De buenas intenciones?
Circulan ya las invitaciones para la ceremonia de firma del Acuerdo de Transparencia y Buen Gobierno con Corresponsabilidad para el Desarrollo Integral de Michoacán, el próximo viernes 30 a las 13:30 horas, en el Asta Bandera Monumental. Los firmantes del Acuerdo serían los candidatos del PAN y PANAL, Luisa María Calderón; del PRD, PT y Convergencia, Silvano Aureoles; y del PRI y PVEM, Fausto Vallejo. Las invitaciones las gira la Fundación Ciudadana para el Desarrollo Integral de Michoacán (Fucidim), organismo que ha promovido este acuerdo que integra alrededor de 85 propuestas de diversos sectores de la sociedad para la integración del programa de gobierno de quien resulte electo gobernador del estado el próximo 13 de noviembre.Hasta aquí la intención de la Fucidim resulta irreprochable. Pero ya no lo es tanto si recordamos que justamente esta fundación está integrada por los empresarios que hace unos meses pretendieron que hubiera un candidato único a la gubernatura, propuesta que fue objeto de rotundo rechazo tanto de los partidos políticos como de la propia sociedad. Tras el rechazo, la Fucidim concentró sus esfuerzos en alcanzar una agenda única, que incluya las demandas de la sociedad civil, de la academia, de las organizaciones del campo, de los indígenas, de los comerciantes, los industriales, los intelectuales, las mujeres, los sindicatos, etc. Para ello organizaron foros de consulta sectoriales, regionales y entrevistas individuales con miembros destacados de diversas profesiones y actividades dentro del estado.Hoy, después de varios meses de trabajo, el resultado de esas consultas se condensa en el Acuerdo de Transparencia y Buen Gobierno con Corresponsabilidad para el Desarrollo Integral de Michoacán, al que están invitando a firmar, y por lo tanto a asumir como propio, a Luisa María, Fausto y Silvano. Lo malo es que nuevamente la Fucidim se vuelve a equivocar: ahora, al invitar como testigo de honor de esa firma al presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. Y aunque ya se aclaró que el presidente no asistirá, sino que enviará a un representante, lo cierto es que ese solo hecho, el de invitar al presidente a un evento de carácter estatal, mete ruido. Y más ruido aún si se considera que una de las firmantes es su propia hermana, la candidata del PAN.Por tanto, era de esperarse que ese hecho fuera aprovechado, como ya ocurrió, por el PRD y el PRI para enfatizar sus críticas por el apoyo de la federación hacia Cocoa y para anunciar que no firmarán el Acuerdo. Habrá que ver si de aquí al viernes hay alguna negociación que permita la firma de este instrumento. Si no es así, estaremos frente a otra buena intención mal instrumentada políticamente.