Libre Expresión...
Manifestaciones… “Mi libertad se termina donde empieza la de los demás”… Jean Paul Sartre (1905 – 1980). Filósofo y escritor francés. En Michoacán el 2012 se convirtió en el año más conflictivo de la última década en cuanto a manifestaciones, marcha y bloqueos de calles, oficinas y carreteras, según las cifras que emanan de la propia Secretaría del Gobierno estatal.Entre las manifestaciones impulsadas por perredistas para distraer la atención ciudadana abrumada con la gravísima deuda en que los gobiernos perredistas dejaron al estado y las peticiones económicas sindicales y sociales que no encontraron eco ante la falta de liquidez, la suma de las manifestaciones de inconformidad alcanzó las mil 946 el año pasado.Es decir, si consideramos que la mayoría de éstas se presentaron entre lunes y viernes, el promedio de manifestaciones fue de 7.2 diarias.Ahora bien, si incluimos sábados y domingos, los michoacanos tuvimos que enfrentar un promedio diario de 5.3 marchas, bloqueos o plantones, de los cuales la mayoría se realizaron en Morelia.El desglose arroja los siguientes datos:358 tomas de edificios públicos.313 retenciones de vehículos.254 marchas.233 bloqueos en calles.168 reuniones o asambleas.160 casos de retención de personas.153 bloqueos a edificios.101 plantones.087 bloqueos a carreteras.10. 082 mítines.11. 047 paros o suspensiones.12. 042 vehículos quemados y/o destruidos.13. 015 caravanas vehiculares.14. 003 invasiones de tierras. Las manifestaciones en sí mismas ya son conflictivas porque suelen afectar el derecho de terceros al libre tránsito, sin embargo, lo realmente grave es que algunas de ellas han degenerado en actos delictivos sin que hasta el momento se hayan logrado sanciones ejemplares para quienes han abusado de su derecho a la libre manifestación.Ya desde la era Leonel Godoy, recordamos que tras la quema de unidades de parte de integrantes de la CUL, el ex gobernador se limitó a pedir a los ciudadanos que fueran comprensivos con esos jóvenes, “porque como dijo Mario Benedetti los jóvenes son irremediablemente jóvenes”. Eso fue todo lo que hizo Godoy Rangel ante actos delictivos y vandálicos de este grupo de “estudiantes”.En el 2012 las manifestaciones volvieron a degenerar y tanto la CUL como los normalistas quemaron unidades en busca de lograr sus objetivos.La posición gubernamental cambió. En primera instancia 3 de los integrantes de la CUL fueron detenidos y cuando la sociedad pensaba que pagarían su condena en la cárcel, la administración de Fausto Vallejo decidió negociar su libertad a cambio de que moderaran sus manifestaciones. Por el momento, con ese grupo estudiantil parece que han logrado el objetivo, aunque la prueba de fuego llegará con el periodo de inscripciones a la Universidad Michoacana.Sin embargo, los actos vandálicos los repitieron los normalistas. En este momento incluso 49 de ellos enfrentan todavía procesos en libertad bajo fianza y ante la conformación de las denuncias y la dificultad de probar quiénes son los responsables de prender fuego a los camiones, seguramente se mantendrán en libertad pagando alguna sanción económica.El derecho a la libre manifestación es sin lugar a dudas un elemento básico de toda democracia y es justamente ese derecho ciudadano el que ha dificultado a los gobiernos dar respuestas favorables a todos los quejosos.Ya decía el politólogo italiano Norberto Bobbio, que la dificultad mayor de una democracia es poder satisfacer el cúmulo de peticiones ciudadanas que por razones obvias, escasean en las dictaduras. El asunto no es para lamentarse. Evidentemente la democracia es el mejor de los sistemas de gobierno posible y en todo caso la exigencia de la realidad actual es hacer valer el derecho a la libre manifestación, pero también el del libre tránsito y desarrollo del resto de los ciudadanos.Así que ante las complicaciones que se avecinan en este 2013, con el sólo hecho de la anulación en todo el país y deberá ser también en Michoacán de las plazas automáticas y la todavía precaria situación financiera del estado, las manifestaciones seguramente seguirán. Así que:Deberá gobernarse de manera transparente y equitativa para acabar con el “sospechosismo” e inconformidad que generan actualmente la opacidad, el incumplimiento y la inequidad.Deberá redoblar esfuerzos el gobierno estatal en el diálogo con los diversos grupos para tratar de contrarrestar bloqueos, marchas y plantones.Aplicar la ley de manera ejemplar y sin tregua a los grupos que sobrepasen su derecho a manifestarse, violentando la ley.Retomar el diálogo y alcanzar acuerdos en torno a crear una ley que regule las manifestaciones o simplemente aplicar las leyes vigentes en la materia, que parecen suficientes.Y sería excelente que los diversos grupos sociales y sindicales del estado, lleven a cabo sus manifestaciones cuando sea estrictamente necesario. Con mención especial se ubican los profesores democráticos que han abaratado este derecho ciudadano de la libre manifestación.Urge encontrar los equilibrios a este conflicto, antes de que la impaciencia, una urgencia o el hartazgo, dobleguen a un ciudadano y se provoque una situación lamentable.Por lo antes expuesto, el panorama se antoja complicado para este 2013. Sin embargo ya el propio gobernador Fausto Vallejo observa un año más estable en lo financiero, que podría ayudar a evitar algunos cientos de las manifestaciones que se realizaron el año pasado.Ya veremos si hay buenos resultados; por lo pronto, Michoacán se mantiene entre las entidades más conflictivas de la República mexicana, en cuanto a marchas, bloqueos y plantones.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]