Perfiles
Escribí estas líneas antes de que el PRI cerrara su campaña anunciada para el domingo por la tarde esta cabecera del Distrito 01. Por lo tanto no señalo cifras de a cuantos logró movilizar el candidato tricolor a la diputación federal, Rodimiro Barrera. Creo además que en esos eventos las cifras sobran y que los números verdaderos serán los que arrojen el conteo de las urnas el día de la elección. Sin embargo, quiero ser sincero conmigo mismo al apuntar los más probables ganadores del proceso en lo que corresponde al entorno. En mi apreciación se impondrán los candidatos del PRI tanto a la presidencia de la República, como a la senaduría y la diputación. ¿Porqué? Porque el PRD entregó sus estructuras al Movimiento Ciudadano de López Obrador pese a que, por lo menos en esta región, MC nunca tuvo fuerza ni siquiera militantes. Digamos que el sol azteca puso los candidatos, pero estos navegaron solos y peor aún, siempre a la defensiva de un fuego “amigo” lanzado por los que suponían aliados. Aún está fresco el intento de cambiar al suplente del candidato operado desde las más altas esferas del perredismo. Aún están frescos también los arrebatos internos contra los candidatos en la visita de Obrador que resultó ser la peor justamente donde esperaban sería la recepción más concurrida. No creo equivocarme al decir que los candidatos del PRD a la diputación federal, Abel Salazar y José Manuel Barragán, le han puesto ganas, esfuerzos y desde luego recursos. Pero les faltó estrategias, les faltaron apoyos y tuvieron que navegar solos en aguas revueltas. No afirmo que han sido derrotados, insisto, la última palabra la tienen los ciudadanos el próximo domingo. Me atengo solamente a lo que a la vista se aprecia y de ahí mi punto de vista. De los tantos grupos en que se divide el PRD local, ninguno se puso al frente de los candidatos. Nunca hicieron un solo evento para por lo menos figurar estar del lado de los abanderados. Culpas fueron de un lado a otro y tiempo les hizo falta para justificaciones. Sin embargo hay algo más que los candidatos, y me refiero a todos y de todos los partidos, tuvieron un comportamiento de respeto, no hubo en las campañas los conocidos ataques, las descalificaciones ni las acusaciones de uno y de otro lado. Cada uno hizo campaña con sus propuestas aunque por lo menos los del PRI y del PRD se “colgaron” más de los aspirantes a “la grande” que de las suyas. No es para nada un error de los candidatos. Se entiende como una estrategia “combinada” para jalar los votos “en línea”, es decir, que promovieron la conveniencia de que los votantes lo hagan tres veces por las mismas siglas. Sin embargo, los tiempos se agotan y después del miércoles nadie está autorizado para hacer labor de convencimiento. Lo que resta al domingo solo podrán dedicarlo a preparar la defensa del voto, la estrategia y los gastos para movilizar a los no tan convencidos. Creo también que bien vale la pena exhortar a los electores a que voten sin presiones, que no sean sujetos de chantajes ni de engaños fáciles. Que la votación se desarrollo en paz y que al final de la jornada, más allá de quien gane y quienes pierdan, los votantes puedan también sentirse satisfechos por su ejemplar comportamiento. Creo que sería este el mejor final de una campaña pesada de publicidad televisiva sobre todo. Resumiendo: no hay ganadores definidos, pero sí en las escalas de probables aunque las opiniones se repartan, el mejor ejemplo de la democracia. HASTA LA VISTA.