La Transición en la SEE/Horacio Erik Avilés
Con el actual estado de la educación estatal no hay espacio alguno para declaraciones triunfalistas ni apologías, ni tampoco puede estarmichoacano alguno satisfecho o contento con tan inaceptable situación. Los indicadores, lacerantes y escarnecedores gritan por nuestros coterráneos sin voz todala pobreza, ignorancia y desesperación en que se encuentran sumidos, con muy escasas posibilidades de ser absueltos de la inmerecida y vitalicia condena de llevar calzados los grilletes de la educación no recibida o de mala calidad; mientras que por la contraparte gubernamental, en la gran mayoría de los casos, su cínico y convenenciero mutis delata la ineptitud, corrupción, opacidad descarada y omisión en que han medrado durante muchos años.
El rosario de consecuencias del mal gobierno, reflejado en un sistema educativo fallido y operando a contrarreforma se manifiesta de todas las maneras posibles, en la calle y en las oficinas, en los reclusorios y en las morgues,por más esfuerzos retóricos que haga la autoridad de desvirtuarles o acallarles. CONEVAL ha señalado que después del reciente trienio trágico, hay más pobres en Michoacán, siendo que tres de cada cinco michoacanos se encuentran sumergidos en esa situación multidimensional de carencias, y más del noventa por ciento de nosotros en situación de pobreza o vulnerabilidad.Simultáneamente, Michoacán sigue siendo una de las entidades más violentas de la nación, cuarto lugar en asesinatos, siguiendo presente este inmisericorde flagelo que tiene origen y consecuencia en la educación, vórtice de los males sociales estatales.
De la mala educación rezuma la injusticia social, ya que se aprovechan de los menos escolarizados para servir de carne de cañón a los grupos delincuenciales, así como para conformar fuerzas policiales dudosamente capacitadas, aseguradas y certificadas. En Michoacán, los muertos y reclusos emanan de entre las personas de menor escolaridad, mientras que legiones de profesionistas han corrompido sus juramentos profesionales durante el ejercicio de la función pública, aprovechando sus conocimientos para enriquecerse brutalmente a costa de mantener en la miseria a millones de michoacanos.
Padecemos a una clase de privilegiados que se han convertido en los dueños de vidas, nóminas y plazas en la entidad, siendo sabido que la caja grande de la corrupción está anidada en la SEE, donde escándalo tras escándalo se suscita, como el que ahora embarga al propio secretario de educación, quien cobró del presupuesto federal 123 mil pesos durante el primer trimestre de 2015, hecho que ya habíamos denunciado en Michoacán semanas atrás, pero que ahora se ha convertido en una vergüenza más exhibida a nivel nacional, que ha recibido la callada por respuesta.
En suma, está más que demostrada la necesidad de tener especial cuidado en la transición gubernamental, para evitar que los gobiernos de ignorancia, hipocresía y ambición que hemos padecido, dejen más cáncer como legado y pactos inconfesables para el nuevo comienzo al que un pueblo le entregó su confianza y bono democrático.El silencio que ha habido en torno al proceso de entrega-recepción en el gobierno estatal es manifiesto y es imposible no desconfiar de lo que es opaco. Preocupante es que a estas alturas de la transición no haya información pública, que este proceso se esté dando en total secrecía, sin contar con participación ciudadana, ni rendirse diariamente cuentas al respecto a la sociedad civil michoacana.
A estas alturas se esperaría diálogo e incluso polémica entre los funcionarios salientes y entrantes, que independientemente de su trasfondo resulta lógico y natural. Pero en torno al proceso de entrega- recepción en el Gobierno del Estado reina un estentóreo silencio que ante las irregularidades que son del dominio público resulta inexplicable. Muy lejos aún están de realizar reuniones temáticas, dependencia por dependencia, con transmisión en vivo vía Internet, práctica transparente que ejerce el equipo de transición entrante del municipio de Morelia, con pleno consentimiento de la administración saliente,mediante la aplicación Periscope.
Particularmente, la entrega de estafeta gubernamental en el ámbito educativo es de extraordinaria importancia, ya que un área que debería ser por antonomasia una fortaleza y baluarte de nuestro pueblo, es todo lo contrario, al ser origen de la hemorragia financierade un Michoacán en quiebra técnica y dependiente en un 97 por ciento de las participaciones federales.
Como un tema especialmente estridente, se encuentra la claudicación del ejercicio y posesión de la rectoría educativa por parte de la autoridad educativa, queno logró ponerle un alto a la CNTE. Existen minutas firmadas entre 2012 y 2015 que jamás fueron debidamente fundadas y motivadas jurídicamente, para que los ciudadanos conozcamos con base en qué atribuciones, los funcionarios del ayer y del presente prolongaron la miseria del sistema educativo estatal al entregar los recursos destinados a paliar tales flagelos a las cúpulas dedicadas de tiempo completo a la protesta profesional.
Los asuntos pendientes son muchísimos, como los relacionados con rezago educativo, con la falta de cobertura, de calidad, con reprobación y deserción escolar, así como la falta de cumplimiento del calendario escolar y de los programas de estudio. La infraestructura, precaria y en malas condiciones, el equipamiento, el boquete financiero -que personalmente el gobernador de Michoacán intenta subsanar el déficit generado o amplificado durante su periodo, pidiendo dinero a la Federación-, la irregularidad de miles de trabajadores de la educación, las observaciones de ASF pendientes, la no implementación de la Reforma Educativa en la entidad en muchos aspectos, la tramposa entrega de plazas automáticas en la entidad y hasta las obras y acciones comprometidas en el Plan de Desarrollo Integral para el Estado de Michoacán 2012-2015 relacionadas con el ámbito educativo, que fue letra muerta desde el momento de su redacción, al colocarse indicadores de medición completamente incoherentes, como el número de medallas obtenidas en la Olimpiada Nacional Infantil y Juvenil como un indicador de la calidad educativa estatal, para evitar comprometerse a aplicar las pruebas ENLACE, PISA o EXCALE en la entidad, la conflagración de múltiples subsistemas, niveles y modalidades, las Escuelas de Tiempo Completo y el ejercicio del presupuesto educativo estatal.
Michoacán merece saber en qué términos y condiciones se van a abordar los millares de irregularidades en el ámbito educativo, debido a todas las prácticas indebidas acumuladas, y quién va a responder por las tropelías cometidas, como por ejemplo, por los fraudulentos programas de alfabetización, que en el caso más grande de amnesia colectiva de la historia de la humanidad, a más de 200 mil michoacanos “se les olvidó leer” en menos de cinco años. Michoacán merece transitar hacia la educación de calidad, entregando a cada cual su responsabilidad conforme a los actos cometidos.
Sus comentarios son bienvenidos en [email protected] y en Twitter en @Erik_Aviles.