Libre expresión.../Carlos Monge
Amnesia…
“Una cabeza sin memoria, es como una fortaleza sin guarnición”. Napoleón I (1769 – 1821). Napoleón Bonaparte. Emperador de Francia.
Con el registro de los aspirantes al Solio de Ocampo, se enfatizó el discurso arcaico y la presencia de “figuras” públicas nacionales, en aras de empezar con el proselitismo que les permita ganar votos rumbo a los comicios del 7 de junio.
El ex Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa vino a justificar que el gobierno estatal, encabezado por el perredista Leonel Godoy Rangel, le obstaculizó aplicar la ley, detener a integrantes del crimen organizado… y antes, ya se había quejado amargamente porque mandaba miles de millones de pesos, y acá se “perdían”, como sucede hasta la fecha.
Inevitablemente resulta sorprendente que un ex Presidente de México se reconozca incapaz de poner en orden a un gobierno o gobernador, que le obstaculizó… Y sorprende porque parece que también olvidó que a Michoacán no le fue “bien pero muy bien” como comprometió y se registraron pifias históricas como el “michoacanazo”; hablando estrictamente de asuntos estatales.
Y claro, en todos los frentes hace aire… Priistas como Emilio Gamboa Patrón o el líder estatal tricolor, Agustín Trujillo Íñiguez, arremetieron de inmediato contra Felipe Calderón, olvidando por completo que con ellos en el poder, surgieron los grupos de autodefensa ante la incapacidad y hasta el desinterés de las autoridades por garantizarles la seguridad, a grado tal que tuvo que escuchar la crítica internacional el Presidente Peña Nieto, para recordar que existe un estado llamado Michoacán.
Parece que tampoco recuerdan que su Comisionado Alfredo Castillo, aunque tiene sus logros, dejó cualquier cantidad de pendientes… Por ejemplo, se cansó de advertir que había más políticos, empresarios y notarios vinculados al crimen organizado a quienes se les aplicaría la ley, pero ya no hubo más detenciones.
Y la famosa página de internet que transparentaría la aplicación del “Plan Michoacán”, tiene meses que ya ni siquiera existe. Conste, fueron advertencias y compromisos de los gobiernos tricolores federal y estatal, con lo que darían respuesta a la complejísima crisis que sigue padeciendo Michoacán y en la antesala de un proceso electoral, y ni así cumplieron.
Además, el gobierno que encabezaron Fausto Vallejo Figueroa y Jesús Reyna García, se sumó al sospechosismo sobre malos manejos financieros, que se arrastraba desde la era Lázaro Cárdenas Batel y Leonel Godoy Rangel y que ya motivó señalamientos de la Auditoría Superior de la Federación en más de 5 mil millones de pesos.
Los perredistas no se quedan atrás. Voces como la de su líder estatal Carlos Torres Piña señala que no repartirán culpa como lo hizo Felipe Calderón y por ello, considera que el PRD puede “rescatar a Michoacán y no a un partido”, porque su candidato asegura gobernabilidad, diálogo y entendimiento. La duda es si se les olvidó que con el PRD creció el crimen organizado, que se sufrió un atentado terrorista en pleno centro histórico, que las marchas y bloqueos se volvieron una cotidianidad, pero sobre todo, que fue durante su década en la administración pública que la deuda estatal alcanzó niveles impensables y peor aún, que no se aprecia y no ha habido alguien capaz de presentar un listado respecto a dónde quedaron tantos miles de millones de pesos.
Ya ni hablar del caso Isla de la Palma y sus alrededores, donde se firmaron contratos con Kansas City, con el compromiso de mantenerlo bajo total reserva y luego se vendieron miles de hectáreas a precios desde 25 pesos el metro cuadro; claro, preponderantemente a los cuates.
Caray, imposible no sorprenderse en la antesala de las campañas proselitistas donde evidentemente la clase política padece amnesia.
Mientras tanto y por tercer año consecutivo, los legisladores michoacanos reprobaron la Cuenta Pública gubernamental, aunque a la fecha no haya sancionados; y difícilmente los habrá, después de todo, los mismos que ahora la reprueban, por lo menos los tres partidos hegemónicos, PRI, PAN y PRD, así como varios de los “chiquitos”, son corresponsables. Con sus respectivas representaciones parlamentarias, han autorizado cuanto crédito les fue solicitado por el gobierno en turno, aunque carecieran de datos elementales, como a dónde se destinarían dichos recursos.
En fin, veremos si en las campañas hay propuestas y metas concretas, realizables y medibles, veremos si hay alguien capaz de convencer al ciudadano apartidista hastiado de la partidocracia cupular que tiene derrotado a Michoacán y donde los únicos ganadores han sido los integrantes de esa nata partidista que ya en el gobierno o en la oposición, de todos modos mantienen sus privilegios.
Veremos si alguno es capaz de mandar señales claras de transparencia, por ejemplo, presentando desde el inicio de las campañas a las personas que formarían parte del gabinete, ya de menos, los de primer nivel.
De no hacerlo, de no convencer a los ciudadanos, quedará entonces la posibilidad de anular el voto para manifestar una vez más el rechazo a la clase política que no ha sido capaz de ser madura, eficiente, honesta, honrada y transparente.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.