Los medios hoy/Camila Cienfuegos
Ramos vs Trump
El pleito Ramos-Trump ha generado una controversia interesante, pero pocos conocen el contexto, y la verdad es que para solidarizarnos con un periodista, primero hay que analizar los antecedentes de este tema tan de moda en las redes.
Me parece que el pleito lo inicia Trump, al arrancar precamapaña fustigando a la comunidad mexicana que de manera legal o ilegal viven en el vecino país del norte. Los adjetivos empleados por el magnate no gustaron a muchos, pero sí a buena parte de la “whitepeople”.
Las declaraciones de Trump fueron rápidamente asumidas como una agresión a la “comunidad hispana” e igualmente de rápido, la cadena Univisión, para la que trabaja Ramos, tomó partido y en protesta (supongo que por las palabras de Trump), rompió el contrato que con el empresario tenía para la transmisión de Miss Universo, jugoso evento del que el magnate es importante accionista. Esto fue un duro golpe para el empresario, que terminó demandando a la cadena televisiva por 500 millones de dólares, iniciándose con ello un conflicto mercantil Trump-Univisión.
¿Podríamos decir que el propio Ramos ya tiene un conflicto de interés? Me parece que sí, y el argumento perfecto es la defensa de los derechos de los inmigrantes que actualmente viven en Estados Unidos. Entonces, como el caso de la Narvarte, vuelvo a preguntar: ¿Periodista o activista?
Jorge Ramos es uno de tantos conductores veteranos de noticias que han adquirido fama y respeto en la comunidad latina que actualmente vive en Estados Unidos, pero de un momento a otro se volvió mucho más famoso a partir de una entrevista que le hiciera a EPN en la que le pregunta sobre la muerte de su esposa, Mónica Pretelini. El video que se hizo viral en las redes muestra a un Peña Nieto bastante nervioso e incómodo al rendir su respuesta, y claro, las interpretaciones de todo tipo no se hicieron esperar.
Más adelante, el propio conductor de noticias había sido sistemático en las críticas hacia el presidente mexicano, hasta que recientemente sugirió que debería de renunciar (¿o sea?), y en este país, México, cualquiera que fustigue al presidente en turno, se convierte automáticamente en un héroe de la falsa izquierda, en un luchador social; se borra igualmente rápido la telebasura que emite su televisora y se asume que él, es un gran periodista.
Ahora, el periodista Ramos se convirtió nuevamente en noticia, sí, en noticia, contrario a lo que me habían enseñado en la universidad, donde decían que sólo la muerte de un periodista sería motivo para ser protagonista, y como lamentablemente ocurrió con los reporteros de Virginia, asesinados por un compañero de trabajo el día de ayer.
El chiste es que durante una conferencia de prensa que emitía el controvertido precandidato republicano a la presidencia, Jorge Ramos interrumpió y puesto de pie, cuestionó al político, el cual le pidió que se sentara y aguardara, pero Ramos insistió, pese a que ya había tenido un turno.Para las pulgas del empresario, éste mandó echar al de origen mexicano y se inició así lo que ya todos conocemos. No todos los periodistas apoyaron a Ramos. Reporteros de la BBC comentaron que el latino se habría comportado más como activista que como periodista, y no perdamos de vista el conflicto empresarial entre el precandidato y Univisión, del que Ramos es empleado.
En posterior entrevista, el mismo Ramos reconoció que finalmente varios periodistas presionaron a Trump para que el conductor de Univisión retornara a la sala de prensa, lo que finalmente sucedió, además de terminar de plantearle todas las preguntas. O sea…¿Ramos en una rueda de prensa? Pocas veces se ha visto semejante acción.
En lo que a mí respecta, Ramos pretendió verse activista, protagonista, olvidándose que en la sala de prensa hay más reporteros que también desean preguntar. El estilo gringo para las ruedas de prensa no es similar al mexicano. Las preguntas se administran cuidadosamente, e incluso los temas. Y hablando de temas: ¿finalmente qué tema es el que Trump quería resaltar en la conferencia de prensa? No sé porque Ramos se lo arrebató.
Finalmente, y como dijo otro periodista de cuyo nombre no puedo acordarme: “aquí ganaron ambos, uno como periodista-activista y otro como precandidato”.
Para agregar controversia, el político, AMLO, se “solidarizó” con Jorge Ramos. Y la verdad no entiendo por qué unos critican la basura de Televisa y se les olvida la telebasura de su similar Univisión.
Y HABLANDO DE PERIODISMO Y SU USO CON FINES MERCENARIOS
La magnate mexicana, María Asunción Aramburuzabala fue amenazada por el “ticher” (que no sabe inglés), Joaquín López Dóriga, de utilizar el poder de los medios de comunicación para destruir su reputación.
El caso es que, a decir de la empresaria, ésta se vio en medio de una presunta extorsión en la que se le exigía cinco millones de dólares para permitirle un desarrollo inmobiliario consistente en 122 departamentos, y ni más ni menos que por la esposa de López Dóriga,Teresa Adriana Pérez Romo.
El chiste es que Aramburuzabala ya tomó cartas en el asunto contra Pérez Romoy contra el propio emporio Televisa dizque por gandallas. Desconozco el resultado de la disputa legal pero, yo le voy a quien fuera la magnate cervecera.
NO ES EL ÚNICO CASO
TV Azteca y su hijo putativo, Canal 40, también suelen usar las mismas mañas y emplear los medios para atacar contrincantes del mundo empresarial
EL DILEMA DE SÍ-SÍ-SÍ SILVANO
El candidato electo tendrá que nombrar tarde o temprano a un secretario de Fomento Económico y a otro de Turismo, pero su problema es que sugirió que las organizaciones de empresarios podrían opinar, así que la CANACO y su líder, Guadalupe Morales López se aprestaron rápidamente, a punto de agandalle, para presentarle una lista de gallos que ocuparían esos cargos, pero la culpa no es del sector empresarial que sólo respondió vorazmente al llamado del gobernador electo, sino del propio Silvano, que a la hora de la hora, podría terminar muy raspado por tanto compromiso generado.
¡¡¡Excelente jueves para todooooooooooos!!!