Ciudadanos lúcidos, maduros
Miembros del cuerpo social tenemos la misión trascendente de construir la grandeza de la patria donde podamos realizar nuestro destino definitivo. Un país próspero, digno, feliz necesita hijos de excelencia, maduros, lúcidos, con criterio bien formado. Con hijos aturdidos, descuidados de la cosa pública, sin pensamiento definido no vamos a ninguna parte. El rezago social de nuestro Estado es obra, en buena parte, del cuerpo social y de cada michoacano. La educación que hemos recibido en el México de la Revolución, en las décadas de un partido y los sexenios de otro, no ha formado nuestro sentido crítico, nos han enseñado a ser conducidos por los líderes. No nos han formado para tener pensamientos propios, base de decisiones propias, reflexionadas, inconmovibles. No han formado en cada hijo un conductor del país. Ya es tiempo, la gravedad de la situación exige que la gran familia mexicana tenga hijos que saben distinguir el grano de la paja en esta lluvia incesante y pertinaz, mareadora de los mensajes electorales por incontables actores, especialmente de algunos que están haciendo declaraciones diarias. Para valorar los mensajes y discursos, proponemos un tip, ver su lógica. Sus palabras adolecen de una falta de lógica fundamental que da estructura al discurso político, es como un edificio que se derrumba. Hay “petición de principio”, es decir se construye sobre fundamentos que sólo existen en la mente, no en la realidad. Se supone real lo que sólo es idea. Las conclusiones salen jaladas de los cabellos y no prueban nada. No se siguen las leyes del pensamiento accidental fundado por Aristóteles Hay buscadores del poder que afirman, palabras más, palabras menos: “¿vas a seguir con las falsas promesas de siempre o vas a elegir a gobiernos que sí saben cumplir?”. La primera parte de la afirmación, “las falsas promesas de siempre” es válida porque se apoya en hechos, hasta ahí la lógica está bien. La segunda parte de la afirmación: “el gobierno que sí sabe cumplir” no está apoyada en hechos, en nada, no vale, es una petición de principio. El gobierno bueno, finalmente sólo existe en las palabras y en la mente de los interesados. En el terreno de los hechos ellos no prueba nada. Hay otros defectos lógicos, como el del alcance de las afirmaciones. “un gobierno que sí cumple” ¿no es una más de las “falsas promesas de siempre”. Por otra parte que los gobiernos anteriores no han sido sólo los del partido adversario, sino también los del propio partido. Finalmente nadie se salva. No es este el espacio de desarrollar este tema. El ciudadano maduro, que piensa, ya no se chupa el dedo, descubre la trampa. Sabe que It´s only words, son sólo palabras, como cantaban los grandes años del Rock. “Paroles, paroles, paroles” palabras, palabras, palabras, dice la canción francesa. En este tianguis nacional de propuestas políticas, en este oleaje terrible de spots, declaraciones y autopromociones necesitamos formarnos un sentido crítico para ser buenos demócratas, ciudadanos maduros, como base para ser responsables, en algo vital, el paso de nuestra sociedad a tiempos mejores. Necesitamos apoyarnos en otros elementos de la realidad que nos permiten sopesar, valorar las propuestas políticas, conocer la persona de sus autores y de los partidos que los proponen. En promesas tenemos una larga y dolorosa experiencia, las promesas en un alto porcentaje han quedado en nada. Hay que conocer también a los autores: hay que ver sus obras, las que duran, más allá de la publicidad. Hay que conocer al sujeto, su personalidad integral, en su vida personal, familiar, pública. Un árbol malo no puede dar frutos buenos. Por sus frutos los conocerán. Por lo demás, ellos son piezas de una maquinaria, hay que conocer su instituto político, su contribución al progreso y al retraso social y vicios institucionales de nuestro país. Estamos en la marcha de la historia, una guía que no podemos perder es la memoria histórica. Hay hombres públicos que se creen magos, magos “amorosos”, no con su varita mágica sino con su palabra convierten los deseos en realidades. Los miembros del cuerpo social necesitamos despertar, crecer, tener ideas bien claras, no podemos tomar lo que escuchamos al pie de la letra. Un futuro más próspero, digno y seguro depende de nosotros. [email protected]