Perfiles
¿HABRÁ PRESTAMO? El tema más abordado en el palacio es sobre la petición de préstamo nada menos que por 200 millones de pesos. Desde luego que todo mundo hace changuitos para que se logren los recursos que se pretexta servirían para pagar sueldos y prestaciones pendientes y de paso, asegurarse que este año les cubran lo que les deben de aguinaldos. No olvidan funcionarios y empleados que su carácter de eventuales tuvo el fin de recortarles las percepciones económicas de fin de año. Comentan, casi debaten y hasta discuten el dichoso préstamo y terminan tristes porque a estas alturas ya nadie cree que superen los dos obstáculos principales: que la autoridad encuentre aval y luego que encuentren banco que les preste. ¿Quién prestaría sin garantía de pago? ¿Qué le queda por empeñar al gobierno actual? ¿Quién le prestaría a tan desprestigiado cliente? Son las preguntas sin respuestas que dan vueltas y vueltas en bocas de los empleados y funcionarios de todos los niveles. Recuerdan la bola de nieve que se formó hace pocos meses cuando el alcalde paladeaba un préstamo de Banco Santander, primero por 20 millones, luego de un mes que serían 15, a los dos meses dijeron que solo diez y a los tres meses les prestaron 5 millones. Las variantes fueron precisamente porque no hubo maneras de garantizar el pago. De los 5 millones no abonaron a proveedores, no pagaron sueldos atrasados, no hubo compras de nada y la mejor prueba es que los trabajadores eléctricos están haciendo milagros, añaden cables y sacuden focos para reusarlos en las fiestas patrias. Al final, la duda y la conveniencia de un nuevo préstamo cubre a los inquilinos del palacio, lo bueno es que la mayoría no se hace muchas ilusiones. PAPELAZO ANTE EMPRESARIOS. Mal pero muy mal se vio el alcalde y colaboradores ante el grupo de empresarios peruanos que apenas el sábado visitaron el puerto. Se gestionó una comida para el grupo y se respondió que no por falta de dinero. Ni lucha le hicieron para un pase de charola, una fiacha o algo que los sacara del paso. Los visitantes llegaron como pudieron, visitaron el puerto y con dos horas de atraso se hicieron presentes a “la casa del pueblo”. No hubo orden en la recepción, no hubo protocolo alguno y tampoco una botella de agua para las visitas. Se habrán sentido dentro de una embarcación en pleno mar: rodeados de agua y sin poder beberla. Ni media hora el encuentro entre el alcalde, regidores y la delegación peruana. De broma el alcalde ofreció un paseo “por los puntos más hermosos de nuestra ciudad”, dijo una vez que le informaron del recorrido por el puerto. Y fue broma la oferta habló y se fue. Ni siquiera hubo un sanitario dispuesto para las visitas y en serio, me consta, que varias y varios de los visitantes les urgía acudir al sanitario. Una mujer tuvo el valor de pedirle al propio alcalde le permitiera el paso y por poco se queda abandonada por sus compañeros. Ya de retirada, el grupo tardó más en la planta baja del palacio sin saber qué rumbo tomar porque no hubo uno solo del gobierno local que les prestara un poco de atención. En el encuentro, lo más que ofertó el alcalde fue facilitar trámites para el que venga a invertir “a la ciudad”. Ojala y esa oferta la hiciera a los constructores de vivienda que se quejan de la burocracia municipal para los permisos. La verdad no creo que sea la forma de tratar a empresarios, sean locales, sean foráneos, trato que no se merecen ni los más pobres de este pobre municipio.…HASTA LA VISTA