Perfiles
DESDE EL SOTANO POR LA ALCALDIA. No termina el primer año del gobierno actual y ya están varios políticos apurando que se termine el periodo para competir por la alcaldía. Pese a que los más vistos hasta ahora no son novatos en la política, algunos se comportan como tales. Es decir, están iniciando desde el sótano, cuando por su experiencia y camino recorrido, bien podrían estar en la azotea. DAVID ZAMUDIO POR EL PRI. Ya fue alcalde por el tricolor, quiso ser diputado y perdió ante el PRD. Dejó al PRI y se fue al PAN donde apenas y logró nada. Regresó al tricolor y de nuevo quiso ser candidato a presidente pero no le abrieron paso pagando así su inestable concepto partidista. El empresario sorprende con su abierto interés por gobernar de nuevo este municipio. Zamudio está de nuevo en el PRI, pero demuestra no haber superado el problema que una vez lo llevó a renunciar al tricolor. Textualmente dice que “será presidente municipal” sea por el PRI o como “candidato ciudadano”. De nuevo pierde el respeto no solo a su partido y a la militancia de este; con sus afirmaciones les está perdiendo el respeto a los ciudadanos electores. No muestra experiencia y nada de humildad en su interés por repetir como alcalde. Cierto, Zamudio tiene experiencia administrativa, es un exitoso en los negocios y a muchos no les queda duda de que hizo buen papel como alcalde. Pero a estas alturas un político de su talla no debiera mostrarse como lo está haciendo porque los ciudadanos y los sectores que tienen intereses en el municipio, tendrán su propia influencia, primero en la selección de los candidatos, y después en la elección sin importar el partido que los postule. SILVIA ESTRADA, DEL PRD. La actual diputada local, Silvia Estrada Esquivel, va con todo buscando la candidatura pretendiendo suceder al actual alcalde perredista, Arquímides Oseguera. El terreno de la legisladora tiene varios colores y sabores, pero tiene que medir muy bien sus pasos. La diputación que ostenta le puede favorecer si la aprovecha bien. Está el ejemplo del actual presidente, que de regidor plurinominal paso a diputado y de diputado a la alcaldía. Pero no será fácil que se repitan los mismos escenarios para la legisladora. No serían ni convenientes para sus aspiraciones recordando que la candidatura de Oseguera dejó el sabor entre el perredismo de una abierta imposición. Silvia tendrá que medir la fuerza propia pero sin pisotear la de otros grupos que también ya están trazando metas. Otro factor que habrá de tener enorme peso será la medición de los resultados del actual gobierno. Pese a que las cúpulas de algunos grupos perredistas presumen ahora de haberse reencontrado y comprometido en el rescate del partido, ellos bien saben que la política es de circunstancias y coyunturas. Y en el sol azteca es muy fácil el cambio de posturas porque los ánimos se mueven al calor de conveniencias. ¿De verdad todo el perredismo porteño está convencido de cerrar filas en torno al gobierno local? Muchos lo dudan y otros solo dicen que si “de dientes para afuera”. ¿La mayoría en el PRD aprueban el trabajo y los resultados del actual gobierno? No hay que engañarse. Una elección del tipo que sea se mide por votos y esos votos se mueven por la influencia y control de los grupos. Silvia tendrá que medir sus ligas con el actual gobierno, tendrá que marcar distancia por buenos que sean los resultados en dos años. El alcalde lleva también sus intereses y bien podría inclinar su fuerza por quien mejor le convenga en su momento. Y faltará ver que la administración recupere a su favor el estado de ánimo de quienes le ayudaron a ganar. LAS ASPIRACIONES DEL ALCALDE. Arquímides Oseguera no se habrá de conformar en convertirse en un simple ex alcalde. Ignoro si el presidente está consiente que en este momento su figura política pasa por un mal momento, del que por supuesto tiene tiempo para reponerse. Pero debe cambiar su estrategia de lanzar culpas por doquier. Se inició satanizando al gobierno anterior pese a que fue de su propio partido. Ahora suma culpas contra el gobierno estatal o simplemente se recarga en la crisis y la falta de recursos. Y puede que tenga algo de razón en todo eso, pero como estrategia política simplemente no funciona, aún menos podría servirle de resorte para lograr convertirse en por lo menos candidato a la diputación federal próxima. DOBLE DISCURSO. El alcalde está obligado a ponerle un “sello personal” a su gobierno y a la forma de ejercerlo. Manejar un doble discurso no le sirve en lo absoluto, al contrario, lo deja mal parado con unos y con otros. El pasado sábado, ante un buen número de perredistas y de Silvano Aureoles, de la diputada Silvia Estrada y de otros más destacados perredistas, Oseguera Solorio despotricó de fea manera contra el gobernador priista, Fausto Vallejo. “El estado no tiene cabeza, no tiene pies ni manos”, fue lo menos que dijo para ganarse unos aplausos de la concurrencia que pareció una manera de “pedirles perdón”. La forma en que habló el alcalde contrasta con la manera de cómo se dirige al gobernador ya sea de frente o ante funcionarios estatales. Pasó lo mismo con la autorización a los maestros democráticos para que hicieran pintas en el palacio contra el gobierno del estado y más directamente contra el gobernador. Claro que el alcalde, los suyos y los maestros pueden decir lo que quieran y de quien quieran, pero sobre todo el presidente no debiera perder de vista que ocupa una responsabilidad pública y representativa de una institución sin colores partidistas. Las aspiraciones futuras del alcalde son tan legítimas como las de todos los políticos, pero en su quehacer y conductas estarán reflejados los resultados. EL EX ALCALDE MARIANO ORTEGA. Abierta ya la búsqueda por la alcaldía porteña para el 2015, otra corriente de perredistas ya empuja que repita Mariano Ortega Sánchez. El ex alcalde toma con calma las simpatías a su persona, y se limita a exhortar a que primero se reponga el partido y desde luego, primero está convertirse en miembro del Consejo Estatal del PRD con la apuesta de que la planilla que encabeza gane el proceso del 28 de este mes. Ortega Sánchez deja al tiempo el ser de nuevo candidato a presidente, inclinarse por Roberto Campos o bien dejarle campo libre para el ex alcalde interino, Adolfo Tovar. DIPUTACION LOCAL. El regidor Filiberto Castañeda se prepara para buscar la candidatura por el PRD a la diputación local. Los apoyos los tiene, pero dice atenerse a lo que en su momento determine la corriente Izquierda Democrática a la que pertenece y que no hace mucho se convirtió en brazo del grupo nacional que comanda René Bejarano. Por las “ligas” que amarró con el peso más pesado del perredismo en el Distrito Federal, el grupo que comanda Tovar Ontiveros y en el que es segundo de abordo el edil Castañeda Torres, tienen por lo menos asegurados bastos apoyos para multiplicar simpatizantes.. HASTA LA VISTA