Perfiles
CHAMAQUIADOS. Ignoro los resultados de la votación de ayer en el PRD. Supongo se impuso la planilla 152 encabezada por Aracely Mata y Edgar Castro. La fórmula 4 de Martín Torres y Baldomero Álvarez abandonaron el proceso casi una hora después de iniciada la votación. Denunciaron fueron víctimas de artimañas, amenazas y presiones de quienes respaldaban a la planilla 152, pero reconocen que ya estaba previsto. Algunas acciones cometidas por seguidores de las dos partes dejan a las dos planillas en el papel de víctimas. Mientras las quejas contra la planilla “oficial” amenazo y empujaba votos “ilegales”, seguidores de la planilla 4 arremetían groseramente contra sus oponentes en la plaza de Las Guacamayas. Justamente en ese simbólico lugar de votos perredistas, fue detenida por uniformados municipales la ex funcionaria porteña, Marina Castrejón, apenas hace dos meses incondicional a grito abierto a favor del alcalde Arquímides Oseguera. Cuentan que la hoy simpatizante de la planilla 4 se enfrasco en alegatos públicos con un hermano del alcalde y que al final se impuso el poder público metiendo a la cárcel por dos horas a Marina Castrejón. Lo que antes se le criticaba al alcalde por tener en su equipo a la ex funcionaria, lo padecen hoy los que la arropan. Pero vayamos sobre las anomalías denunciadas en la elección dominguera: sin restarle crédito a las denuncias dichas, los inconformes no presentaron hasta ayer a la prensa pruebas contundentes de sus afirmaciones, salvo su convencimiento de los abusos cometidos en su contra. Ni una foto, ni un video que demostrara sus reclamos, aunque desde luego, eso no quiere decir que no tengan razón. Sin embargo, en lo particular diría que la planilla 4 terminaron siendo víctimas de sí mismos, sea por su “inocencia”, por su credibilidad en la transparencia en la elección o porque se “chamaquearon a sí mismos”. Demandaron firmas y sellos sobre las boletas, lo que en varias urnas no les aceptaron sus oponentes. ¿Violación al reglamento de la elección? Puede que sí, pero eso no demuestra fraude. ¿Razuramiento del padrón? Ya lo sabían porque desde antes lo habían advertido y lo aceptaron, pero además, la medida afectó a simpatizantes de ambos bandos. ¿Cómo explican de parte del equipo de Torres Causor que funcionarios municipales rescataran a la fuerza una urna y la papelería de sus oficinas de campaña? ¿Por qué el aún presidente del Consejo Municipal del PRD se tomó la atribución de “resguardar en ese lugar la urna y papelería que debía operar frente al 82 de Infantería? José Luís Garnica pecó de ingenuo haber cometido tal barbaridad sin medir las consecuencias, así haya actuado con toda la inocencia, como argumenta. En ese solo hecho, auto confesado en conferencia por el propio Garnica, pone en serios aprietos los razonamientos que defiende el aspirante a la dirigencia perredista. Cuentan también que en el curso de la dominguera votación hubo agresiones físicas y que en La Mira se registró un enfrentamiento a golpes entre la ex titular del Registro Civil de esa tenencia y la regidora Sonia Ramírez Lombera y que la edil sacó la peor parte en el zipi zape. La ex funcionaria estatal estaba de parte de la planilla 4 mientras que la regidora defendía a la 152. Barbaridad por las dos partes. Con el respeto merecido, los militantes del sol azteca ayer dieron una muestra de siguen en el ánimo y defensa por las siglas, pero quienes los comandan siguen empeñados a imponerse y descalificarse haciendo uso de las mismas prácticas. Ingenuos chamaqueos que ni a unos ni a otros le arriman bonos, al contrario, debilitan al organismo que dicen defender. La elección de ayer fue justamente en un domingo siete. Vaya coincidencia. HASTA LA VISTA