Itinerario político/Ricardo Alemán
LA MENTIRA DE MODA.
La moda, “lo de hoy”, es elogiar y defender la chabacana idea de que los candidatos independientes son “la quintamaravilla”.
Qué si son la soluciónmágica a la pervertida partidocracia, que serán la salvación de la patria;qué si son –por su dizque independencia--, más capaces, honestos, inteligentes, preparadosy hasta mejores gobernantes. Lo correcto es ser o llamarse independiente.
Lo cierto, sin embargo, es que "la moda” de lo independiente no es más que una ocurrencia interesadade algunos hombres de poder y la academia que --ambiciosos sin límite--, hoy quieren el poder político por la vía rápida, sin los partidos. Olvidan que muchos de los que hoy pregonan la pureza de la independenciaintentaron construir, comprar, edificar y/o moldear su propio partido.
Dicho de otro modo, que casualmente muchos de los que pontifican hoy a favor de los independientes, hace 30 años pregonaban el cuento de que la mejor y más acabada idea era la pluralidad de partidos; la consolidación del sistema de partidos. Y hace 20 años aseguraban que las reformas electorales eran la mejor y más eficiente solución a los problemas nacionales. Los mismos que hoy venden el intragable potaje de candidatos independientes.
Y podrán decir misa, pero no existe un solo ejemplo que pruebe la eficacia de los gobernadores independientes exitosos, a pesar de que “El Bronco” es el segundo “independiente” --porque el primero fue el sinaloense Rodolfo T. Loaiza--,y todos los días confirma que es un mentiroso y vividor de la más reciente ocurrencia de la política mexicana.
Pero también es cierto que hoy nadie sería capaz de meter las manos al fuego por ninguno de los partidos políticoscon registro --sean el PRI, PAN,PRD,Morena, el PVEM, Panal--, ya que sin excepción, tienen una larga cola de pillerías e irregularidades; todos se han prestado al juego del poder y a la piñata de la corrupción y todos tienen una parte de culpa en los fracasos del ejercicio del poder, sea en municipios, estados o en los gobiernos presidenciales.
Sin embargo, el problema de fondo no sólo esta en los partidos, en tantoestructura de poder e instituciones deinterés publico. No, el problema real está en los hombres; en la corrupción, la ambición sin límite y el hambre de poder que –en tanto debilidades humanas--, son parte indisoluble de la política y el poder.
El problema no son los partidos, sino la falta de contrapesos, las mafias que se apoderan de sus dirigencias, los grupos corruptos que las tripulan y hasta los cárteles criminales que los usan para enmascarar su actividad delictiva.
Por eso --porqueel problema son la cultura corrupta de la sociedad toda, la deshonestidad de líderes y militantes, la impunidad y la nula rendición de cuentas--, los argumentos a favor de candidatos independientes no son más que una nueva perversión de los mismos políticos, intelectuales, académicos y empresarios que se han servido de los partidos.
Y el ejemplo de lafarsa--como aquí se documentó--, es "ElBronco"; un vividor del poder que a cuatro meses de iniciar el gobierno de NuevoLeón ya usa el dinero público para su campaña presidencial.
¿Cuántos de los candidatos que pregonan las supuestas bondades de la independencia han militado en uno o más partidos; han servido a tal o cual gobierno; se han beneficiado y siguen cobrando de los gobiernos emanados de un partido?
Y podrán decir misa, pero el discurso de los independientes no es más que retórica interesada y engañabobos.Es la mentira de moda.
00Al tiempo.