La educación: un problema compartido en Michoacán
Hay realidades que, por más que duelan, no las podemos negar y tampoco podemos dejar de actuar para transformarlas y mejorarlas. Para nadie es un secreto que nuestro estado adolece de problemas públicos añejos que frenan el desarrollo de la calidad de vida de los michoacanos y condenan a las próximas generaciones a vivir sin acceso a las oportunidades básicas para el desarrollo de una vida digna.El tema de la educación es uno de estos problemas añejos que caracterizan a nuestro estado. Parece ser que la educación en Michoacán no es una variable que detone el desarrollo y el bienestar, sino que, más bien, es una variable dependiente del vaivén de la lucha política, donde diversos actores ponen en juego sus intereses a costa del interés público que hay en torno a la educación. Hay que señalar que esta dinámica a la que está sometida la educación en Michoacán no es una que apenas esté manifestándose, sino que es una dinámica que históricamente ha tenido lugar en nuestro estado, se encuentra enraizada y, por ello, es difícil combatirla o erradicarla.Recientemente, la asociación Mexicanos Primero dio a conocer los resultados del Índice de Desempeño Educativo Incluyente, IDEI, que mide aspectos relacionados con el desempeño escolar de los alumnos como el aprendizaje, la eficacia y la permanencia escolar; y aspectos relacionados con la gestión escolar del sistema como la profesionalización docente, la supervisión y a participación escolar. Bajo estos parámetros, el índice pretende evaluar el esfuerzo que hacen las autoridades educativas en materia de mejora del sistema educativo, lo cual es muy útil porque permite comparar qué es lo que sucede en cada uno de las entidades federativas del país.En este sentido, de acuerdo a los resultados del IDEI para 2012, a nivel nacional Michoacán, junto con Oaxaca, ocupa el último lugar en el IDEI, tanto en primaria como en secundaria. La verdad es que podemos o no estar de acuerdo con la metodología del IDEI, podríamos debatir y argumentar que Michoacán no es el último lugar en materia educativa, sin embargo, lo que no podemos negar es que en Michoacán hay un grave problema que afecta la educación de niños y jóvenes, y que dicho problema exige acciones oportunas, conciliación y voluntad política de diversos actores sociales para darle solución.La problemática que envuelve a la educación en Michoacán, por su magnitud y complejidad, no puede resolverse únicamente con la acción del poder público, esta problemática exige que sociedad y gobierno sumen voluntades, creatividad, recursos y esfuerzos para darle solución. La solución al problema educativo en nuestro estado no depende de una decisión de un gobernante en exclusiva, sino que debe ser construida también en el ámbito social, a partir de acciones políticas y técnicas concretas que den viabilidad a un sistema educativo útil para la educación de los niños y jóvenes michoacanos que en un futuro, más cercano que lejano, serán quienes tomen las riendas y construyan el destino de nuestro estado.Así las cosas, Gobierno, maestros, sindicatos, padres de familia, alumnos y sociedad civil, cada quien desde su trinchera, debe aportar lo mejor de sus capacidades, voluntad y compromiso para mejorar el desempeño educativo en la entidad y abandonar de una vez por todas aquellas prácticas e inercias que nos mantienen atados a un penoso último lugar.