Perspectivas económicas 2013
Aun cuando las perspectivas económicas a mediano y largo plazo en México son de las mejores entre los países en vías de desarrollo, en el corto plazo los pronósticos no son del todo alentadores y, de nueva cuenta, las posibles causas de un panorama incierto no se originan en nuestro país, sino que volveremos a ser destinatarios de lo que pueda acontecer en lo Estados Unidos.Nuestra relación y dependencia económica con los Estados Unidos es innegable. El setenta y siete por ciento de nuestras exportaciones se dirige hacia Estados Unidos y la tendencia a mediano plazo es a que aumenten. De acuerdo a un reciente reporte de la revista The Economist, en 1990 las exportaciones mexicanas representaban el 6.1 por ciento de las importaciones en los Estados Unidos, sin embargo para el año 2000 dicho porcentaje pasó a 11.2 por ciento, mientras que en la actualidad representan el 12.3 por ciento. Sin embargo, la proyección que se tiene para 2018 es que México represente el 16 por ciento de las importaciones a los Estados Unidos para convertirse, de nueva cuenta, en el principal exportador a los Estados Unidos, desplazando a China.Por otra parte, no podemos olvidar que en materia de inversión son los Estados Unidos el principal origen de inversión extranjera directa ya que entre 2000 y 2011 el 47.5 por ciento de este tipo de inversión provino de ese país.A pesar de las buenas noticias que pudieran significar nuestra relación con los Estados Unidos y los datos anteriores, habrá que decir que en unos cuantos meses los estadounidenses tendrán que hacer frente a un problema estructural de su economía que han arrastrado por décadas. A saber, su gigantesco déficit fiscal, 800 mil millones de dólares.Para evitar el llamado "precipicio fiscal" los políticos estadounidenses tendrán que tomar decisiones que impliquen ajustes fiscales lo que tendrá un efecto directo en el crecimiento de aquella economía. Bajo estas condiciones, lo que se prevé es que el consumo disminuya en los Estados Unidos y, en consecuencia, las importaciones también. Es en este último punto en el que México se vería afectado negativamente por el ajuste fiscal que deberá tomarse en aquél país. Esto sería muy negativo para las industrias mexicanas exportadoras y probablemente tuvieran que hacer ajustes de personal o, en el mejor de los casos, tendrían que detener temporalmente los proyectos de expansión.Así las cosas, habrá que estar atentos a la manera en que los políticos estadounidenses abordarán y solucionarán su problemática fiscal ya que de ello dependerá qué 2013 estaremos viviendo en materia económica en nuestro país.