Finanzas enredadas
MORELIA, Mich., 19 de octubre de 2011.- Durante los últimos días se ha desatado una polémica en torno a la supuesta retención de las participaciones federales y la crisis financiera que eso ha provocado en el gobierno del estado. Quien inicia la politización de las participaciones federales es el propio gobernador Leonel Godoy al argumentar que la nómina de los servidores públicos no se cubriría durante la primera quincena de octubre por culpa del gobierno federal.Adicionalmente se dejan correr versiones en el sentido que la asfixia al gobierno estatal es por cuestiones de carácter electoral y que la disminución en las participaciones sólo tiene ese propósito. Ante la iniciativa del gobernador al expresar señalamientos imprecisos, los diputados del PAN consideramos la pertinencia de informar a los michoacanos el estado que guarda la entrega de participaciones por parte del gobierno federal a Michoacán, basados en el comunicado de prensa que la Secretaría de Hacienda emitió el pasado 14 de octubre bajo el número 132/2011 y que cuya versión electrónica se encuentra en www.hacienda.gob.mxBajo este contexto, los diputados del PAN informamos que las participaciones federales pagadas al estado de Michoacán, en el mes de octubre, se realizaron en tiempo y forma de acuerdo con lo que se establece en la Ley de Coordinación Fiscal. Se dijo además que hasta el pasado lunes 17, la propia Secretaría de Hacienda no había recibido, a través de los mecanismos que establece el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, ninguna notificación o queja de forma oficial de la entidad respecto al cálculo de pago de las participaciones del mes de octubre.Se informó también en forma veraz, oficial y objetiva que el monto que le correspondía a la entidad en octubre es de 987 millones de pesos, pero debido a obligaciones no cubiertas con el ISSSTE y a mandatos irrevocables de pago de créditos que tiene que cubrir el estado con instituciones financieras, el monto líquido destinado a la entidad fue negativo, incluso se precisó que el procedimiento para el descuento es un mecanismo operativo de rutina que todas las entidades federativas conocen y que se aplica permanentemente. Todas las entidades federativas tienen conocimiento de sus adeudos con antelación, y en su gran mayoría cumplen con dichos pagos, pero en caso de no hacerlo se procede al descuento contra sus anticipos de participaciones, lo cual es acordado previamente con ellos mediante convenio.Desde hace varios meses hemos estado insistiendo en esta columna y en otros espacios, como el propio Congreso de la Unión, que las finanzas de Michoacán se encuentran hipotecadas para los próximos 20 ó 30 años, como producto de la irresponsabilidad en el manejo de los recursos por parte de los gobiernos del Partido de la Revolución Democrática.Hemos advertido que durante los últimos diez años la deuda pública en el estado se incrementó de 150 millones de pesos a 15 mil 900 millones de pesos, cifra que no contempla deudas de corto plazo, ni pasivos contingentes como los derivados de pensiones y jubilaciones. Incluso habrá que recordar que cuando el gobierno de Michoacán adquirió su último endeudamiento por 4 mil 800 millones de pesos se comprometieron como garantía de pago ante las instituciones financieras las participaciones federales, las cuales considerando otros préstamos anteriores ya se encuentran comprometidas en alrededor del 90 por ciento para los próximos de 20 años.Aunado a lo anterior habrá que tener presente que antes de concluir el sexenio de Lázaro Cárdenas Batel, el estado se endeudó con un crédito por mil 500 millones de pesos, con la promesa de la administración estatal de que ello permitiría el saneamiento de las finanzas públicas, para lo cual el gobierno estatal inventó un nuevo tributo, el denominado Impuesto sobre la Nómina, del 2 por ciento a cargo de todos los empleadores formales de Michoacán, mismo que se comprometió en su totalidad por 30 años, del año 2007 en que se contrató el préstamo hasta el año 2037 en que se termina de liquidar. Al inicio de la administración de Leonel Godoy, también el gobierno estatal contrató otro crédito por mil quinientos millones, lo que en su totalidad ha traído todo este quebranto para Michoacán.Por si fuera poco, el gobierno del estado no ha pagado las cuotas al ISSSTE desde hace varios meses y diversos medios de comunicación dieron cuenta de que las retenciones de los trabajadores públicos no habían sido entregadas al Fondo de Pensiones de los trabajadores por parte del gobierno del estado.Una y otra vez lo dijimos: la deuda es irresponsable y compromete las participaciones federales en niveles que ponen en alto riesgo las finanzas del estado y una y otra vez también hemos exigido que exista transparencia y que se aclara el monto de la nómina estatal, el porcentaje que ese gasto representa de las participaciones federales, el monto de la deuda y los planes de austeridad y otras medidas de ajuste para sanear las finanzas del estado. Las respuestas han sido nulas en todos los renglones y las consecuencias ya están a la vista de todos: el estado se encuentra en quiebra financiera.Lo podemos ver, basta ver el estado en que se encuentran los hospitales, la falta de medicamentos y material de curación y quirúrgico, los salarios devengados no pagados, el estado que guardan las escuelas públicas en cuanto a su mantenimiento y el precario material educativo, y aun cuando la federación envío en tiempo y forma recursos para ambos temas, salud y educación, el dictamen de la cuenta pública para el 2010 de la Auditoria Superior de la Federación fue negativo.En contraste, el estado retrocedió del lugar número 5 al 20 en el Índice Nacional de Corrupción y buen gobierno de acuerdo a Transparencia Mexicana y ocupa el lugar número 28 en cuanto a transparencia presupuestal de Acuerdo al Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C.Lo que no se vale es decir que todo este desorden financiero tiene como causa el proceso electoral que vive la entidad. Tal argumento equivale a decir que ahora los ciudadanos no pagaremos nuestras deudas de tarjeta de crédito, ni los préstamos hipotecarios porque estamos en elecciones. Vaya argumentos.