Teléfono Rojo
* Joaquín Coldwell y la envestida presidencial* Se acentúa la tentación de anular Michoacán* Delgado se arrodilla y pide apoyo a BejaranoVaya tarea para Pedro Joaquín Coldwell.Porque durante la semana tomó forma el adelanto dado aquí el lunes.El priísta Fausto Vallejo, decíamos ese día, se sometió a la revisión de actas y recuento de votos, tras lo cual le fue entregada la constancia de gobernador electo de Michoacán.Sin embargo, dos semanas después -ya dos y media-, no había recibido la felicitación del presidente Felipe Calderón mientras aparecía la tentación de anular las votaciones del 13 de noviembre.Esta demanda consta en procesos iniciados por panistas y perredistas, quienes vieron derrotados a sus respectivos candidatos, Luisa María Calderón Hinojosa y Silvano Aureoles.Como todas las impugnaciones de su causa, la azul y amarilla llegarán al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación presidido por el magistrado Alejandro Luna Ramos.Los partidos de Gustavo Madero y Jesús Zambrano invocan básicamente tres elementos:1.- Violación a los topes de campaña por parte del PRI y de sus candidatos, en especial Fausto Vallejo.2.- Actos anticipados de campaña.Y 3.- influencia del narcotráfico y del crimen organizado el domingo de la votación.Esos eran los antecedentes narrados aquí, pero hay más.EL OMINOSO SILENCIO DEL PRIISMOLa estrategia del gobierno-PAN es ligar al PRI al narcotráfico.Es un plan viejo e infructuoso hasta ahora.En 2009 el entonces dirigente panista Germán Martínez salió con su voz chillona a retar a al partido puntero en las encuestas:-Queremos saber con quién están el PRI y los priístas: ¿con México o con el crimen organizado? ¿Con el presidente de la república o con los narcotraficantes?A partir de la derrota de Luisa María Calderón Hinojosa en Michoacán la orden presidencial es remarcar -“martillar”, dijo textualmente Felipe Calderón en acto con los panistas- el riesgo de influencia del crimen en los comicios.Dijo en su discurso ante panistas:“No me refiero sólo a Michoacán ni al caso sólo de mi hermana (Luisa María Calderón Hinojosa), sea candidata o no. Me refiero a la amenaza para el país.“Significa la presencia del crimen organizado y La piedad es una prueba y el homicidio también”.Los panistas se aprestan a acatar con esmero la voluntad presidencial.¿Y los priístas?Calló Beatriz Paredes en 2009 y hasta ayer preparaban la respuesta en voz baja.Ni siquiera la han alzado para exigir la aplicación de la justicia, la ubicación de quienes supuestamente torcieron la voluntad popular en Michoacán, su detención y su consignación.¿Dónde está el Estado?Es la respuesta, la acción pendiente del gobierno federal y tal vez por fin la exijan Enrique Peña Nieto y Pedro Joaquín Coldwell, dirigente priísta desde hoy.DESESPERACION DE MARIO DELGADOYa se nota la desesperación en Mario Delgado, el delfín de Marcelo Ebrard.Así lo ha pulsado la mayor de las tribus lópezobradorista, ala dirigida por René Bejarano.El esposo de la secretaria general perredista Dolores Padierna, mejor conocido como el señor de las ligas por los fajos de dólares recibidos de Carlos Ahumada, ha de haber sentido lástima por el secretario de Educación Pública del Distrito Federal.Y no por confundir el autor de Cien años de soledad -original del colombiano Gabriel García Márquez pero acreditada por Delgado al peruano Mario Vargas Llosa-, sino por cómo acudió con él.Sabedor del poder de Izquierda Democrática Nacional (IDN) y la influencia de Andrés Manuel López, Delgado acudió con Bejarano y de plano le preguntó:-¿Qué quieres? -y le mostró el esqueleto del GDF para facilitar la selección de puestos.Ni así ha dado Bejarano el apoyo a Delgado.Y sin IDN ni El Peje, difícilmente el muchachito de Ebrard subirá en las encuestas y estará en posibilidad de contender con otros mejor posicionados, como Alejandra Barrales y Miguel Mancera.