Documentales Educativos
El Séptimo Arte gradualmente se hace presente en el debate educativo estatal. En particular, se destacan tres esfuerzos cinematográficos recientes, que han empleado el género documentalista: “De Panzazo”, (Rulfo - Loret de Mola, 2012), que contiene múltiples escenas filmadas en una escuela secundaria moreliana. Asimismo, la realización de “Las Cosas Simples” (Cortés – Bautista, 2011), grabación impulsada desde la Dirección de Evaluación de la SEE, así como el material próximo a concluirse por parte de la Sección XVIII del SNTE-CNTE, dirigido por Geovanni Ocampo, psicólogo educativo egresado del IMCED y profesor de secundaria.En estas compilaciones de hechos, se observa como vector común la voluntad de retomar circunstancias escolares kafkianas que se han vuelto inaceptablemente costumbre para resignificarlas desde la óptica particular que cada realizador imprime a su documental, resultando con ello, material interpelador del profundamente injusto y desigual statu quo educativo estatal.Los alcances de los tres documentales son diversos: uno, al denunciar con cifras y testimonios la ausencia de un auténtico plan educativo nacional, por definición participativo, de gran visión y largo aliento, señalando sus pírricas metas y desdentados procesos de evaluación, llamando a la población mexicana a exigir, mejorar y actuar. Otro, planteando un microcosmos educativo narcocultural para denunciar inductivamente un fenómeno presente en muchas otras comunidades estatales. Y están las líneas del material de la CNTE, referidas a “De Panzazo”, génesis, objetivos e integrantes de la organización Mexicanos Primero, material aunado al estado de la educación en México y alcances de los programas educativos actuales, con peculiar énfasis en el tema de la evaluación, transitando por la actual situación política y movimientos sociales en México. “De Panzazo” ha marcado un parteaguas en la denuncia de las irregularidades educativas, exhibiendo la indolencia de varios de los más relevantes actores educativos nacionales ante la inmolación de millones de mexicanos, recuperando experiencias que trocan el catastrófico e ignominioso silencio en cimentación de la cultura de la denuncia, invitando con ello a pasar de la crítica fácil hacia la acción ciudadana en torno a una causa impostergable: rescatar la voz de los silenciados mediante el grillete de la ignorancia, emplazando a los responsables directos del fracaso de la educación en México a comprometerse y a honrar la palabra, en lugar de que sigan convenientemente haciendo mutis ante la imperiosa necesidad de resolver los problemas del sistema educativo nacional.. “De Panzazo” provoca a la reflexión desde la lógica de la transparencia y rendición de cuentas, ya que exhibe que la eficiencia del gasto público en el sector no es la más óptima, porque los actores del hecho educativo en las aulas padecen injusticias atribuibles a razones económicas debido a que a algunos poderosos en su doble discurso les ha resultado fácil convertir al gasto educativo en caja chica de intereses ajenos a la formación integral de nuestra niñez estatal.Resulta asimismo notable el esfuerzo del antropólogo Miguel Ángel Cortés Javier, quien desde una plataforma institucional, como es la Dirección de Evaluación Educativa de la SEE, en noviembre del año pasado narra la misión de un docente quien con muy escasos recursos debe convertir el proceso de enseñanza - aprendizaje en significativo, situado en un contexto completamente narcocultural. La voz del profesor busca infructuosamente inculcarles a sus alumnos seguir el camino del estudio y del trabajo para desarrollar integralmente sus potencialidades. Su labor docente en la Tierra Caliente michoacana implica ser el “Pepe Grillo” de los más tiernos integrantes de un pueblo que vive y sueña con camionetas blindadas de rocambolescos motores y gordianos compartimientos secretos. En “Las Cosas Simples”, el proceso educativo formal no logra su objetivo. Es más, ni siquiera define la silueta del ciudadano, ya que sólo se es alguien dentro de la “organización”. Se adquiere estatus desde la camioneta y se deja de ser en el aula, que es el lugar al que se va a soñar con cualquier cosa menos con la escuela. En suma, con cada acción, los personajes del cortometraje parecen musitar que sin trocas no hay paraíso.Por otra parte, recientemente tuvimos una larga entrevista con el moreliano Geovanni Ocampo Villanueva, realizador que ha rescatado en múltiples trabajos la cotidianeidad de nuestro Michoacán, quien debe lidiar con fechas de entrega, primero el 23 de marzo y ahora el 15 de mayo.El documental es pieza artística, por ende propositivo y transgresor, vanguardista, no reaccionario. Por ello, en particular, deberá ser entendido como un craso error llamar a priori “contradocumental”, al que elabora la Sección XVIII del CNTE-SNTE, ya que ello implicaría expresar con determinismo que nace en la pobreza conceptual extrema, lindando en la indigencia ideológica. Más pesada aún resulta la adjetivación por tratarse de “fuego amigo”, proviniendo de los mismos que promueven la realización del filme. De resultar cierta la definición, implicaría que fuese material por encargo, taylorista y robotizado, descalificando acremente el esfuerzo, la vena artística, libertad de conciencia y trayectoria del Lic. Ocampo. Esperamos esto no suceda y el material en su versión final sirva sólidamente para realizar análisis, debate y propuestas conjuntas sobre los grandes problemas de la educación michoacana, construyendo consensuadamente propuestas y acciones concretas a realizar colectivamente.Recordando que en pleno Día Internacional de la Libertad de Expresión, México debió cargar con el lamentable contrapunto del hallazgo de periodistas muertos, cobra mayor importancia tener un profundo respeto a la realización de documentales, ya que tradicionalmente a los grupos fácticos, les genera pánico e ira tener frente a sí una cámara grabándolos. No es para menos: la capacidad de un documental de sublimar al espectador y llamarlo a la acción lo convierte en una auténtica granada de fragmentación para los detentatarios del poder. Por ello es importante subrayar que toda sociedad se legitima como democrática en la medida en que respeta profundamente la documentación de actividades que influyen en la vida pública de la entidad.Por ende, es de esperarse por parte de todos los actores del sistema educativo michoacano se brinden las mejores condiciones para la realización, debate y seguimiento de documentales, entendidos como una alternativa pacífica de exponer cosmovisiones para comprometernos con la causa común: la educación de los más pobres, de los excluidos, de quienes claman por oportunidades para llegar a ser alguien en la vida.En Michoacán debemos lograr que la cultura documentalista llegue para quedarse y se sistematicen los testimonios. Imaginemos un portal web en donde se puedan consultar los testimonios de escuelas “de palitos”, alumnos sobresalientes, bullying, maestros de excelencia, etcétera. Ello representará ventajas por al menos diez razones:Un documental no afecta las labores ordinarias docentes, no deja sin clases a un millón de alumnos. Todo lo contrario, sirve para denunciar irregularidades educativas en la entidad.El costo de un cortometraje respecto al de una marcha es mínimo. Si en Michoacán se egresaron en 2011 casi 21 mil millones de pesos, cada uno de los 200 días de clase cuesta 102 millones de pesos. El documental “De Panzazo” no costó ni la décima parte de una marcha estatal michoacana, excluyendo incluso el monto del pliego petitorio ni costos indirectos.El documental no es hostil con el tránsito vehicular y peatonal. La filmación de alguno hasta el momento no ha supuesto el cierre de la Avenida Madero de Morelia en al menos diez ocasiones en lo que va del 2012.El documental no supone amenaza alguna a la seguridad pública. Es un medio pacífico de expresión. Tampoco afecta las labores productivas primarias, ni a la industria de transformación ni al sector servicios.No implica traslados masivos de personas, con el consabido riesgo de accidentes carreteros. En Michoacán, el reiterativo traslado de sindicalistas magisteriales a marchas en Morelia ha contribuido a la muerte de varios de ellos.No genera posibilidades de corrupción en el otorgamiento de plazas de trabajadores de la educación. Por el contrario, permite denunciar actos ilegales.Narra lo acontecido en comunidades de aprendizaje. Es una forma más de presentar la realidad educativa que puede ser pausado, reproducido, debatido e interpretado reiteradamente con finalidades pedagógicas.Elimina la barrera del analfabetismo para que todos los michoacanos accedamos a la realidad educativa. El cantinflesco cuento que recita que “a los alfabetizados michoacanos entre 2005 y 2008 se les olvidó lo aprendido” ya no requerirá más ser contado. Asimismo, es accesible para los excluidos del sistema educativo estatal.Permite ser sistematizado mediante metainformación para analizar fenómenos inherentes a la educación michoacana.El documentalismo reconstruye y resignifica los sucesos desde la óptica de cada uno de los actores educativos, con lo que permite directamente conocer la postura ideológica de los realizadores.Por todo lo anterior, con más y mejores documentales se elevará la calidad del debate educativo estatal, implicando la evolución de las desgastadas tácticas de presión hacia el gobierno. Al haber documentales y no marchas ni suspensiones escolares, ya todos los michoacanos somos ganadores.Comentarios a [email protected] y Twitter: @erik_aviles