Perfiles
¿HABRÁ HUELGA EN PALACIO? Este miércoles deciden los trabajadores sindicalizados si aceptan lo que ofrece la administración en mejora salarial y prestaciones. No pretendo alagar al alcalde ni a sus funcionarios, tampoco reprobar la eventual huelga por los trabajadores. En principio la huelga es un derecho “sagrado”, pero esa herramienta debe ser utilizada en el extremo de las relaciones laborales. Mi apreciación es que la oferta del 5 por ciento es arriba de lo que se tenía previsto, sobre todo, en la circunstancia económica del actual gobierno. Es decir, con ese porcentaje están arriba de lo alcanzado por otros gremios del estado. Desde luego que la oferta del gobierno local no es proporcional siquiera a las pretensiones planteadas en el pliego petitorio, pero es necesario que dirigentes y agremiados reflexionen sobre el paso a seguir: en global, el ofrecimiento estará en el orden del 6.5 o poco más, y en números, tiene que arrojar un total anual que debe cubrir la administración en turno. Dicen que la cifra ronda sobre los 107 millones de pesos el costo anual del Contrato Colectivo. Claro, el monto se diversifica o se divide entre cada una de las prestaciones porque estarán de acuerdo en que cada renglón tiene un costo y que todo, tiene que salir del presupuesto. Es decir, que para el caso no hay subsidios de otros niveles de gobierno. De lo que se trata es crear conciencia de que lo inconveniente de un paro de labores, sobre todo, cuando los mismos dirigentes sindicales están convencidos de que aún en caso de una huelga, el único sacrificio será de los trabajadores y de los ciudadanos al privarlos de los servicios básicos. Pero hay algo más de fondo en lo que deben pensar los sindicalizados: en que no solo ellos laboran para la administración municipal. En números serán igual los empleados a los sindicalizados y los primeros siempre están en desventaja por no pertenecer al sindicato. Es decir, la situación de los empleados es más frágil en todos los sentidos y la mejor prueba es que les adeudan aguinaldos y fondos de ahorro de dos años consecutivos, que si bien no es culpa del sindicato, para el caso los empleados no pueden defenderse con la amenaza de una huelga. Y no es cosa de chantaje o de hacer drama en este asunto. Se trata de que los sindicalizados dejen los espacios para que los empleados puedan conseguir una mejora salarial que a decir del alcalde, lo tiene considerado para los administrativos en caso de no haber huelga. Esa fue su respuesta ayer a entrevista por quien esto escribe y eso da pauta para reclamarle cumpla su palabra, insisto en conceder el mismo aumento salarial al personal no sindicalizado. Pero tampoco esto es la razón principal por la que los sindicalizados deben reflexionar sobre la conveniencia de no huelga, lo fundamental son dos cosas en concreto: que estén convencidos que la oferta es equilibrada en lo económico, y que en caso de una huelga, quizás por ese medio de fuerza logren la promesa en algunas prestaciones, pero después estarán haciendo paros o emplazamientos por los incumplimientos de la autoridad, y bien lo saben porque lo han vivido. Así de sencillo y así de responsable debe ser el resultado de la asamblea de este miércoles. HASTA LA VISTA