Perfiles
DESBANDADA. Ya lo habíamos advertido en este espacio y no una, sino varias veces. Que el desorden en la administración municipal ocasionaría más temprano que tarde una desbandada de funcionarios allegados al alcalde. Pues bien, esta semana está por hacerse realidad. De no ocurrir un milagro, mínimo dos cercanos colaboradores del presidente municipal le habrán de renunciar y sólo será el principio de otros más que están evaluando abandonar el barco. El asunto se puede convertir de “vida o muerte” para la administración perredista si los ahora posibles renunciantes se atreven a exponer en público los motivos que los orillan a bajarse de la endeble embarcación. Al tiempo. IRRITACIÓN INTERNA. Existe una irritación total entre funcionarios de todos los niveles en el gobierno local y peor están los ánimos del personal administrativo y razón les sobra. Y es que no han recibido su aguinaldo ni su fondo de ahorro, esto último descontado de sus ingresos, más lo que debe aportar la administración en ese renglón. Con toda razón acusan que una cosa es que el gobierno no tenga dineros para aportar su parte, pero otra más grave es haberse gastado lo que aportaron los pocos más de mil empleados y funcionarios, incluidos los miembros del cabildo. Y agregue usted que no les han pagado la primera quincena de este mes. No es broma ni exageración que varias de las secretarias rompen en llanto abierto porque no reciben el pago quincenal y porque vieron abortados sus compromisos para fin de año que las más de las veces consisten en pagar deudas contraídas. También es cierto que al llegar la quincena y no haber pago tienen que conseguir dinero a rédito y el caso es que ahora ni los prestamistas quieren aumentar montos porque no hay seguridad en la recuperación. Así de grave y complicado está la situación en la comuna mientras que el alcalde les insiste en pedir “solidaridad” en el desempeño de sus actividades. Por cuanto a las renuncias en puerta, hasta el mismo alcalde estará sorprendido de quienes le arrojarán la toalla, insisto, solo un milagro podría evitar las bajas que no por ello serán voluntarias, más bien son forzadas por el desánimo al no compartir el rumbo que lleva la debilitada embarcación. RECLAMOS. El fin de semana reapareció en el palacio Román Tafolla Torres, ex tesorero municipal en el gobierno priísta de Gustavo Torres Camacho. De inmediato recibió fuertes reclamos por el desempeño de la regidora tricolor, Alicia Santos, a quien puso en la planilla del PRI el ex tesorero Tafolla. Pues resulta que esta mujer también tiene larga cola que le pisen porque siguió los mismos pasos que el ahora cuestionado edil panista, Armando Buen Rostro, a quien le descubrieron que cobra sueldo de 17 “aviadores” de los cuales puso nombre y apellidos y estos ni cuenta que se daban y ahora se esconde de quienes lo buscan para reclamarle. Hay panistas que le están demandando a la dirigencia estatal investigue y en su caso haga renunciar a Buenrostro. Pues bien, afirman que en el caso de la regidora priísta también tiene a 17 recomendados en la nómina municipal con la diferencia de que estos si trabajan y reciben el sueldo de manos de la edil, pero con el descuento de cien pesos por semana disque a manera de “cooperación para comprar medicamentos que serán donados a enfermos sin recursos”, le detallaron los inconformes a Román Tafolla. El ex funcionario les aclaró que “nada puedo hacer porque la señora Alicia desde el mismo día que asumió la regiduría me dio la espalda”. Y aún hay más sobre estos actos de corrupción y nepotismo. Cuentan que en la misma situación están otros ediles del PRI y les ponen nombres, Daniel Barragán y Leopoldo Farías. Del cuarto regidor tricolor, Ismael Plancarte, no dudan que esté en la misma tranza pero lo señalan peor: “a este ni las moscas se le arriman y eso que se apunta para ser candidato a la alcaldía”, refieren los enojados priístas. La sospecha surge también sobre los ediles perredistas tomando en cuenta que sí a los de “oposición” les abrieron las puertas para el agandalle de la nómina, los “de casa” estarían mejor favorecidos. Sobre de esto, se juzga que no es tan peor el que los regidores tengan espacios para colocar a sus allegados y mejor aún si estos efectivamente trabajan. La corrupción consiste en los casos en los que regidores se embolsan sueldos por trabajadores “ficticios” y en los casos en los que les quitan porcentaje a los “efectivos”, como se afirma contra el panista y contra los ediles priístas, que de probarse, aunque no dejan fácil huella, estarían cometiendo delitos de corrupción, abuso del cargo y extorción. MUJER DE METAS. La diputada local Silvia Estrada, se ratifica como mujer de metas y hasta ahora las ve cumplidas en su carrera política. En la administración municipal ya fue subtesorera, Secretaria Municipal, ahora diputada, sub-coordinadora de la fracción de su partido y ahora se encumbra como cabeza principal de la Junta de Coordinación Política del Congreso, que nos poca cosa aunque tampoco son menos las zanjas sorteadas, que para el caso, le arroman méritos. ¿Qué sigue? En el futuro inmediato tiene dos opciones y ambas están en su agenda: buscar la presidencia municipal de este puerto o bien, la diputación federal que les arrebató el PRI en la contienda pasada. La primera depende del curso y final que tenga el actual gobierno porteño. La diputada Estrada tiene claro que gobierno y partido están “en el piso” en este puerto, y eso le haría imposible o demasiado costoso disputarle al PRI la alcaldía. Por difícil que parezca, estaría más fácil rescatar la diputación federal. Dos razones tiene la legisladora para dibujar ese panorama: Una, que el actual diputado del PRI está desalentando a las bases priístas con sus ambiciones de convertirse en candidato a Senador y lo más grave, rebasando por “la libre” a las corrientes y proyectos de su partido. Al tiempo y veremos como aciertos estos pronósticos. HASTA LA VISTA