Teléfono Rojo
* Alarma en Los Pinos por sus candidatos enanos* Josefina llega a su tope, Cordero y Creel se caen* Acuerdo Peña-Coldwell de enfrentar a CalderónLa sucesión no avanza como quieren en Los Pinos y eso tiene alarmado a Felipe Calderón.Sólo el presidente sabe si por ello ha endurecido su discurso y ataca con mayor virulencia al Partido Revolucionario Institucional (PRI) al ligarlo al crimen en general y en específico al narcotráfico, tarea en la cual ha involucrado a Acción Nacional (PAN).Pero al margen de los dichos hay hechos.Los problemas se agravaron desde hace tres semanas.En el gobierno y en el PAN estaban endiosados con Ernesto Cordero, a quien mandaron a Michoacán para asegurar el triunfo de Luisa María Calderón Hinojosa sobre el priísta Fausto Vallejo y el perredista Silvano Aureoles.Pero falló.Corderono estuvo a la altura de la mercadotecnia y de la línea, gracias a las cuales se generalizó la creencia de la inminente victoria de la hermana del presidente de la república.En lugar de vencer, Calderón Hinojosa perdió y su derrota arrastró no nada más al favorito de Los Pinos, sino también a los otros dos aspirantes panistas, Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel.REBASADOS POR EL PRI Y LA IZQUIERDALos efectos fueron muchos e inmediatos:El PAN bajó algunos puntos en las preferencias electorales.La sociedad percibió al PRI como un partido ganador, aun contra todo el poder del gobierno federal y la influencia del estatal, cuyos candidatos salieron a llorar y a invocar al crimen organizado.La izquierda caminaba hacia una solución pacífica de su postulación con un Andrés Manuel López sólido y un Marcelo Ebrard resignado.Ernesto Corderose rezagó al fondo de los tres inscritos en la contienda interna del panismo.Josefina Vázquez Motase estancó.Y Santiago Creel seguía a la baja.En síntesis, ningún aspirante panista arraiga en la sociedad y todas las encuestas les vaticinan escenarios de escasa competencia ante el priísta Enrique Peña Nieto y aun con el perredista López.Y por si ese ominoso futuro fuera poca cosa, Cordero se desespera y agrede a Vázquez Mota al llamarla mentirosa y acusarla de frenar las reformas, mientras ella o exhibe como fabricante de pobres.Ese es el drama: si ninguno retiene la Presidencia de la República, ¿qué hacer?Créame: con cuadros tan mediocres podría revivirse el discurso presidencial al Consejo Nacional cuando le pedía abrirse a la sociedad.¿Candidato externo?A ver cuál es la decisión final de Calderón.EL PRI YA NO PONDRÁ LA OTRA MEJILLAEl sábado pasado, tras la renuncia de Humberto Moreira, había enojo generalizado entre los priístas.Muchos criticaban la entrega de la cabeza del coahuilense a Felipe Calderón, otros elogiaban el golpe de timón de Enrique Peña Nieto, pero todos reclamaban energía ante la embestida del gobierno federal.Ayer lo anotábamos aquí:En todo el sexenio el PRI se mantuvo silencioso a los ataques, fuera por la amistad personal de Beatriz Paredes con Calderón, fuera porque Moreira estaba acorralado en la campaña mediática y su falta de explicaciones.Ya no será así, adelantábamos ayer.Lo advirtió Peña Nieto a Pedro Joaquín Coldwell y su entorno de campaña: la guerra será cada vez más intensa.Bueno, consensuaron el discurso y Joaquín Coldwell ubicó perfectamente al gobierno federal, con Calderón de comandante, quien “amenaza con volver a dañar al país” como con la polarización de 2006.Ubicó también las causas:“Ante la debilidad de sus precandidatos, el gobierno panista recurre a toda suerte de artimañas para agredir a las fuerzas políticas que como la nuestra le disputan el poder”.La decisión ya no poner la mejilla está tomada, pero el PRI deberá derrotar a sus fantasmas de baja credibilidad para hacerse oír.