El Poder del Voto/Jesús Sierra Arias
¿CUÁNTO PODER TIENE EL VOTO?. ESE ES EL PODER DEL VOTO: TRANSFORMAR.
¿Cuánto poder tiene el voto?
Seguramente mucho más del que los ciudadanos pensamos y le asignamos.
Por el voto los candidatos hacen casi de todo: ofrecen, se comprometen, prometen, corren, bailan, andan en bicicleta, se paran en los cruceros, se practican análisis químicos, se insultan, se denigran, se denuncian, etc. Ellos si conocen el valor del voto.
Estamos a unos cuantos días de que se lleve a cabo la jornada electoral.
Con toda seguridad el día más largo para muchos. Ciudadano, mientras ese día llegue reflexiona en el valor de tu voto.
Ciudadano, el día de la elección no dejes de votar.
Ya tuviste mucho tiempo para analizar a los partidos y a sus candidatos. Tuviste tiempo para conocer sus propuestas. Si no fue así, todavía hay oportunidad de que lo hagas, tienes a tu alcance muchos medios para conocer quienes participan y que ofrecen.
Es cierto que a muchos se les fue el tiempo en discutir y pelear, algunos lo siguen haciendo. No hay duda que otros no tuvieron mucho que ofrecer. A otros más los alcanzó su pasado.
Con todo y esto es bueno votar. El voto es un acto de libertad, porque como decía Jefferson: “Cuando los gobiernos temen a la gente, hay libertad. Cuando la gente teme al gobierno, hay tiranía”.
No dudo que en este proceso electoral se reconfiguraron muchas cosas; los procesos electorales son un filtro. Conocimos de verdad a quienes creímos conocer. Otros desconocieron a quienes conocían. Algunos cambiaron de partido. Otros sólo abandonaron a su partido.
En fin, vivimos un proceso novedoso en el que, en general, se cambiaron las ideas por las poses. Podríamos decir que este proceso estará marcado por el hecho de que partidos y candidatos se quedaron en el qué, y nunca nos dijeron el para qué, ni el cómo. O quizá sí lo hicieron, pero fueron tantas las descalificaciones que lo bueno se extravió.
Hubo muchos que no siguieron la máxima de Lincon en la que afirmaba “Hay momentos en la vida de un político en los que lo mejor que puede hacer es no despejar los labios”.
Pero a pesar de todo votar es reflejo de responsabilidad ciudadana. No hay manera de equivocarse. Ejercer el voto no significa votar siempre por el que ganará o se piensa que puede ganar, significa hacer una elección aunque quede en la minoría. Recordemos que las minorías de hoy pueden ser las mayorías del mañana.
Si votas estarás ayudando a modelar el futuro.
Martin Luther King, el 28 de agosto de 1963 pronunció un extraordinario discurso en el que, entre muchas otras cosas, dijo: “¡Hoy tengo un sueño! Sueño que algún día los valles serán cumbres, y las colinas y montañas serán llanos, los sitios más escarpados serán nivelados y los torcidos serán enderezados…”
Ese es el poder del voto: transformar.
Salgamos el 7 de junio a transformar a Michoacán. Formémonos en la fila de quienes apostamos al mejoramiento y el cambio positivo.
Votar le da contenido y calidad a la democracia. Juárez decía: “La democracia es el destino de la humanidad y la libertad su brazo indestructible”. Para nosotros es un continente al que hay que darle contenido.
Qué bueno que hay quienes ya tienen decidido su voto.
A los que no, todavía tienen tiempo de hacerlo.
A quienes no piensan votar les invito a que lo hagan; los invito a que se sumen a los actores y a los factores de la transformación.
Votemos en libertad. En la libertad que nos da la capacidad de análisis y reflexión.
Si alguien nos invitó y nos dio una razón pensemos en eso o en cualquiera otra que nos convenza.
Si nadie nos invitó, de todos modos votemos y demostremos el poder de nuestro voto; de lo contrario nos aplicará lo que alguna vez dijo Marco Aurelio, el último de los cinco buenos emperadores: “Quien huye a las obligaciones sociales es un desertor”.