Educación de Panzazo
El pasado 22 de octubre se presentó el documental “¡De Panzazo!”, en el marco del IX Festival Internacional de Cine de Morelia, el cual fue realizado por Media Luna Producciones con auspicio de Mexicanos Primero, una iniciativa ciudadana independiente y plural, integrada con la participación de amplios sectores de la población, convencidos que sólo la educación de calidad cambia a México. Cámara al hombro en muchas de las tomas, Carlos Loret de Mola y Juan Carlos Rulfo, los directores del documental, plasman una realidad desbordada, inocultable, pero indignantemente silenciosa: la decrepitud del sistema educativo mexicano en muchas de sus aristas.De Panzazo destaca por el hecho de que a pesar de contener escenas filmadas desde el primer semestre de 2010, mantiene una sorprendente vigencia. Para las personas que suelen estar en contacto con el sistema educativo mexicano es hasta cierto punto desesperante observar que las situaciones irregulares e injustas se siguen repitiendo a diario, pero hay que recordar que el cambio educativo, a pesar de ser generalmente lento para darse, cuando se pone en marcha genera transformaciones profundas y de muy largo aliento. En este caso, el documental pone el dedo en la llaga al señalar las falencias desde la lógica de los principales actores causales: maestros, funcionarios y padres de familia.Aparecen a cuadro personajes educativos de toda índole: el Mtro. Alonso Lujambio Irazabal, buscando brindar respuesta a preguntas sorprendentemente simples que irónicamente no tienen contestación por ahora, como cuántos maestros hay en México. Asimismo, aparecen Elba Esther Gordillo, sempiterna líderesa del SNTE, acusando a Carlos Loret de Mola de no tenerle confianza y Jorge Cázares, Secretario General de la CNTE arengando a los militantes de la disidencia magisterial michoacana en el Distrito Federal, en días y horarios laborables.Al concluir la proyección del documental, después de varios minutos de aplausos y comentarios muy emotivos por parte del público presente, fue de notarse la participación del M.C. Víctor Manuel Lagunas Ramírez, titular de la Oficina de Servicios Federales de Apoyo a la Educación en la entidad, quien respondió que asume su parte de responsabilidad por hechos como los compilados en De Panzazo.Es inmediato recordar filmaciones nacionales que han llamado a la acción en los últimos años, que han contribuido a despertar conciencias y a generar presión social hacia los personajes, instituciones y estructuras corrompidas que impiden el desarrollo integral de nuestra nación. Por ello, la analogía con filmes como el documental “Presunto Culpable”, o más atrás con el largometraje “La Ley de Herodes” son inevitables. Partiendo del hecho axiomático de que el sistema educativo mexicano es actualmente profundamente injusto y excluyente, basado en innumerables evidencias estadísticas, como el que solamente 13 de cada 100 niños que ingresan a primaria logran graduarse de una carrera universitaria. De facto, en nuestro sistema educativo, los niños y jóvenes mexicanos son efectivamente sentados al banquillo de los acusados cuales “presuntos culpables”, hasta que logran demostrar lo contrario; es decir, poseer la inteligencia, aptitudes, capacidades y apelar a todos los recursos a su alcance para lograr ser uno de los escasos ungidos michoacanos que lograrán obtener una cédula profesional y con ello lograr evadir la sentencia sumaria manifiesta: el ser condenados de por vida a percibir salarios miserables, de ganarse la vida realizando labores que generan escaso valor agregado a la producción nacional y ser marginados de la posibilidad de comprender la realidad más profundamente.Por otra parte, queda claro que, a diferencia de La Ley de Herodes, en donde existe un recóndito pueblo llamado San Pedro de los Saguaros y cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, en De Panzazo aparecen situaciones tan cotidianas que no es preciso llegar a la Presidencia Municipal del guión de Jorge Ibargüengoitia, ya que es una realidad tan omnipresente que basta acudir a la escuela del pueblo, a la primaria del barrio, a la secundaria al borde de la carretera. En nuestro Michoacán todos podríamos perfectamente a menos de diez minutos de distancia de donde nos encontremos ser testigos de situaciones y condiciones tan absurdas en el sistema educativo que lo contemplado en la pantalla grande se verá pequeño.Por supuesto, Michoacán se hizo presente en el documental, aportando la escenografía y condiciones en las cuales se encontraba la Secundaria Federal No. 7 “José Vasconcelos” de Morelia, a la cual Juan Carlos Rulfo, Daniela Alatorre y su equipo se trasladaron, para encontrarse con la realidad de que tenían más de un mes sin clases regulares debido al denominado paralelismo educativo michoacano, que consiste en la duplicidad de nombramientos para un mismo grupo escolar. Con esto, los enfrentamientos entre los militantes de la CNTE y la DCED estuvieron a la orden del día, lo cual sobrevino en una crisis aun mayor cuando los padres de familia intervinieron. Hasta la fecha, las circunstancias en el entramado social de la citada comunidad educativa, continúan siendo precarias. Todo ello fue capturado por las cámaras de los productores, que debido a los 75 minutos de duración del documental, no pudo ser plasmado en su totalidad, pero durante la filmación pudimos contemplar toda serie de irregularidades y atrocidades: volanteo de un grupo de trabajadores de la secundaria en el tianguis vecino, denostando y difamando al bando opuesto; alumnos tirados en la banqueta a las 7:30 horas de la mañana, peleas constantes dentro y fuera de las aulas, parejas tomadas de la mano demostrando su afecto libremente, padres de familia polarizados y arengados por los maestros de ambos bandos, oficios conteniendo órdenes y contraórdenes, adscripciones firmadas echadas debajo de facto, llamadas con amenazas personales y riñas entre los propios docentes fueron parte de los testimonios que un servidor pudo observar directamente.Lo más sorprendente es que en la actualidad, a año y medio del levantamiento de las imágenes en la entidad, continúan suscitándose situaciones en las cuales la implacable mano de Kubrick y el suspenso inevitable de Hitchcock parecieran estar detrás. Por citar tres el día de hoy: las oficinas centrales de la Secretaría de Educación en el Estado cerradas por insalubridad, provocada por el tiradero de basura realizado por los propios empleados estatales; la icónica puerta de acceso al Instituto Michoacano de Ciencias de la Educación -icónica institución formadora de trabajadores magisteriales- llena de lonas y pancartas rechazando a la actual directora, mientras la comunidad académica hace lo posible por continuar sus labores en medio de la incertidumbre, sin haber aún visos concretos de orden al respecto; lo cual finalizo contemplando una fotografía de la Escuela Primaria “Adolfo López Mateos” del turno Vespertino de Cd. Lázaro Cárdenas en donde los alumnos están tomando clases en la banqueta, debido a conflictos entre los trabajadores adscritos al citado centro académico, donde los autodenominados “democráticos” optaron por tomar la escuela.En definitiva, dada la excelente producción y la abrumadora cantidad de testimonios incluidos en el documental es un hecho que será un éxito y conseguirá su objetivo, pero no debemos esperar a tener la oportunidad de verlo hasta su estreno en febrero de 2012 para exigir una educación de calidad. Desde ahora, debemos asumir nuestro papel ciudadano para evitar el destino manifiesto que nos aguarda como sociedad mientras sigamos manteniendo un papel pasivo. Ahora, las elecciones en nuestra entidad se avecinan y estamos en todo el derecho de elegir al candidato que nos garantice educación de calidad, 200 días efectivos de clases para nuestros hijos y se obligue a mejorar las condiciones del sistema educativo.Comentarios a [email protected], Twitter: @Erik_Aviles