La lista negra y la lista oculta del SAT
“Hágase la transparencia en los impuestos de mi compadre”, ese es el principio básico del Gobierno Federal con respecto al cobro de los impuestos en nuestro país. A penas comenzó este 2014 y el Servicio de Administración Tributaria, SAT, hizo pública una larga lista de personas morales y físicas que tienen algún adeudo o irregularidad con el SAT. Por ello, sabemos ahora el caso de varias personalidades públicas y empresas reconocidas que tienen algún pendiente con el SAT, y en el peor de los casos, adeudos con el fisco.
El hecho de hacer pública una lista así amerita un análisis jurídico sobre su validez y legalidad. Algunos argumentan que es inconstitucional, otros, principalmente los funcionarios del actual gobierno alegan que se encuentra estrictamente apegada a derecho. Sin embargo, a pesar de que el tema de la legalidad de la publicación de la lista es muy importante, quisiera referirme a otros dos temas relacionados que ameritan también ponerlos en el ojo del huracán.
En primer lugar, de acuerdo a las declaraciones de varias personalidades que aparecen en la lista negra del SAT, parece que hay errores en ella. Si esto es así, se ha cometido un grave error que no puede de ninguna manera solventarse con una disculpa por parte de la autoridad. Si en la lista publicada hay personas o empresas que sí han cumplido con sus obligaciones fiscales y, a pesar de ello, aparecen en ella, podemos comenzar a pensar que lo que está haciendo la Secretaría de Hacienda y el SAT es implementar una política de terrorismo fiscal sobre el contribuyente que, en su caso, podría llegar a ser parte de vendettas de índole político.
Por otra parte, en los últimos días, el SAT se ha negado a publicar la lista de los beneficiarios que obtuvieron condonaciones por el pago de impuestos que debían desde tiempo atrás. Las condonaciones otorgadas por el SAT suman miles de millones de pesos que personas físicas y morales dejaron de pagar al fisco y que representan una carga adicional a los que hoy por hoy cumplimos con el pago de nuestros impuestos. Por ello, es un tema de interés público que tiene que transparentarse también.
Es decir, Hacienda y el SAT juegan en dos canchas diferentes según sea su conveniencia. Por una parte, apelan al los principios básicos de transparencia y del interés público para publicar una lista de personas que tienen irregularidades fiscales, pero; por otra parte, se niega a publicar la lista de personas beneficiadas por la condonación de impuestos que en su conjunto suman miles de millones de pesos. Esto no es una cosa menor, basta recordar que entre los beneficiarios de las condonaciones se encuentra Televisa, a quien se le condonaron más de 3 mil millones de pesos.
Así las cosas, parece que el PRI se encuentra afinando sus típicos resortes del poder y un principio básico de ellos es aplicar la ley a los enemigos y darle la gracia a los amigos. Así funcionó en el viejo régimen y así parece que quiere funcionar en pleno siglo XXI. La pregunta es, ¿la sociedad mexicana permitirá el regreso de las prácticas priistas?