El mesías nace en la noche del crimen
El problema del crimen organizado lo enfrentamos en tas partes, concretamente en Michoacán, es un mal que permea todas las estructuras y actividades sociales. El cuerpo social está infectado, invadido, todos somos solidarios en el sufrimiento de esta plaga o flagelo. Este mal es como la punta del iceberg, como la cresta del Tancítaro, hay una montaña de problemas debajo. Todos los problemas confluyen para sostener este mal, son piezas de una maquinaría diabólica con la colaboración de los hombres, que produce la violencia. Un problema capital o fundamental es el de la educación. En su visión minimalista y parcial de transmisión de conocimientos, la educación está en gravísima crisis, sostenida por los que se dicen profesores y son sólo mercenarios de un sindicato. Ellos actúan como si hubieran perdido el concepto de educación y quieren suprimir el problema educativo por decreto o simple discurso.El desastre educacional erosiona la convivencia social y derrumba, contribuyendo en altísima medida, el sistema de valores absolutos, universales, cimiento del orden social. Sin éstos es imposible el progreso y la seguridad ante la violencia, no hay paz, síntesis de todos los bienes. Está uno tentado de decir: todos los valores se han perdido, en muchos casos es verdad. Los hombres son pragmáticos, oportunistas convenencieros, caprichosos, despiadados, manipulan los valores absolutos a su antojo.Se ha perdido el sentido de Dios, verdad suprema, garante del orden establecido, juez ante quien van a comparecer los grandes de la sociedad. Se ha perdido el sentido de la dignidad inviolable de la persona humana a la que las instituciones deben servir. Al contrario las instituciones se sirven a sí mismas y toman como escalón la persona humana o como rehén. Es el caso de los morelianos en las tomas de la ciudad por los “democráticos” y otros Por ahí se despeñan todos los otros valores: la verdad, la justicia para todos y fundamento del estado de derecho, el poder concebido como servicio desinteresado, el amor borrado por el egoísmo y la soberbia de los jefes, la integridad moral, la coherencia, la vergüenza y todos los demás. El panorama es desolador, de descomposición social grave, honda, tenaz. Nos deja en la incertidumbre, indecisión, dudas, cuestionamientos. Somos llevados al desencanto, a cierta desesperación. En el caso del crimen dice un gobernante electo, ha tomado cartas de ciudadanía. Otra expresión dice lo mismo: se ha constituido en un gobierno paralelo que recoge contribuciones e imparte justicia.Aquí, en la noche más oscura de la maldad y el miedo, interviene un actor nuevo, su presencia es absolutamente maravillosa. Cuando se agotan las seguridades del mundo, viene una luz nueva de lo alto, la captan quienes tienen más que alta tecnología, el tesoro precioso de la fe de Cristo. Hay una sabiduría del único Mesías. El es admirable consejero como se proclama en la misa de la noche de navidad, leyendo la profecía del gran profeta Isaías. Tiene el secreto para hacer proyectos prodigiosos de superación de las crisis, de una vida más digna y de realizarlo con el apoyo de los hombres.Dios es héroe, es un valiente, concede su Espíritu Santo a su gobernante para darle valor de enfrentar el dragón de siete cabezas que es el crimen organizado y toda la maquinaria del mal con todas sus manifestaciones. Dios adopta al servidor del Estado como su hijo.Extenderá su dominación en una paz sin fin. La paz sólo la da Dios. El Mesías impondrá su paz en los corazones de los sicarios y los jefes, los cuernos de chivos se rendirán, se acabarán las balaceras, el pánico, los asesinatos. La justicia y el derecho es la base del trono de Dios y del despacho del gobernante que Dios elige a través del voto de los ciudadanos.Es el contenido tremendo, vital, dinámico de la navidad por el nacimiento del Mesías.Por eso, es lamentable que las personas se queden en las sombras y el aspecto pagano de la fiesta de la noche de navidad. Ni siquiera se pueden quedar sólo en el aspecto romántico de los adornos, las luces de colores, las esferas. Es necesario ir con energía y valentía hasta el misterio hasta el proyecto prodigioso que realiza el Mesías. La noche de navidad será infinitamente bella con la claridad de un mundo nuevo que brota de la noche de paz.