El Observador Político
Hacer periodismo en cualquier parte del país es considerado de riesgo, más aún en estados que son señalados como ‘calientes’ en donde sobresalen Tamaulipas, Sinaloa, Nuevo León, Chihuahua y Michoacán.
En muchos municipios de estos estados, los periodistas han decidido replegarse y dejar que sucedan las cosas sin informar, así lo cuentan reporteros de policíaca de Nuevo Laredo, Monterrey o Ciudad Juárez, donde es mejor dejar que se vaya la nota a poner su vida en riesgo.
Hace algunos años, los periodistas recibían amenazas por parte del Gobierno ya sea Federal, Estatal o Municipal, cuando se tocaban ciertos intereses, sin embargo esto parece cambiar, ahora no sólo es el cargo de los poderes establecidos sino también de grupos fácticos que también usa formas de presión como amenazas o incluso llegar a hechos violentos contra medios de comunicación y periodistas.
Hablar de Libertad de Expresión, para muchos es la utopía más grande que hay en los medios de comunicación, sin embargo creo que específicamente en Michoacán aún hay un gran margen al menos para informar de hechos violentos que tanto afectan a la ciudadanía y que pone en tela de juicio la labor informativa incluso al grado de señalar como parte del amarillismo.
En el caso de las estrategias de comunicación, el Gobierno Federal parece tener muy claro que no será la misma que con Felipe Calderón, al menos en términos de seguridad, ya que esto ha traído diversos problemas en los estados.
La exhibición de delincuentes ante los medios, o de personas que morían en enfrentamientos con las fuerzas armadas, parece que van a quedar en el pasado, ya que la estrategia actual es manejar la información desde la perspectiva del Gobierno antes que la de los reporteros.
El ejemplo es muy claro, el 22 de mayo pasado, habitantes de Buenavista Tomatlán retuvieron a 24 militares entre los que se encontraba un General, quien está a cargo del oeprativo efectuado en Tierra Caliente.
A pesar de que había representantes de los medios de comunicación, el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong informó a nivel nacional que los militares no se encontraban retenidos, en una clara estrategia de minimizar los hechos.
Asimismo, a nivel estatal el gobernador Jesús Reyna García y el mismo vocero Julio Hernandez informaban que los militares no estaban retenidos, aunque había fotografías y videos publicados a nivel nacional que mostraban todo lo contrario.
Es un caso muy especifico, pero así parece que será la estrategia Federal ante los medios de comunicación, evitar el escandalo y minimizar