La violencia del Estado, vigente
Hoy como en el pasado reciente, los gobiernos con sus crímenes degradantes han deshonrado a nuestro pueblo ante el mundo, inventando a cada momento historias absurdas para justificar sus acciones repugnantes de terror y cinismo, con los cuales, la violencia del Estado pretende hacer saber el destino de las luchas populares: la barbarie, la represión y masacre para borrar el esfuerzo por salir de la espantosa realidad de miseria, explotación y violencia en la que se tiene sometida a parte importante del pueblo mexicano. En la lógica de los gobiernos, no está el miramiento real de la problemática social, menos su solución. Lo que a continuación se enumera, son hechos históricos que nos hacen sentir indignación, vergüenza y coraje que clama justicia para nuestros jóvenes y una patria con igualdad para todos. Veamos algunos pasajes históricos ahogados en sangre.En octubre de 1966, el gobierno de Arriaga Rivera reprimió, con algunos mandos del Ejército Mexicano, al Movimiento Estudiantil Nicolaita en Michoacán, encabezado en ese entonces, por Efrén Capiz, junto a otros valientes jóvenes. – En el mismo mes, pero de 1968, en la masacre de Tlatelolco, ordenada por Gustavo Díaz Ordaz, fueron asesinados a mansalva muchos cientos de civiles, mayoritariamente jóvenes y, desaparecidos, una gran cantidad de muchachos participantes en aquélla manifestación. - El jueves de corpus, en junio de 1971, otra matanza de cientos de estudiantes, ordenada por Luis Echeverría, Presidente de México, priista bien entrenado en contrainsurgencia y de corte fascista, elemento clave para el Estado en la represión y masacres contra jóvenes y el pueblo. – El 28 de junio de 1995 en el vado de Aguas Blancas, Guerrero, 17 campesinos de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, fueron acribillados por policías judiciales, donde a los asesinados se les sembraron armas para aparentar que fue un enfrentamiento. - Otro brutal acontecimiento tuvo lugar en los Altos de Chiapas, en Acteal, el 22 de diciembre de 1997, en donde una concentración de familias campesinas fue atacada con armas de alto calibre. Duró horas la acción criminal y no hubo intervención de la “justicia”. Meses después, Ernesto Zedillo, en Davos Suiza dijo: “Que fue un enfrentamiento entre grupos de Chiapas”. La Suprema Corte de Justicia de la Nación, el 12 de agosto del 2009, absolvió a los asesinos. – En el año 2000, se da el rompimiento violento de la Huelga del CGH de la UNAM por las fuerzas represivas del Gobierno Mexicano, dejando como saldo cientos de estudiantes encarcelados. En julio del 2002, con saña bestial, las fuerzas policiacas entraron en domicilios de los hogares de San Salvador Atenco, golpeando a los pobladores, violando a mujeres, llevándose presos a sus dirigentes y dejando asesinado a un campesino, en el intento del gobierno panista de Vicente Fox, de despojar de su patrimonio a los integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra. Esto, coordinado y operado también por Arturo Montiel, gobernador del Estado de México en ese año, quien quiso disculpar la agresión, diciendo que “la PFP y sus policías no habían sido informados de que ya no valían los decretos expropiatorios de la tierra…” La segunda fase de venganza contra Atenco, ya fue encabezada por el gobierno de Enrique Peña Nieto cuatro años después. - En el último tercio del año 2006, la lucha por demandas sociales realizada por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), aunada a la petición de la renuncia del entonces gobernador Ulises Ruíz, - acusado de ser el asesino intelectual de varios dirigentes de organizaciones sociales en aquél estado - , fue reprimida por la Policía Federal y Estatal con un saldo grave de sangre y decenas de presos políticos. Se suma a esta cadena represiva, una larga lista de asesinatos y encarcelamiento de líderes sociales, ecologistas y defensores de derechos humanos en todo el país, muchos de ellos se dan durante el gobierno de Salinas de Gortari. Recientemente, el día 12 de diciembre de 2011, fue reprimida por el gobierno de Guerrero y federal, una manifestación de estudiantes normalistas de Ayotzinapa, en la llamada Autopista del Sol, donde después de ser disuelta por la Policía Estatal, Federal y el Ejército, el gobierno inventó una historia fantasiosa y perversa, e incluso modificó los videos de los hechos, donde buscó incriminar a los jóvenes como delincuentes. Su trama burda dejó evidencia de su corte fascista y represivo.Inmediatamente del asesinato de los normalistas, puntuales, Televisa y TV Azteca, se dieron a la tarea de la difusión del hecho trágico, intentando un ambiente de confusión en la opinión pública tendiente al linchamiento social de los estudiantes. Por fortuna, otros videos y versiones de periodistas honestos, -algunos también golpeados-, evidenciaron la falta de ética y manipulación pretendida por las televisoras en mención, como a la vez, la falsedad de funcionarios que con cinismo y desvergüenza alegaban inocencia. Buena parte de las instancias de gobierno federal y estatal también quedaron exhibidas, tal cual son, como defensores y justificadores de las agresiones contra la lucha social, como enemigos del pueblo. Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de la República, con terminología especial, dijo que su gobierno siempre ha tratado “de construir sinergia y concordia en la vida nacional”. Paradójico comentario después de los más de 50 mil asesinados en su guerra.¿Cuál de los funcionarios inmiscuidos en los casos mencionados puede negar estar en contra del pueblo? Sin duda la complicidad se generaliza: ¿Los que ordenaron los crímenes, quienes los ejecutaron, quienes los encubren, quienes los defienden, los que falsean y manipulan la realidad para justificar el estado de cosas en defensa de sus más obscuros intereses? ¡Poco respeto tienen a los ciudadanos cuando se les somete al pánico, se manipula la información y se les engaña de manera burda a nombre de la democracia! Nuestras instituciones constitucionales, parece ser, no están mayoritariamente en las manos adecuadas.Ante esta situación, habrá que decir que no se juzgan las causas de las manifestaciones del pueblo, no, se señalan las consecuencias, casi siempre para estigmatizar y mostrar como trasgresores de la ley a los manifestantes, así como para exculpar a los responsables de los crímenes de todo tipo. En el caso del bloqueo de la Autopista del Sol por los normalistas de Ayotzinapa, se ha dicho que son miles de millones de pesos las pérdidas; los estudiantes sólo exigen unos pocos millones, que el pueblo ya aportó, para el mantenimiento y equipamiento de las instalaciones de la normal rural de ese lugar, y unas becas más para completar la matricula que les ha sido reducida. Preguntémonos: ¿Por qué no fueron resueltas las demanda por el gobernador de Guerrero o por Alonso Lujambio antes del brutal suceso? Nadie en su sano juicio daría la razón a las autoridades, menos justificaría los asesinatos por tan noble causa.La mención de lo anterior pone al descubierto que las luchas como la de los estudiantes de Ayotzinapa, indígenas, campesinas, sociales, sindicales, estudiantiles, magisteriales, u otras similares, son un obstáculo para el gobierno federal que está urgido por concretar las llamadas “reformas estructurales” ordenadas supranacionalmente para favorecer a los dueños del dinero. ¿Quién va a sancionar a los gobiernos en turno, a Elba Esther Gordillo, a los diputados que aprueban políticas y leyes contra el pueblo, y a todos quienes transgreden la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con toda impunidad?La lucha patriótica de los muchachos de Ayotzinapa y la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), es la lucha cuerpo a cuerpo por la existencia del heroico normalismo rural y la escuela pública mexicana. Podemos dejar muchas más interrogantes, pero solo dejaremos la reflexión y el llamado a todos los mexicanos dignos, para que con la mayor indignación, frenemos el ultraje y humillación de que son objeto nuestros jóvenes y luchadores sociales. Que trabajemos construyendo organización para no permitir más gobiernos de la deshonra, propia de la vieja estructura caduca-autoritaria, sin capacidad para solucionar los grandes problemas nacionales. Que conformemos la organización requerida para tener un gobierno del pueblo y para el pueblo, en una patria nueva, con un pueblo educado desde un Programa Nacional de Educación y Cultura que responda a los intereses de la nación y no del mercado; que nos sacudamos ya, pueblo y magisterio, el oprobio y dictaduras representadas en personajes como Elba Esther Gordillo en el SNTE.No bastan la suspensión de funcionarios, ni minutos de silencio cómplices de los homicidas. Se requiere justicia y castigo a los actores intelectuales y materiales de los crímenes y que el gobernador de Guerrero, Ángel Eladio Aguirre Rivero, sea suspendido en su cargo. Estaremos siempre en defensa de la Educación Pública y contra todo tipo de atropello a nuestros derechos constitucionales.Ayotzinapa, el normalismo rural y la escuela pública, por siempre en la vida de los mexicanos.