Hablando en serio “un presidente ladrón”
¿De qué nos sorprendemos?, López Portillo, en mi opinión, fue un Presidente ladrón y Salinas, Alemán, Zedillo, Fox, Calderón y demás compinches de Oceanografía y Robaproa no cantaban mal las rancheras.
Tener un presidente ladrón, salvo honrosas excepciones, es parte de la cultura nacional y tema de la picarezca mexicana; todos, sin excepción, tienen pretextos legales, como el hoy Secretario de Hacienda, para entrar pobres y salir ricos, me explico; de todos es sabido que empresas de la familia Fox estaban en serios problemas financieros y que fueron beneficiadas con el Robaproa. Hoy la familia feliz, previo paso por la presidencia de la República, goza de una salud financiera envidiable y hasta tienen un “Centro” que se dedica a pontificar sobre cómo hacer “negocios”, formar líderes, ser empresario de excelencia, hacer campañas políticas, presumir filantropía y en un descuido, pisoteando a los pendejos que militan en los partidos políticos, hasta cómo conseguir una candidatura para los entenados.
Lo mismo podemos decir de la familia Salinas, de los que algunos de sus más representativos miembros pasaron por la cárcel acusados de ladrones ¿Y de la familia Alemán que podemos decir?; encabezados por el Cachorro de la Revolución, implantaron la cultura del “moche” y de los negocios con terceros (les dicen “inversionistas”), que hoy los protegidos de Madero y caciques en San Miguel Allende, dominan tan bien. Y podemos seguir con la lista, por ejemplo, yo afirmo que todos los gobernadores y presidentes municipales que retuvieron impuestos de su personal y en lugar de entregarlos a Hacienda, se los gastaron, son ladrones; lo interesante es que estos ladrones, de manera vergonzante, fueron “perdonados” por el Congreso… Por eso insisto: ¿Por qué nos sorprende conocer de un Presidente ladrón, cuando nuestras instituciones, además de ser infiltradas por ladrones y manipuladas por partidos políticos vividores del presupuesto, y por ende llenos de ladrones, abierta e impunemente protegen, hasta legalmente, a los ladrones?... Yo afirmo; condonar deudas de municipios y estados gobernados por ladrones, fue un robo. Cargar al pueblo la deuda del quebranto de negocios e instituciones financieras administradas por ladrones, a través del Robaproa, fue otro robo. Proteger al tío, ex-gobernador ladrón, es otra forma de robar. Proteger al líder sindical ladrón, es ser cómplice de robo. La impunidad otorgada por gobernantes, congresistas, asambleísta del D.F. y demás ratas y lumpem´s, a favor de delincuentes, es para fines prácticos otra forma de robar.
¡Sí!, el otorgar impunidad a delincuentes, como la que en forma cínica otorgó la asamblea perredista del D.F. a vándalos y porros, es otra forma de fomentar y permitir el robo, como lo fue defender al narcodiputado Godoy, hoy prófugo gracias a la impunidad otorgada por sus compañeros de partido y a oscuras negociaciones con el gobierno federal que permitió escapara. Como lo es tener en libertad al exgobernador que abiertamente defendió al Gerber, con el falaz argumento de que en su familia no había delincuentes. Como impunidad es la otorgada a quienes desde la SEP azul permitieron el fraude de la “Estafa de Luz”.
Ojo, la impunidad no es algo que arrebate el delincuente; la impunidad es una “concesión” ilegal y abusiva que otorga la autoridad, el gobernante, al no aplicar la ley. Hoy, el drama de Ayotzinapa no es más que el producto de la impunidad otorgada por instituciones y autoridades omisas de los tres niveles de gobierno que no aplicaron la ley ni detuvieron criminales para obtener ventajas políticas. Por un segundo imaginen al gobierno peñista deteniendo a un asesino como el ex-presidente municipal de Iguala, durante el proceso del Pacto por México; lo sabemos sin ser adivinos, los perredistas, encabezados por Zambrano y el exgobernador Aguirre, habrían denunciado persecución política, como cuando defendían los encarcelamientos de los ex-presidentes municipales de CanCun, “El Chacho García Zalvidea” y el famoso por supuestas ligas con narcos, “Greg” Sánchez,… y hubieran roto el pacto cómplice que permitió la reforma fiscal, base o cimiento de la reforma energética que hoy tanto atacan… ¡Complicidad y cinismo puro de los tres niveles de gobierno!, con la complicidad de los partidos políticos, que fue el cimiento del drama y el asesinato masivo que se perpetró.
Dicho japonés: El pez se empieza a pudrir por la cabeza… Si tenemos un Presidente ladrón y vergonzantemente lo veneramos y defendemos, no nos extrañe que de ahí para abajo muchos sean ladrones…¡Así de sencillo!