El rancho Galeana: Símbolo del poder/Fabiola Alanís
Es privilegio de unos cuantos asistir como invitados al rancho Galeana. Apenas algunos políticos de diversos orígenes, intelectuales, empresarios y familia cercana al General y al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas han sido convidados en momentos coyunturales a la conversa con uno de losprincipales protagonistas de la transición. El rancho Galeana no es la oficina ni el despacho del Ingeniero, si es un espacio privado y familiar en donde se recibe a los más cercanos.
Enclavado en la tierra caliente en Apatzingán, Galeanaes claramente un símbolo del poder. El Ingeniero Cárdenas es amante de las tradiciones y el conocimiento de la cultura mexicana, por eso disfruta sus breves estancias en la convulsionada región de tierracalientea pesar de los avatares que enfrenta con la cría del ganado cebú, nada parece alterar la tranquilidad que le brinda montar a caballo y conversar con la gente del lugar que lo reconocen como uno de ellos.
El domingo 15 de febrero fue invitado a Galeana, Silvano Aureoles Conejo candidato del Partido de la Revolución Democrática y puntero en las encuestas para el Gobierno de Michoacán. Al encuentro acudieron apenas algunos de los más cercanos y representa por decir lo menos, la confirmación de las afinidades políticas del hijo del General.
Y es que el hartazgo del ingeniero Cárdenas con la dinámica de la izquierda electoral lo llevó a renunciar hace apenas unas semanas a su militancia en el PRD, creando la falsa expectativa de que no acompañaría a los abanderados del sol azteca en Michoacán, hoy ha quedado diluida esa trampa mediática, confirmando que sus coincidencias y adhesiones con el PRD en la entidad están a toda prueba y más allá de coyunturas. Él conoce de sobra quien es quien en el escenario político del país y del estado y ninguna foto anecdótica con personajes del PRI le haría olvidar la gesta y las causas de la Corriente Democrática que desde el seno de ese partido abrió una oleada de insurgencia que llega hasta el momento actual.
En ese marco se inscribe aquel desayuno privado en el que se encontraron el Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas y el abanderado el PRI al Gobierno de Michoacán; hoy se sabe que el encuentro fue promovido insistentemente por un amigo común, suele suceder que los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver pero pocos comprenden lo que ven, por ello, la imagen del polémico encuentro fue utilizada para intentar colocar en el imaginario colectivo la supuesta adhesión del Ingeniero al partido que ha combatido por casi 3 décadas. Hoy, esa versión cayó como castillo de naipes.
En contraste con aquel desayuno, el encuentro de Silvano y el Ingeniero Cárdenas en Galeana es altamente simbólico. No se trató de un evento acartonado y formalizante, sino de un encuentro entre quienes comparten la posibilidad de construir otra ruta de desarrollo en Michoacán. Entre quienes apuestan desde su propia visión a corregir los errores del pasado con una mirada crítica rescatando y recuperando los aciertos y más allá que sea Silvano Aureoles quien acuñó la consigna de “por un nuevo comienzo”, ésa es sin duda una perspectiva compartida por el Ingeniero Cárdenas y miles de militantes de la izquierda que no han arriado sus banderas.
Hoy, en el escenario nacional nuevamente está Michoacán como espacio político e histórico privilegiado para el cambio social en un momento en que se reconfiguran las fuerzas progresistas y de izquierda. El encuentro de Galeana se convierte así en un punto clave de convergencia que da otra oportunidad a la izquierda michoacana para tomar su lugar al frente de las jornadas que están por venir antes y después de la contienda del 7 de junio.