Libre Expresión...
“Las oportunidades son como los amaneceres, si uno espera demasiado, se los pierde”… William George Ward (1812 – 1882). Escritor y teólogo inglés. No hay fecha que no se cumpla. El próximo sábado 1 de diciembre llegará una vez más el Partido Revolucionario Institucional a Los Pinos. El mismo instituto político que se mantuvo por 70 años en el poder, gracias a diversas argucias que incluyeron las caídas del sistema electoral.Es el mismo partido que durante 70 años utilizó el dedazo para elegir al que sería el próximo Ejecutivo federal. Es el mismo que lideraba al país cuando se generó el magnicidio que acabó con la vida de Luis Donaldo Colosio.Se trata del regreso del PRI corporativista, el que generó un desencanto y hartazgo tal entre los mexicanos, que tuvo que hacer una pausa obligada en su estancia en Los Pinos, para dar paso a Vicente Fox, más que al PAN.Fueron 2 sexenios donde los azules no supieron aprovechar la circunstancia y terminaron entregando el poder, otra vez a los tricolores.Esta vez un órgano ciudadano y más confiable que aquellos años de Manuel Bartlet en Gobernación, tienen de regreso a los priistas, a esos que juran que no son los mismo de antaño, que han cambiado, que harán mejor gobierno y que han aprendido la lección. Sin embargo, con alguna variante, su candidato y actual Presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, prácticamente no tuvo competidor al interior del PRI.Total, ya ganó. Pese a todo. El análisis de los porqués y cómos son muy diversos… Desde una población que no encontró mejor oferta en otros partidos y candidatos, hasta la gracia de haber contado con el voto de los jóvenes, los que acaban de tener credencial de elector y que no vivieron en carne propia los años de la dictadura blanda.Pero eso ya es historia. Ahora lo realmente importante es lo que viene. Seguramente Peña Nieto llegará a Los Pinos en medio de manifestaciones de inconformidad de sus oponentes. No podrá decir su mensaje a la nación desde el Recinto Legislativo, encontrará un país con serias dificultades en seguridad y en economía. Un país convulsionado por las manifestaciones sociales, con gobiernos estatales y municipales endeudados y abrumados por el crimen organizado, que se ha logrado imponer como un gobierno alternativo que cobra impuestos a su manera.La expectativa es enorme, a grado tal que México le está dando una segunda oportunidad a los tricolores. Pero tampoco hay mucho tiempo. El Presidente electo y su equipo tendrán que dar resultados a marchas forzadas. Ya dio algunas muestras al anunciar ajustes en la estructura del gabinete, pero esos ajustes, o el reformar leyes o los discursos apasionados… no son suficientes.La realidad actual del país exige resultado en el corto plazo, así que ya veremos si Peña Nieto es efectivamente más que una imagen de telenovela, ya veremos si el nuevo PRI es efectivamente nuevo y sin resabios de su pasado, ya veremos si los tricolores en el poder son capaces de olvidar sus intereses personales y de grupo para pensar primero en toda la sociedad entera.Por lo pronto, se llegó el tiempo. El próximo sábado primero de diciembre, Felipe Calderón Hinojosa habrá dicho adiós a la máxima magistratura del país y Los Pinos tendrán de regreso a sus primeros inquilinos.Con la esperanza de que haya una próxima vez… me despido, [email protected]