Índice de información Presupuestal Estatal 2012
El pasado 17 de octubre el Instituto Mexicano para la Competitividad, (IMCO), presentó el Índice de Información Presupuestal Estatal 2012 que mide el grado de transparencia, rendición de cuentas y viabilidad financiera que tienen las finanzas de cada una de las entidades del país.Un primer vistazo al índice nos señala que la principal fuente de ingresos estatales continúa siendo marcadamente de origen federal ya que en el promedio comprendido para el periodo 2004-2010, el 78.8 por ciento de los ingresos son de procedencia federal, el 9.6 por ciento son generados por los mismos estados y el resto, 11.6 por ciento, han sido ingresos extraordinarios, principalmente provenientes de los excedentes petroleros. Así las cosas, el promedio de ingresos propios estatales per cápita en 2012 solamente es de 1,249 pesos.Es claro que las entidades federativas no han querido asumir la responsabilidad tributaria que les compete ya que, si así lo hicieran, en vez de generar el 9.6 por ciento de sus ingresos podrían generar entre el 30 y el 40 por ciento de ellos. El desinterés de las entidades federativas por diversificar e incrementar los ingresos propios, en consecuencia, la fuerte dependencia que tienen sus finanzas de los ingresos de procedencia federal es un problema que ya comienza a poner en riesgo la viabilidad de las finanzas estatales.Lo anterior debido a que si bien los ingresos de origen federal año con año se incrementan, su crecimiento no basta para poder satisfacer la demanda de bienes y servicios públicos y mantener la acelerada tasa de crecimiento de servicios personales que ya es del 23 por ciento anual promedio en las entidades federativas. Ante tal contexto, las entidades federativas encuentran la solución fácil recurriendo al endeudamiento. En este sentido, el índice del IMCO informa que a la fecha la deuda de las entidades federativas en su conjunto alcanza los 404 mil millones de pesos lo que equivale a 14 veces el presupuesto para la UNAM o 6.5 veces el presupuesto que se destina para el Seguro Popular.Así las cosas, desde una perspectiva general, el panorama que muestra el IMCO no es del todo alentador ya que la ecuación compuesta por: a) fuerte dependencia de recursos federales, b) nula voluntad por aumentar los ingresos estatales y c) endeudamiento exagerado de las entidades, conforman un contexto que podría propiciar en el mediano plazo una crisis en las finanzas del país.No obstante que el anterior sería el panorama general que nos deja ver el documento, es oportuno señalar que al analizar entidad por entidad se pueden encontrar casos muy distintos en los que mientras algunas entidades destacan por sus muy buenas prácticas en materia de competitividad presupuestal, otras lo hacen por sus malas prácticas. Por ejemplo, las tres primeras entidades con las mejores calificaciones en el índice son Colima, Puebla y Campeche que entre otros aspectos se caracterizan por desglosar la deuda pública y la asignación presupuestal a pensiones y jubilaciones; presentan tabuladores salariales; desglosan el financiamiento a partidos, muestran criterios de armonización contable y catálogo de clasificaciones del presupuesto, entre otros. En contraste, entidades como Tabasco, Tamaulipas y Chiapas se caracterizan por presentar presupuestos confusos, no desglosar la deuda pública, cuentan con autorizaciones para estímulos poco claras, entre otros.En el caso de nuestro estado, Michoacán, es la séptima peor entidad evaluada en el índice del IMCO y llama la atención, entre las malas prácticas que se detectaron para nuestro estado, que el IMCO no pudo encontrar explicación a la forma en que se gastan 241 millones de pesos en materia de Erogaciones Adicionales.Finalmente, el documento del IMCO es una señal más para convencernos de que la forma en que se ejercen los recursos en las entidades federativas no es la más transparente, democrática y eficiente que necesita una sociedad como la nuestra. Así como la Federación, las entidades federativas, y los municipios también, deberían estar obligadas a hacer un manejo transparente y eficiente de las finanzas públicas.