Perfiles
INFORME CON MALA LECHE. Yo no sé si el alcalde tendrá poco, mucho o nada que dar a conocer en su Primer Informe de actividades. Pero más allá del contenido, es un acto obligado por la ley y solo con eso, merece toda responsabilidad y seriedad de quienes integran el órgano de gobierno sin importar su origen partidista o de grupos políticos. ¿Por qué digo esto? Porque parece una postura irresponsable y de “mala leche” la designación de los que habrán de “dar respuesta” al informe que el día dos de diciembre rendirá el alcalde perredista. Se trata de un evento oficial de todas a todas y las cuentas que rinda el presidente serán aceptadas o cuestionadas, pero eso pasa a formar parte de otro costal. Es decir, podré yo no estar de acuerdo con el contenido del informe, pero ni todos los ciudadanos que pensemos igual podremos cambiar el resultado. No se entiende entonces porque los adversarios políticos del alcalde, me refiero a los que son parte del mismo barco en la administración, pretenden caricaturizar su propia posición ante la sociedad. De acuerdo al historial oficial, los regidores que “responden” al alcalde lo hacen en función de su antecedente político. Me explico: debe ser el “Primer Regidor” de cada fracción partidista a los que corresponde subir a tribuna. Por el PRD le tocaría a Felipe Martínez López, por el PRI a Daniel Barragán y en el caso del PAN no hay otro más que el único regidor que tiene. Tampoco es obligado que un edil de cada partido haga uso de la voz. Pero sí así lo determinan, toca entonces al que imaginariamente representa mayor representación partidista. Sin embargo en este caso cambiaron las cosas. Acordaron todo al revés. Por el PRD será la regidora María Ríos, por el PRI Ismael Plancarte y por el PAN el único edil que tiene en el órgano de gobierno. En el orden que llegaron, María Ríos es la última regidora del sol azteca y por igual Ismael Plancarte en el PRI. Designarlos para intervenir en el evento no es obra de la casualidad. Cuentan que el alcalde se opuso a que fuera Felipe Martínez por el PRD y también se opuso a que por el PRI fuera Daniel Barragán los que intervinieran. Resulta entonces que los que tanto critican al alcalde terminan sometidos a sus pies y eso que en este caso en particular, nada tendría que ver el presidente. Es así que los adversarios del presidente proponen y designan a la señora María Ríos para que en nombre de los ediles perredistas responda al informe. Con todo el respeto, la regidora Ríos es la más limitada no solo para hablar en público, sino para fijar una postura oficial ante un hecho que debe merecer respeto por muy solemne que sea. Quienes la designaron, lo hicieron de mala leche pretendiendo exhibir a la regidora y de paso al alcalde. Creo que se exhiben tirios y troyanos. El alcalde pretendía que le respondiera el regidor Toledo, por el PRD. Se lo desecharon sus adversarios. En el caso de los ediles del PRI, Plancarte tiene la etiqueta bien ganada de ser incondicional del alcalde, pero no solo eso. Hay priístas que señalan a este regidor como el más frívolo de los cuatro que tiene el tricolor. Después del informe sabremos de las encontradas posiciones del síndico y regidores que nadan contracorriente. Resulta entonces inentendible, inexplicable de todas a todas que estos entreguen los espacios a su archi adversario sin defensa alguna de sus posiciones. Más allá de cifras y de pocos resultados, los inquilinos del palacio debieran reflexionar sobre su conducta individual y colectiva durante el primer de gobierno. La sociedad no distingue entre buenos y malos, entre arquimidistas o barreristas. Los ciudadanos miden al gobierno por sus resultados, lo aprueban o lo reprueban, pero a todos por igual. Los pleitos internos siempre tendrán su origen en tendencias de grupos o partidos, pero no dejan de ser internos. Los que se dicen adversarios del alcalde no son diferentes con los que tienen la etiqueta de “incondicionales” del presidente. En el fondo no basta ser “contreras”. Para ser diferentes y para ser mejores que “los otros” no basta con decirlo, habrá que demostrarlo en su papel y quehacer diario. Él hubiera no existe, pero sí valen las comparaciones. ¿La administración estaría mejor si Manuel Barreras fuera el alcalde? La respuesta la da el propio Barreras en su desempeño como síndico. Una profunda reflexión debe llevar a unos y otros a determinar que el segundo año de esta administración no debe y no puede ser igual. El municipio y su gente no merecen tener un gobierno confrontado, dividido y auto desgastado. La sociedad ha sido demasiado tolerante y pasiva con sus autoridades. Si persisten en el mismo rumbo estarán provocando reproches y exigencias públicas y una vez que ocurra la primera no habrá manera de pararlas. DISCRETA. Luego de las elecciones internas para consejeros en el PRD, la diputada Silvia Estrada se ha mostrado muy discreta. Extraoficialmente se sabe que la legisladora fue electa consejera con amplio margen respecto a sus competidores. En ese proceso la diputada jugó con el equipo de Silvano Aureoles, en tanto que el alcalde, su anterior aliado, siguió al lado del ex gobernador Leonel Godoy, comandante del Moduc. Pareciera que entre el alcalde y la legisladora se profundizaron las diferencias. Este deterioro vendría a perjudicar más al alcalde que a la diputada que tiene firme el proyecto de convertirse en presidenta porteña. Si tal distanciamiento existe, sería la confirmación del proyecto político de la legisladora. HASTA LA VISTA