Perfiles
TSUNAMI EN EL PALACIO.. De varias formas y en diversos medios se vino advirtiendo que las cosas no marchaban bien al interior del gobierno municipal. Nadie hizo caso y hoy se tiene un problema mayor y no se ve quien y como pueda repararlo. La racha de errores viene desde el inicio o quizás de más antes de tomar formal posesión el gobierno actual. Desde antes no se buscaron las condiciones para un traspaso de poder ordenado y con la buena intención de aprovechar experiencias, logros y evitar errores pasados. Vino luego la integración del gabinete y otra vez las advertencias públicas y nada se atendió. Los integrantes del cabildo, la mayoría novatos, inexpertos en todo y sin autoridad política ante nadie, fueron fáciles víctimas para aprobar a funcionarios que al igual que algunos de los ediles, carecían de trayectoria administrativa e ignoraban los interiores de lo que serían sus nuevos cargos. Ahí están las consecuencias y lo peor, siguen sin medirse los riesgos y siguen los errores por igual. Alguna vez apunté en este espacio que el actual alcalde tiene por costumbre lograr lo que se propone, pero no a base de proyectos ni consensos, y eso tarde que temprano le arrojaría malos resultados. Parece que esos malos resultados están saliendo a flote y el alcalde y los suyos siguen sin reconocerlo. Me refiero a las graves acusaciones que el sábado hicieron siete miembros del cabildo, de estos cinco son emanados del PRD y dos vienen del PRI: el síndico Manuel Barreras y los regidores Filiberto Castañeda, Felipe Martínez, Laura Carmona y Nereida Castañeda, estos del sol azteca, y los priístas Daniel Barragán y Leopoldo Farías. Desnudan supuestas desviaciones de recursos y retan a que sus dichos sean investigados por los diputados locales y por las Auditorías del estado y de la Federación. Es decir, no es una denuncia política y no están de por medio molestias partidistas, son señalamientos delicados en los que se acusa de malos manejos a los recursos públicos. Sin embargo, el alcalde tiene de su lado a seis miembros del órgano de gobierno, tres regidores del PRD, dos del PRI y al único que tiene el PAN. A tres de estos les señalan compromisos en concreto para favorecer al alcalde con sus votos al interior del cabildo. Sostienen que a la regidora Alicia Santos, del PRI, recibió en préstamo 75 mil pesos, a la regidora del PRD, María Ríos le habrían prestado 70 mil y 50 mil al edil panista, Armando Buenrostro. ¿Serán ciertos estos arreglos por conveniencias personales? Los denunciantes afirman que tienen los documentos que lo comprueban porque son informes de la Cuenta Pública Trimestral cuya polémica aprobación ocurrió el pasado viernes y las cifras, números y desglose es hoy la “gota que derramó el vaso”. No juzgo como tranza que se hagan estos préstamos entre funcionarios y regidores del gobierno, este o cualquier otro. Se antoja un procedimiento de lo más normal. Pero aquí las cosas cambian en las formas porque el fondo es lo que está en la canasta de cuestionamientos. Desde el inicio de la administración se viene diciendo que no hay recursos. Había rezago en pagos decembrinos a empleados y funcionarios. Vinieron luego las olas de despidos y la falta de pagos quincenales a los que menos ganan, acuerdos para reducir sueldos, despidos y mañosos convenios para dar de baja a los que carecen de padrinos políticos. Mientras unos soportaban todas esas avalanchas, a tres ediles les hacían onerosos préstamos de recursos que según no se tenían en caja. Ahora bien, respecto a la aprobación de la cuenta pública expuesta el viernes, se dijo oficialmente que la aprobó también el síndico Manuel Barreras y este lo desmiente. Ciertamente habrá sido un error más en la comunicación oficial. Pero el alcalde no puede apostar a seguir caminando con su voto personal “de calidad”, mientras su figura pierde calidad y autoridad moral ante los suyos y los ajenos. Resumiendo: la acusación que vierten los ediles perredistas y priístas son de sumo graves porque la administración vendría caminando en la ilegalidad desde su mismo arranque. ¿Cómo está eso de que empleados municipales imparten cursos a sus compañeros y luego aparecen que la impartición tuvo un costo de más de tres millones de pesos? ¿Cómo explican gastos por más de 7 millones en obras que no se han hecho? ¿Cómo es que se pagan altísimas sumas en renta de maquinaria si no hay obras porque no hay dinero? Todo esto solo es parte de las denuncias que fueron grabadas en la conferencia de los ediles el sábado por la mañana en un salón del hotel Casa Blanca. Los denunciantes advierten que han girado por oficio las denuncias a los diputados locales, a la Auditoría Superior del estado y a la Auditoría Superior del gobierno federal y remarcan su exigencia de que antes de que termine este año, el primero de esta administración, para que las instancias correspondientes investiguen y sancionen a los responsables, desde luego si encontraran verídicas las irregularidades que denuncian. Y sin embargo, advierten que tajantemente el alcalde les presume que “no pasará nada porque el titular de la ASM es su amigo y en el congreso los diputados lo protegen”. Lo más grave no es lo que hagan o dejen de hacer las dependencias sancionadoras, lo que se aprecia más delicado es el clima de tensión que existe al interior de quienes gobiernan y que puede devenir en situaciones peores y sin control. HASTA LA VISTA