#YoSoy132 Primera parte
Este movimiento social, en esencia juvenil, de suyo ya es significativo y trascendente para la historia política y reciente de México. Jóvenes universitarios manifestándose públicamente en contra de fenómenos políticos, y articulándose a partir del uso de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) –particularmente las redes sociales Twitter y facebook-, es una realidad que en este país ya no puede ser soslayada por la clase política gobernante y su clase empresarial más poderosa. La semana pasada, viernes y sábado, miles de jóvenes –y algunos adultos-, en varias ciudades de la República mexicana y en el D.F., salieron a las calles para exigir derechos que ellos consideran importantes y trasgredidos; y de hecho estos derechos sí son muy importantes, pues una democracia liberal no puede ignorar las libertades del individuo, y sí por el contrario, debe aprovechar el disenso para nutrirse y fortalecerse como régimen de gobierno.Por un lado, los jóvenes se manifestaron duramente en contra del candidato del PRI-Verde a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto. Me parece que su exigencia debe ser escuchada y respetada: ellos piden, o por lo menos así se percibe, un candidato presidencial alejado de regímenes políticos negativos. Y digo que deben ser escuchadas y respetadas estas exigencias, pues México no puede esperar más. Vivimos una contienda electoral de la cual saldrá electo el próximo Presidente o Presidenta de la Nación, y lo menos que requiere el Estado mexicano, es un jefe o jefa de Estado con aplomo, visión y tesón democrático. Gane quien gane, se debe valorar lo que exigen estos y todos los jóvenes.Por otro lado, los jóvenes universitarios de instituciones públicas y privadas, exigen que los medios de comunicación masiva informen con mayor veracidad –dicen ellos que en particular Televisa y Televisión Azteca. Los jóvenes están exigiendo una cobertura más horizontal, democrática y plural al proceso electoral y a la información y, desde luego, es muy válida y necesaria esta exigencia.Me parece que esta segunda demanda es la de mayor peso para el sistema político mexicano, y parto de una premisa para explicarme: las personas siempre se van y las instituciones perduran, luego entonces, mas allá de quién gane la Presidencia de la República para el periodo 2012-2018, el misil va dirigido para ciertos medios de comunicación y la consigna ya penetró en varios rincones de México: todos los jóvenes que se han manifestado perciben que ciertas empresas informativas son parciales y poco objetivas –si es que la objetividad es posible hablando de personas y en el análisis de fenómenos sociales. En suma, les están exigiendo mayor ética profesional.Por el momento yo me quedaría con el peso de este segundo reclamo. Algunos jóvenes han despertado y eso es magnífico para la democracia mexicana. Ojalá que quien gane la Presidencia y ciertos medios de comunicación –que ya saben quienes son-, consideren seriamente a estos jóvenes que desde luego son más de 132.