La deuda pública en Michoacán
El fin de semana en gira de trabajo en Michoacán, el Presidente Felipe Calderón Hinojosa a firmo que al actual gobernador le dejaron un tiradero, manifestando que hay millones de pesos que no se han acreditado. La actual administración de Gobernador Fausto Vallejo Figueroa enfrenta un gran problema financiero heredado por la administración Estatal saliente misma que asciende aproximadamente a 21 mil millones de pesos, más pendientes de pago y pasivos que poco a poco van saliendo.Este boquete financiero como lo llama el Gobernador Fausto Vallejo, implica de austeridad y racionalidad en el gasto gubernamental, reducción de plazas, menos recursos para inversión y en consecuencia menos desarrollo en donde el tema de la pobreza en el Estado seguirá latente por lo menos este año.El desarrollo social en Michoacán es primordial, es algo que no se puede postergar como tampoco lo es el combate a la pobreza. En este tema será necesario que el gobierno impulse programas no sólo de ayuda a los sectores sociales más desprotegidos, sino también deberá existir una planeación más eficiente de la distribución de los recursos destinados a los programas sociales dirigidos a grupos previamente determinados como núcleos poblacionales con necesidades extremas.La aplicación de programas urgentes cumple con una única función: la de aliviar la situación de carencias extremas, pero tiene un escaso efecto en la eliminación del problema. Es cierto, como exponen algunos estudiosos del problema para México, Enrique Hernández Laos, y por su parte Armando Labra M., que: “El problema central no consiste en diseñar acciones para redimir a los pobres, sino en revertir el proceso de la pobreza-empobrecimiento cada vez más agudo”, pero no se puede soslayar que los niveles de pobreza actuales (pobreza extrema en particular) y la coyuntura económica vivida por el país, en éste caso en el estado hacen necesaria la elaboración de planes y programas de ayuda inmediata.Es un hecho que el ataque a la pobreza conocida como estructural debe apoyarse en la elaboración de una política integral que genere la reasignación de los factores de la producción (al identificarse en esta situación una problemática de la dotación de recursos), mediante políticas de bienestar, buscando la creación de más y mejores empleos, así como los mayores salarios, y políticas tributarias que garanticen una equitativa distribución del ingreso.Tomando en cuenta la coyuntura, se hace necesario acompañar lo anterior con medidas que aporten un marco de apoyo a mediano plazo, como puede ser la renegociación de la deuda pública que tiene Michoacán y que ya lo anunció el Gobernador Fausto Vallejo, el fortalecimiento del Estado dentro de la actividad productiva (mediante la creación de un entorno social estable y de plena confianza para la inversión productiva interna), la integración de regiones productivas mediante el desarrollo de infraestructura social dando prioridad a las zonas más rezagadas, la incorporación de tecnología atendiendo a las líneas de dinamismo, la elaboración de programas industriales de integración, la creación de programas de rescate ecológico que garanticen un desarrollo sustentable, y el impuso de medidas políticas que aporte condiciones de decisión sustentadas en la libertad de elección, entre otras.Desde luego que no basta con teorías, buenas intenciones o la propuesta de políticas públicas para abatir este problema, se tendrá que contar con el apoyo decidido del Gobierno federal para lograr éste tan anhelado proyecto con alcances nacionales, como lo es la eliminación de la pobreza, misma ayuda que ya fue comprometida por el Presidente Felipa Calderón, precisamente en la primera gira de trabajo con el nuevo Gobernador de Michoacán, y en vísperas del término de su sexenio, a ver que alcanza a hacer por su tierra Michoacana.