Financiamiento a universidades
El gasto en educación no es un gasto, es una inversión, particularmente cuando hablamos de educación superior. Como todos sabemos, México tiene un serio problema respecto a la inserción de sus jóvenes a las universidades. Todos tenemos un familiar o conocido que no está estudiando una carrera universitaria debido a que, a pesar de haberlo intentado varias veces, no encontró cupo en alguna universidad pública. Este fenómeno es complejo, sin embargo no podemos negar que a todas luces su origen se encuentra en el financiamiento de la educación superior.En los últimos quince o veinte años, la inversión en educación superior pública en México no ha sido de la magnitud necesaria para atender a una demanda creciente de este tipo de servicios educativos, y ello ha generado que se estructure una oferta educativa privada que en muchos casos no es la más apropiada ni tampoco la de mejor calidad. No obstante, más allá del tipo de oferta privada que ha generado este abandono financiero a la educación superior pública en nuestro país, habría que explorar alternativas que permitan salir del bache y dar viabilidad a corto, mediano y largo plazo a la educación de los jóvenes en México.Como lo mencionamos, un aspecto fundamental para atacar de raíz el problema es el correspondiente al financiamiento de las universidades públicas. El gobierno no puede pedir que las universidades públicas abran más espacios, si antes no se decide a invertir más recursos a la educación superior. Y, de manera paralela, si no decide resolver los problemas y vicios que en materia de financiamiento en la actualidad existen. Por ejemplo, el tema de la equidad en el financiamiento de las universidades públicas. Como muchas cosas que suceden en este país, el financiamiento a las universidades no ópera bajo el principio de equidad. Mientras existen universidades que obtienen un financiamiento cercano a los 100 mil pesos anuales por alumno, existen otras universidades que tienen un financiamiento por alumno de entre 30 y 40 mil pesos por alumno. Es difícil pedir que ambas universidades hagan los mismos esfuerzos para que se abran más espacios a los jóvenes en sus aulas.Precisamente, en este caso se encuentra la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, UMSH, que recibe un financiamiento anual por alumno de 38 mil pesos, por debajo de la media nacional que es de 55 mil pesos, y que a pesar de ello es una de las primeras instituciones de educación superior en el país que mejor han sido evaluadas y acreditadas a nivel nacional.No obstante, en la situación financiera que se encuentra la UMSH se encuentran por lo menos otras diez universidades públicas del país que con menos recursos que otras universidades realizan las mismas tareas propias de una universidad para alcanzar los objetivos de transmitir y generar conocimiento. En este contexto, es de celebrarse la iniciativa presentada por el rector de la UMSH, Salvador Jara Guerrero, en el sentido de crear un Fondo para la Estabilización de las Universidades Públicas que sea financiado por los excedentes petroleros, a fin de que las universidades que se encuentran por debajo de la media nacional en materia de financiamiento público por alumno puedan, por lo menos, igualar el financiamiento que reciben a lo que se destina en promedio a nivel nacional.La decisión ahora está en la cancha del actual gobierno federal y del Poder Legislativo, el rector de la UMSH ha delineado clara y transparentemente el problema y, asimismo, ha propuesto una solución al mismo. Esperemos que haya sensibilidad y compromiso de quienes nos gobiernan y representan a fin de verdaderamente se fortalezca la educación de los jóvenes en nuestro país.