Perfiles
DAR EL BRINCO. El actual gobierno municipal está obligado a diseñar y planificar lo que pretenda realizar el año entrante, que será su segundo de la administración. Pero no solo eso ocupará la autoridad para regenerar confianza y la credibilidad pérdidas en el primer año. Habrá de requerir blindarse así mismo lo que proyecte asumiendo compromisos concretos con los sectores más representativos. Por lo que ya vimos y por lo que debemos esperar para el 2013, seguirá latente la falta de recursos. Eso nos dice que los compromisos de campaña han quedado prácticamente en el olvido. Me refiero a las obras sociales que los candidatos ofertan en campaña en todas las reuniones en la que buscan votos, ya sea en las colonias, comunidades y la periferia urbana. ¿A qué me refiero entonces? A que el alcalde y su órgano de gobierno debe ponerle un sello de trabajo a la administración. Tomemos de base lo que se propuso el gobierno anterior que presidió Mariano Ortega: cambiar la imagen de la ciudad y la limpieza de sus calles y avenidas. Vale decir que ambas se han venido a menos en la administración actual y sin regateos el alcalde y sus funcionarios están obligados a rescatarlas y hasta mejorarlas. Retomar esto no será “nuevas obras”, porque mantenerlas es ya su obligación. Como siempre, habrá muchas ideas, muchas opiniones que al respecto se puedan aportar y al final nuca habrá unanimidad en las sugerencias de lo que se debe hacer. Pasado el Primer Informe, con los resultados que ya todo mundo conoce, el alcalde tiene la oportunidad de recomponer su gobierno y para ello debe aprovechar al máximo su segundo año de un periodo de tres años, siete meses y quince días. Si se empeña en seguir la misma dinámica y con el mismo equipo de este 2012, el alcalde habrá desperdiciado la oportunidad que buscó y ganó a costa de una cuestionada lucha política en su partido. Pero no solo eso, si no hay un cambio de rumbo, el alcalde le estará dando el tiro de gracia al PRD cerrándole los caminos visibles para repetir en el poder en el periodo siguiente. Decía que a estas alturas ya están fuera de agenda los compromisos de campaña, esos que prometían pavimentaciones, drenajes, más seguridad, etcétera, etcétera. El reto es hacer una reflexión sobre el crecimiento industrial del puerto como polo desarrollador de inversiones en el corto, mediano y largo plazo. Ahí está el punto de partida y el punto de aterrizaje. Mucho se dice, y lo decimos en los medios de prensa, el gran rezago que tiene la ciudad frente al crecimiento del puerto. Cierto que existe una gran desigualdad, una abismal diferencia en inversiones y desarrollo. Pero también es cierto que son proyectos diametralmente distintos en origen y propósitos. Es decir, en el puerto son inversiones con el propósito de multiplicar ganancias de los inversionistas. De lo social poco los importa, no es su interés ni figura entre sus prioridades. En ese “desaire” está la respuesta. Al quienes corresponde velar por la sociedad y por el estado del municipio es a las autoridades que para eso se ofrecieron y para eso buscaron el poder. Toca entonces a la autoridad fajarse los pantalones y lograr por cualquier medio comprometer a los inversionistas a ser solidarios con la sociedad vía pago de impuestos o bien con obras materiales. Pero en cualquier caso la autoridad debe tener proyectos, debe saber involucrar a propios y extraños en lo que pretende realizar. Se me ocurren cuatro puntos a manera de ejemplo: 1.- Modernizar las zonas de servicio al público, mercados municipales y particulares podría ser. Los que se tienen están igual y hasta peor de cuando se construyeron hará más de 40 años. 2.- Modernizar las áreas recreativas, plazas públicas y zonas jardinadas. 3.- la construcción de un Teatro o Centro de Convenciones que vaya más allá de lo que ahora se requiere. Y 4.- Rescatar el Parque Erandeni en su derredor dejando al centro la parte alta para un mirador-comercial dentro de los límites del respeto al “pulmón” ambiental que esa parte representa para la comunidad. Y me atrevo a pensar que todo o parte de lo apuntado no requiere de las finanzas públicas, que apenas y alcanzarán para los servicios ordinarios en las colonias y comunidades. Si para este segundo año el alcalde y todo su gobierno carece de metas concretas, pueden dar por perdida su estancia en este gobierno. Pero si se ponen de acuerdo en la misma sintonía, seguro que tendrán el respaldo social y político de todos los sectores porque sencillamente nadie ni las autoridades de mayor rango podrán negarse a brindarles el respaldo. HASTA LA VISTA