Libre Expresión...
“Es inútil toda polémica si no hay esperanza de que resulte provechosa”… Juan Luis Vives (1492 – 1540). Humanista y filósofo español. Indudablemente el Pacto por México es un inicio envidiable de Enrique Peña Nieto como Presidente de México. Ahora bien, para que este propósito sea una realidad, deberá enfrentar cualquier cantidad de obstáculos.Aunque no están todas las fuerzas políticas del país y en el caso del PRD las opiniones están divididas, lo realmente sorprendente es que los partidos “grandes” se hayan puesto de acuerdo, en un asunto que deberá retribuir al país entero.Es común que logren consensos cuando se aumentan sueldos y prestaciones… pero difícilmente cuando deben comportarse como estadistas sin obtener nada a cambio. Es ahí donde es difícil creerles.En la historia del país abundan los ejemplos de pactos que se firman, cuando los “políticos” firmantes saben de antemano que no cumplirán. Apenas en los inicios del sexenio del Vicente Fox, cuando recién había terminado la dictadura blanda, cuando la población estaba harta del PRI, cuando había condiciones para las grandes transformaciones del país… no pasó nada.Abundaron los discursos y a lo más, algunas reuniones por varios estados de la República en busca de consensos para lograr de menos, la Reforma Estructural Hacendaria…No pasó nada, todo quedó en discursos e intentos fallidos. Una vez más había vencido el doble discurso, la clásica búsqueda del poder y la satisfacción de los intereses personales y de grupo.Terminaron los sexenios panistas de Fox y Calderón y las urgentes reformas estructurales siguen durmiendo el sueño de los justos.Alguna vez los españoles, tras la dictadura de 40 años de Francisco Franco, lograron los Pactos de la Moncloa en octubre de 1977 con el apoyo de sectores empresariales y obreros, en aras de darle paso a la transición democrática y estabilizar su economía. Hoy España parece (otra vez) de nuevo necesitada de otro pacto similar al que tuvieron hace ya más de 3 décadas.En México, las condiciones para sumar esfuerzos parecían estar dadas con el arribo de Fox a Los Pinos. La transición en el poder se logró sin sobresaltos y no existieron dudas y resentidos como ahora y hace 6 años. Pero no se pudo.Esta vez, el propio Ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto destacó que el acuerdo no se daba en torno a una emergencia, sino de la voluntad de cambiar al país, en el sentido de cambiarlo para hacerlo mejor.Ahora resta que las demás fuerzas políticas, empresariales y sociales del país, también hagan suyo el Pacto por México. De entrada parece que no habrá problema en ello… es mejor tener una esperanza que nada. El que seguro dirá en definitiva no, es Andrés Manuel López Obrador y algunos de sus seguidores… después de todo, de sumarse, perderían su clásico discurso.En fin, a fuerza de no ser pesimista, habrá que darles el beneficio de la duda a todos estos personajes que ya firmaron el Pacto por México y donde dicen que actuarán para lograr:Una sociedad de derechos.Fomentar el crecimiento económico, el empleo y la competitividad.Seguridad y justicia.Transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción.Perfeccionar las condiciones para la gobernabilidad democrática.Evidentemente son retos superiores, donde cada uno de los firmantes y muy en especial el Presidente Peña Nieto, tendrán que ser congruentes con su discurso y su firma. De lo contrario, lo que hasta ahora se califica como un buen paso, se convertirá en otro elemento más en el hartazgo de la población mexicana que cada día ve más desigual el reparto de la riqueza y la aplicación de la justicia.Que cada día confirma la nimia transparencia gubernamental y la casi nula rendición de cuentas. En fin, dejemos la tenue llama de la esperanza expectante y propositiva; demos una oportunidad a todos estos políticos, cotidianamente mentirosos y sin visos de estadistas. Dejemos esa oportunidad vigente en aras de que ahora sí, México pueda ser un lugar mejor. Ojalá.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]