Libre Expresión…
¿De plano, no se puede?
“Es muy difícil hacer compatibles la política y la moral”… Sir. Francis Bacon. (1561 – 1626). Filósofo y estadista británico.
El informe financiero correspondiente al tercer trimestre del presente año que el Ejecutivo entregó el pasado viernes al Congreso estatal, es sencillamente sorprendente, algo así como por arte de magia, desaparecen señalamientos que el mismo documento había enfatizado apenas en sus dos informes trimestrales anteriores.
Como era de esperarse, la crisis financiera prevalece. La deuda michoacana supera los 23 mil 867 millones de pesos, a los que se deben sumarse otros 4 mil 137 millones de pesos de una bursatilización que ya ha cobrado un mil 88 millones de pesos de intereses. Sin lugar a dudas, una negociación ejemplar de la mancuerna Lázaro Cárdenas Batel – Humberto Suárez López.
En fin, este asunto de la deuda sigue prácticamente igual. Lo sorprendente y que raya en lo mágico, es que en este último informe financiero prácticamente ya no hay señalamientos por presuntas anomalías, a diferencia del informe al 30 de marzo, donde se reportaron 15 mil millones de pesos como daños al erario público.
Ya en el corte trimestral al último día de junio, esa observación de presuntas anomalías había disminuido a 13 mil millones de pesos, que debían ser calificados por los órganos fiscalizadores para que los funcionarios responsables realizaran aclaraciones o reintegros respectivos.
Hasta donde se conoce, públicamente no hay aclaraciones, tampoco hay funcionarios sancionados que hayan reintegrado dinero, estén inhabilitados o purgando una condena en algún centro de readaptación social. A lo más, una declaración del contralor del estado, Roberto Coria Villafuerte, quien señaló que sí hay más de 100 exfuncionarios y funcionarios sancionados, pero, de manera también sorprendente, no ha podido dar a conocer los nombres y los castigos correspondientes, pese a que nada en el ámbito de lo legal se lo impide.
En fin, el último informe trimestral ya no habla de presuntas anomalías, mucho menos de daños al erario público, que presuntamente se venían arrastrando desde la era Leonel Godoy Rangel.
Y sólo que esa información vaya muy escondida en dicho informe financiero, con un lenguaje extraordinariamente técnico que un servidor no haya alcanzado a comprender… entonces estaríamos en un contexto un tanto mágico, donde una vez más, de la nada, desaparecen presuntas irregularidades, que incluso, contravienen el discurso oficial de la presente administración.
A menos, que la reciente declaración del gobernador Fausto Vallejo Figueroa respecto a que su antecesor es una persona honorable, haya bastado para que aquellos 15 mil millones de pesos de presunto daño al erario público, hayan desaparecido de la noche a la mañana. O bien, que los anteriores secretarios de Finanzas, Luis Miranda y Carlos Río, hayan sido tan malos que cometieron semejante pifia que ahora tuvo que corregir la actual titular del área, Marcela Figueroa.
Prácticamente desde que inició la presente administración estatal he señalado que difícilmente habría transparencia y rendición de cuentas con respecto a todas las dudas que prevalecen en el ejercicio financiero del gobierno que encabezó Leonel Godoy y en especial del año 2011, a pesar de las constantes críticas que en su momento hizo el propio Vallejo Figueroa. Todavía la semana pasada el Ejecutivo estatal declaró que sí habría sanciones y que el proceso ha ido despacio para sustentar suficiente y correctamente las denuncias.
Ojalá así sea. Sin embargo, cada día que pasa y ante la grave crisis de seguridad que también padece Michoacán, parece más complejo que vaya a haber transparencia y rendición de cuentas.
A ello hay que sumarle que en la autorización de deuda tras deuda en la era Godoy Rangel, todos los partidos están involucrados, así como el sospechosismo de que los entonces legisladores, también recibieron prebendas por levantar la mano, cuantas veces fue necesario.
La última esperanza de que se aplique la ley ante las presuntas irregularidades, podría darse en un año electoral, donde el PRI trataría de afectar la imagen de un PRD al que actualmente el propio gobierno tricolor parece estar rescatando.
Total que con los pretextos y argumentos que los poderes en turno utilicen, seguimos inmersos en una dinámica gubernamental sujeta a la negociación más que a la aplicación de la ley y por ende, a la opacidad y ausencia de rendición de cuentas. Eso sí, la mayoría de los involucrados en la política michoacana de la última década viven bien, pareciera que en ellos la crisis no ha llegado. Casualmente los nombres que hemos conocido en las diversas trincheras de la política, ya sea en el gobierno o la oposición, continúan su vida sin mayores sobresaltos financieros. ¿O usted conoce alguno que no?
Ni hablar, a ratos parece que de plano, no se puede.
Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, gracias.