Agenda educativa
A pesar de múltiples esfuerzos que se han hecho, la educación en México continúa en un silencioso letargo que tiene sus peores efectos en nuestra niñez y juventud. Si bien es cierto que los cambios que se han implementado en los últimos años, como la evaluación del sistema, han permitido lograr avances que a su vez se han traducido en una mejora de las políticas públicas educativas en el país, también es cierto que aún queda mucho por cambiar y que lo hecho hasta el día de hoy no es suficiente.Para mejorar el sistema educativo en México se requiere un cambio profundo y visible no solamente sujeto a propuestas técnica y públicamente viables, sino que también es necesaria una buena dosis de voluntad política, tanto del gobierno como de los actores políticos involucrados en la educación de nuestro país.En la medida en que en el entorno político esto no sea entendido, no habrá avances significativos en los temas de educación y, en consecuencia, en el ámbito del desarrollo de nuestro país. México no puede aspirar a ser un país justo y desarrollado si la educación continúa siendo rehén de intereses privados y políticos. No, si tenemos entidades como Oaxaca o Michoacán en donde el ciclo escolar se recorta sustantivamente por las marchas y huelgas que sólo afectan a los estudiantes. No, si el gasto educativo que debería destinares a la construcción de escuelas y aulas, es desviado para financiar carreras o campañas políticas. No, si políticos desean convertir a las universidades en fuente de cuadros para alimentar sus proyectos y no de individuos altamente calificados con capacidad de innovar y modificar el entorno socioeconómico de una sociedad.Al tenor de estas ideas, esta semana la asociación civil Mexicanos Primero presentó un programa con metas y acciones concretas. El estudio “Ahora es cuando”, propone dos metas concretas: lograr trayectorias completas y trayectorias exitosas para transformar la educación y alcanzar al mundo en cantidad y calidad educativa. Los cuatro caminos propuestos para lograr la transformación educativa son: Recuperar la rectoría del Estado Mexicano en educación, Profesionalización docente, Gasto transparente y eficiente, y Autonomía y participación de las escuelas.El plan de acción presentado por Mexicanos Primero es impecable. Le pega en la barra de flotación a los barcos que impiden el progreso educativo del país: la corrupción y la mediocridad. No obstante, para que pueda traducirse en realidad, es necesario que haya voluntad política de todas las partes: gobierno, sindicatos y, claro está, ciudadanía.Estos cuatro puntos forman parte de la agenda sustantiva de cambios que el próximo gobierno debe asumir si verdaderamente quiere lograr cambios profundos y sustantivos en los niveles y calidad de vida de los mexicanos de lo contrario habremos de vivir más de lo mismo.