Perfiles
DISCURSOS. Inicio esta columna preguntando quién diablos escribe los discursos al alcalde porteño. Concretamente: ¿Quién le habrá escrito el que leyó ante y para el gobernador Fausto Vallejo en el arranque de la guardería en Las Guacamayas el pasado viernes? ¿Antes de leerlo lo estudió el presidente municipal? Las opiniones que al respecto se escucharon después son en reproche a lo que asumió el alcalde ante el gobernador priísta. Y es que se dice que el alcalde confundió el lugar, el momento y los términos que utilizó en su discurso escrito. En el asunto de la guardería hizo el alcalde una mezcla de agradecimientos y aunque resalta y reconoce el respaldo del gobernador, a la presidenta del DIF municipal, es decir, a su señora esposa, le lanza cañonazos de flores “por su sensibilidad y perseverancia en la gestión de la obra”. Y no es cosa de poner en duda o pasar por alto a quienes intervinieron como gestores o donadores como es el caso de los dirigentes ejidales, pero ese papel le correspondía al que concede, es decir, al gobernador, porque escucharlo de sí mismo era auto vanagloriarse. Pero con todo lo que se dijo de la guardería es poca cosa con lo que vino después y que quizás no figuraba en el guión oficial escrito. Me refiero al reclamo público del alcalde “dejar de lado linchamientos y la inequidad que está a la orden del día en la forma en que se distribuyen los recursos a los municipios y la pesada deuda que le aqueja desde el inicio de su administración”. Le pidió a la vez que “siga el ejemplo de gobernadores anteriores para apoyar con recursos al municipio para saldar compromisos de fin de año”. La respuesta del gobernador fue política, pero inmediata y tajante. “Arquímides, sí hay que hablar de deuda pues hay que hablar de deuda y al final será ponerle una raya más al tigre”. El raspón fue directo al anterior gobierno de Leonel Godoy, padrino y jefe político del presidente municipal. “No me ayudes compadre”, habrá sido el gesto del ex mandatario perredista para con su ahijado. Y es que si alguien sabe de batallar con deudas heredadas y compromisos de otros, nadie sabrá mejor que el priísta Fausto Vallejo. El alcalde debe aprender el lenguaje de los políticos cuando trate asuntos políticos entre políticos. No parece lo más adecuado en público lanzar una pedrada y extender la mano pidiendo apoyos. Los políticos en privado se dicen de todo y se dan con todo pero frente al público se dan la mano y se abrazan precisamente para mostrarse tolerantes, inteligentes y capaces de convivencias aguantado el rechinar de sus tripas. Otra cosa totalmente distinta fue la posterior intervención del alcalde el mismo día y ante el gobernador en la colocación de la primera piedra de la TEC II en la que el alcalde logró codearse con empresarios de talla internacional. Ahí sí que se ganó el aplauso porque fue preciso y conciso en sus cuantas palabras. Y vaya que no fueron pocos los que esperaban que el alcalde cometiera otra “pifia” como la de horas antes en el evento de Las Guacamayas. Incluso, que diferencia con la versión oficial de que el alcalde habría dicho “en corto”, a los empresarios y al propio gobernador de que era necesario que las inversiones en el puerto se reflejen en apoyos para las autoridades locales y la sociedad. Por supuesto que ese reclamo merece total respaldo social para el alcalde, no solo por lo que dijo, sino por la forma en que lo dijo. Señor presidente, en su investidura está recargada y depositada una alta responsabilidad ciudadana, y sin duda, lo que haga y el cómo lo haga, lo que diga y el cómo lo diga, tendrá mucho que ver en las respuestas que reciba. DISCRETOS. Cuentan que el sábado el grupo de regidores y el síndico que no comulgan con la política del alcalde sostuvieron un encuentro privado y en el que desmenuzaron la situación actual del ayuntamiento. Aunque no hay versión concreta de los acuerdos tomados, se desprende que esta semana será crucial y definitiva para asignarle el rumbo que tomará la autoridad porteña. Cuentan que a los seis ediles, cuatro del PRD y dos del PRI, más el síndico también del sol azteca, están más que convencidos de que “o nos arreglamos o nos arreglan”. HASTA LA VISTA