El informe a la nación y la verdad
La verdad salvará nuestra civilización, la verdad los hará libres, afirmó el más grande guía social de todos los tiempos, el Hijo único de Dios, lleno de gracia y de verdad, como afirma la Escritura. Los mexicanos, con mayor razón los creyentes, deben ser hijos de la verdad y luchar por ella hasta dar la vida, como el sublime michoacano Morelos y todos nuestros héroes. Jesucristo vino a traer la verdad a la tierra. El anunciar la verdad, el hacerla, su coherencia perfecta, su valentía para denunciar el pecado social le costó la vida a manos de grupos facciosos que pretendían hablar y actuar en nombre del pueblo y se proponían como sus salvadores, y en realidad defendían sus privilegios de su partido, movidos por su sed de riqueza, poder y fama.Hay acontecimientos y actitudes que nos permiten valorar a los legisladores que elegimos, darnos cuenta si son personas que dicen y hacen la verdad permanentemente, si la siguen y hacen de ella una defensa heroica. O si ocultan su vacío detrás de discursos vanos, gritos sin razón y actitudes inmaduras, caprichosas. Así podemos ver su integridad, desinterés, coherencia entre su dignidad de legisladores y sus hechos, entre sus promesas y su actuación, entre su importante misión buscan el bien de la nación y su comportamiento.Esto nos permite conocer en realidad qué clase de personas elegimos. Tal vez nos lamentamos y exclamamos: cómo pudimos elegir a éstos. Al menos sabremos en lo por venir por quién no podemos votar.El hombre se rige por la inteligencia que se plasma en las instituciones que tutelan los más altos valores. El animal se rige por instinto y el humor irracional. El hombre construye una sociedad armoniosa, el animal queda en su reino luchando por la comida, se conduce a gritos y se rige por la ley de la jungla donde se impone el que aúlla más estrepitosamente y el más fuerte.El informe presidencial es una institución patria, es parte de la Ley y de una tradición secular sana.Los mexicanos tenemos derecho a ser informados en un acto solemne de gobierno. El informe debe darse abiertamente a la nación y no sólo, por escrito, a los legisladores, presuntos representantes del pueblo. Estamos a favor de la comunicación con nuestras autoridades, defendemos el derecho a la libre expresión de los ciudadanos y del presidente.Profanar las instituciones por motivos, caprichos de un partido de negación, no de oposición, es un atentado contra la patria. El boicot en San Lázaro es la expresión de una ideología que resume aquella frase que alguien pronunció alguna vez: al diablo con las instituciones.Quienes no respetan las instituciones son unos cuantos que sólo representan una porción minoritaria del país y no realmente de todos los mexicanos. Están lejos de eso, aunque quieran confundir con el ruido de sus declaraciones. Los mexicanos, en su gran mayoría, no se ven representados en ellos.El Demos, es decir la sociedad mexicana que opta por la democracia, debe manifestarse con madurez y defender la dignidad de la nación plasmada en las instituciones. El Demos es un gigante aletargado o infantilizado que necesita ponerse de pie y recuperar su madurez y cumplir sus deberes de adulto con la patria, defendiendo sus instituciones. Es una forma de comprometerse con un estado de derecho y una dinámica de crecimiento en los valores espirituales y materiales, en la dignidad humana y en el progreso y bienestar. Es tiempo de que el Demos actúe en la persona de cada mexicano.Tenemos en qué ocuparnos en este día, un trabajo que edifica un México grande, con mexicanos que aman y hacen la [email protected]