Teléfono Rojo
Las acusaciones presidenciales a Leonel Godoy han servido para revivir una historia priísta.El ex gobernador perredista fue acusado el fin de semana por Felipe Calderón de haber dejado en Michoacán “un tiradero”, con miles de millones de deuda y mal ejercicio en materia de salud. Ciertamente Godoy no puede invocar el mejor de los gobiernos en ese estado.De ser así, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) habría revalidado su domino y el triunfo de Silvano Aureoles hubiese sido holgado frente al vencedor priísta Fausto Vallejo y la panista Luisa María Calderón Hinojosa.Aureoles y el PRD no solamente fueron derrotados, sino enviados al tercer lugar tras dos malas administraciones, la primera de ellas con un nombre histórico: Lázaro Cárdenas.Godoy salió ayer a contestar los señalamientos presidenciales, pero lo hace con poco capital.Respaldado por su coordinador en el Senado de la República, Carlos Navarrete, pero sin el peso de un buen gobierno ni los documentos probatorios de su dicho.Y si Calderón lo desestimó como mandatario estatal, no se diga como legislador a punto de dejar su escaño.Con todo, a otros adversarios políticos les ha ido peor. INSISTENCIA: LA ELECCION DEBE REPETIRSE La historia es de las alturas del priísmo, donde decidieron dar cobijo a Ismael Hernández Deras: Es el único de los gobernadores recién salidos con una candidatura de mayor. El tamaulipeco Manuel Cavazos anda con la misma ambición, pero él mandaba allá hace tres sexenios.¿Qué sucedió con Hernández Deras?A la madrugada siguiente de la elección del gobernador Jorge Herrera Caldera, Hernández Deras se comunicó a la ciudad de México para informar sobre el desarrollo de las votaciones.Primero habló con la dirigente de su partido, Beatriz Paredes; luego con el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y al final con el presidenteFelipe Calderón.En el gobierno encontró palabras hostiles. -La elección debe repetirse –le dijeron en Bucareli. La misma frase escuchó de Los Pinos. Hernández Deras fue llamado a la ciudad de México, donde llegó con la información disponible y escuchó de nuevo la amenaza: -Creo que la elección debe repetirse. Hubo muchas anomalías… -Creo que está mal informado, señor presidente… Entonces Hernández Deras describió una campaña a su juicio normal, si acaso con algunos incidentes al calor de la contienda, pero culminada con unas votaciones dentro de los estándares tradicionales del estado. Hernández Deras prometió defender el proceso, cuyos primeros reportes daban el triunfo irrebatible para el priísta Herrera Caldera. Tal vez se hicieron de palabras, porque al final escuchó una frase que hubiese paralizado a otros: -Hay algunos reportes comprometedores y probablemente seas llamado a la Procuraduría General de la República… -Yo declaro ante quien sea. Estoy limpio. ¿Cuándo tengo qué presentarme? En el gobierno no esperaban una respuesta de ese tipo y la visita terminó en incertidumbre. INVESTIGACIÓN A FAMILIARES Y EL ENTORNOIsmael Hernández Deras regresó a Durango a preparar la entrega de la administración. Sintió frío cuando aparecieron investigadores por muchos lados. Incursionaron en distintos ámbitos de la administración estatal, tomaron copias de contratos hechos con partidas federales, revisaron mil y un papeles, cuadraron partidas y en el Registro Público de la Propiedad se tomaron datos de escrituras suyas, de familiares y de todo el entorno de Hernández Deras. En adición, desarrolló un plan de acercamiento con la prensa con triple intención: 1.- No tenía ninguna liga con el crimen organizado y por ello había demandado al candidato pan-perredista José Rosas Aispuro, a quien finalmente ganó. 2.- El proceso electoral fue limpio y no debería anularse. Y 3.- él se quedaría en Durango porque jamás podría comprobársele alguna falta, fuera administrativa o penal.Al mismo tiempo, Rosas Aispuro dio a conocer la promesa presidencial de repetir la elección y esperó hasta el último momento el respaldo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), entonces presidido por María del Carmen Alanís. No hubo tal y hoy Rosas Aispuro es el primer lugar en la lista plurinominal al Senado de la República. El y el PAN sabrán si es compensación por la promesa incumplida. El va al Senado; sobre Hernández Deras no está dicha la última palabra.