la parafernalia que envuelve un acontecimiento de esta magnitud, la Visita de Estado del Presidente de la segunda economía más importante del mundo detonó acuerdos y generó confianza mutua que redundará en la consecución de objetivos plausibles y medibles para la economía y el comercio entre ambas naciones.
Como habíamos previsto en nuestro análisis hace un par de días, el diálogo político al más alto nivel ejercido en los últimos tres meses entre los Presidentes de México y China permite la generación de confianza mutua y entendimiento
Este diálogo político al más alto nivel se consolida a través de la creación de la Asociación Estratégica Integral, el acuerdo mas importante de esta Visita de Estado.
El sector empresarial mexicano que se dio cita en la Hacienda de los Morales el día de ayer posterior a la Sesión Solemne de la Comisión Permanente en el Senado de la República, a invitación del Consejo empresarial Mexicano de Comercio Exterior Inversión y Tecnología COMCE AC, tendrá el gran reto de despojarse del temor e incertidumbre de hacer negocios con China e insertarse en las dinámicas necesarias para lograr que China sea nuestro socio y no nuestro competidor.
El Presidente Xi mencionó muy claramente al afirmar que ambas naciones deberán impulsar -"...el fortalecimiento de la competitividad y la diversificación de los mercados"-, por lo que el empresario mexicano deberá afrontar este reto y hacerlo suyo para competir y consolidar el postulado de la complementariedad de la economía mexicana con la china para equilibrar la desfavorable balanza comercial para México en proporción de 11 a 1, a través de un intercambio más justo y más equitativo.
El acercamiento del Presidente Xi Jinping con el poder legislativo y con sector empresarial del día de ayer, representa una oportunidad de nuevos diálogos y nuevos acercamientos y el establecimiento de mecanismos que permitan avanzar en el fortalecimiento integral de la relación política entre México y China.
A nivel nacional, en todos los estados de la República se detonará la inquietud en esta nueva perspectiva de la relación entre ambas naciones para hacer negocios con el gigante asiático.
El Estado de Michoacán evidentemente no está exento, al contrario presenta ventajas significativas respecto a otros Estados de la República simplemente por ser vecino de China, al ser Cuenca del Océano Pacífico, cuyo nodo y enlace principal se refleja en el Puerto Lázaro Cárdenas.
El Puerto Lázaro Cárdenas por su ubicación geográfica estratégica y su conexión intermodal hacia América del Norte, hace un punto estratégico para el comercio entre Asia y Norteamérica, representando éste la inmensa posibilidad de que el Estado de Michoacán sea pieza clave en la construcción de nuevos modelos de comercialización de productos, al existir la posibilidad de que industrias chinas se instalen en nuestro estado generando empleos y permitiendo que estatutos del Tratado de Libre Comercio entren acción al ensamblar producto en Michoacán y ser exportado a Estados Unidos.
Sin embargo, resulta irónico que la actual administración estatal declare que existen oportunidades para Michoacán en este nuevo eje estratégico de la relación México China, cuando la actual administración a través de la Secretaría de Desarrollo Económico jamás ha mostrado interés ni disposición por establecer relación y coordinación para desarrollar políticas enfocadas hacia Asia en lo general y en lo particular a China, al contrario la actual administración estatal desarticuló aquellos avances que existían en la relación entre el Estado de Michoacán y la República Popular China. No obstante el desinterés de la actual administración por China, el Estado de Michoacán tiene el potencial en el rubro de su agroindustria con valor agregado para detonar las exportaciones michoacanas al mercado más grande del mundo principalmente con el aguacate y aquellos productos de frutas que nuestro rico y abundante Estado produce para comercializarlas no solamente China sino en todo el mundo.
Estos dos aspectos, tanto el puerto Lázaro Cárdenas como la vocación Agroexportadora de Michoacán habrán de ser el eje, independientemente de las administraciones, que impulsen una relación comercial significativa y favorable para nuestro estado con la República Popular China. Asimismo, nuestro Estado deberá de realizar un esfuerzo significativo para atraer inversión asiática que permita, como ya mencionamos, la generación de empleo y la creación de valor a la exportación hacia América del Norte