Diálogo/Mateo Calvillo
Es un deber sagrado votar y poner un gobierno que valga. Si votamos todos, cerramos la puerta a peligros y vicios que amenazan la elección y construimos un futuro diferente.
¿Qué ven los observadores finos de la realidad del estado de Michoacán en este momento?
Ven el Estado en caída libre al caos, muerte, descomposición social, crisis de gobernabilidad. En el gobierno el egoísmo exacerbado y la soberbia de los dirigentes, drogados por la pasión del dinero, el placer irracional, el poder, idolatrando al partido y a su ego. Se desató en ellos la fiera insensible ante la sangre derramada, el dolor de la gente.
La gente comenta que los siente muy por encima del pueblo,perdidos en su realidad político virtual. El suyo es un mundo de apariencias como es aparente la imagen que quieren proyectar ante las naciones. Además pretenden ser semidioses que arreglan la realidad en los noticieros y reportajes.
Las elecciones son el paso para tener verdaderamente un cambio, ¡no más de lo mismo!, representan una oportunidad providencia.El gran riesgo es no aprovecharlas para detener la máquina en su caída vertiginosa al voladero.
Una parábola nos ilustra. Un autobús de peregrinos cae a un abismo de miles de metros. El conductor y el ayudante, o van ebrios o están jugando o piensan sacar raja de la desgracia, enriquecerse con las primas de los seguros o se creen ídolos, dueños de las vidas de los hombres, que todo lo resuelven con su palabra.
No quieren detener la caída cuando es tiempo. Los peregrinos van durmiendo o rezando, o viendo la tele o jugando, en su sencillez e ignorancia infantiloide, no reaccionan ante el peligro.
Los conductores finalmente se dan cuenta de que también ellos van a la muerte. Quieren maniobrar pero es demasiado tarde. Toda la gente se despierta horrorizada, aúlla de dolor pero la caída, ya nadie la detiene, es la catástrofe final para todos, la muerte, la destrucción.
El autobús es Michoacán o México, los conductores sabemos quiénes son. ¡Urge despertar! Vamos en caída libre hacia la destrucción, las desgracias son impredecibles. Tal vez sea tiempo de detener la caída cambiando a los conductores, cambiando los partidos. No podemos dormir o ser como niños inconscientes o estar enajenados en diversiones. Hay que actuar todos y con energía.
El arma poderosa es el voto, de todos. Tal vez votando todos podamos impedir que nos impongan a un designado por el poder tenebroso, o elegir a quienes sólo buscan su bien y el de su partido, hacen discursos en los que sólo ellos creen, tal vez .Creen en una realidad virtual política en la que todo es felicidad, riqueza, bienestar para la elite gobernante.
Tal vez podamos terminar con esas gestiones gubernamentales de ficción, con esos programas parciales y coyunturales tan alejados de la realidad de las mayorías pobres. Podemos poner servidores públicos, que ya no hablen sino que realicen obras a favor de los humildes, con el dinero del pueblo.
Graves peligros nos amenazan por los vicios arraigados en la pretendida democracia mexicana:
La imposición del gobernador, que esté designado por fuerzas tenebrosas. Que la elección sea un juego costoso, teatro, burla, sin sentido.
Otro peligro. Cuando el poder se extralimita del orden querido por Dios, se autodiviniza y reclama absoluta sumisión: se convierte entonces en la Bestia del Apocalipsis…., ebria de la sangre de los pobres…” (Compendio de Doctrina social de la Iglesia, n. 382).El poder dictatorial, no precisamente promueve la participación sana y tranquila en las elecciones. Pero la bestia puede ser vencida con la valentía de los ciudadanos acudiendo a las urnas.
Es un peligro no tener memoria histórica de los gobiernos pasados, del saqueo de los recursos públicos, el atraso y la injusticia que dejaron partidos bien conocidos. Si éstos no se hacen responsables de sus hechos y miseria que dejaron, no muestran que quieren corregirse. El evangelio es muy sabio, ahí el Maestro de maestros afirma: “un árbol malo no puede dar frutos buenos… conózcanlos por sus frutos.
Peligro es que le pueblo ignorante, frágil, humilde se meta en el hocico de la bestia que devora trabajo, vida, patrimonio de los humildes. ¿Por qué los hombres, como los pájaros en el hocico del gato, se arrojan al hocico de sus tiranos?
Hay vicios, como enfermedades sociales. Hay sólo dos clases sociales: los privilegiados, vivales que todo arreglan para su bien y los de abajo, dejados, ignorantes, apáticos, infantilizados, los agachados que no se defienden, ingenuos que siguen creyendo en los poderosos y han olvidado golpizas y asesinatos, despojos, que no saben discernir el bien y el mal en sus candidatos, su crueldad, cinismo, dolo y falsedad, su nula a veces calidad moral.
Muchos miembros del pueblo mexicano parecen irresponsables, inmaduros, carentes del sentido del bien común. Los pobres siguen siendo como borregos que se dejan arrastrar, trasquilar, sacrificar. Es un grave obstáculo para votar de manera responsable con criterio y sabiduría.
Los candidatos se presentan como personas campeonas de la buena voluntad, honestidad, transparencia, como santos laicos. Sus discursos son suaves, cariñosos. Hay que tener cuidado porque hay lobos rapaces vestidos con piel de oveja.
El voto es el único medio, que puede hacerse efectivo para hacernos constructores de historia y orientarla hacia el bien, saliendo de la corrupción, injusticia y sufrimiento.
Votar, no podemos perder esa valiosa oportunidad. Decídete, convence a los indecisos. Una votación abrumadora es difícil de manipular, evita muchos problemas de tribunales después de la elección.
Ten la decisión y el arrojo de los grupos subversivos como Junio Negro que se organiza para el saboteo de las elecciones. Convence a los indecisos, oriéntalos para que nos dejen comprar por unas migajas sucias, que no alquilen su credencial de elector.
Tenemos el derecho de cambiar un gobernante y su gabinete, un partido que deja que otros, grupos anarquistas, tomen las decisiones, cede ante el chantaje de la subversión y las conductas criminales, de antiprofesores. Hay que cambiar un gobierno que suspende el examen de profesores y directivos, atentando contra la Constitución, invalidando las tan cacareadas reformas constitucionales.
No te creas de las encuestas, están viciadas, dan resultados falsos, para inducir el voto. Así lo hicieron prestigiadas casas durante meses en la elección de Enrique Peña.
Vota, reacciona, México va a la cola del progreso, bienestar, transparencia. En la aplicación del estado de derecho vamos en el lugar 79 de 109 países.
Vota. Hay que superar los determinismos y la fatalidad, lo inesperado puede llegar. Somos capaces de revertir los resultados, de hacer fallar los pronósticos y darnos un gobierno, diferente, digno. Somos capaces de enderezar el ritmo de Michoacán. En democracia, el Pueblo es el soberano. Todos es posible para quien tiene fe.